El arte de las mujeres. No cabe duda de que en las últimas décadas ha desempeñado un papel importantísimo en la evolución de la creación contemporánea. Y quizá lo más llamativo del proceso sea que, al margen de inquietudes y estrategias comunes (especialmente en la época de las denuncias feministas) y de la emulación que resulta de la proliferación actual, las grandes artistas de nuestro tiempo, algunas de las cuales están presentes en esta exposición, han abierto vías de expresión propias, absolutamente individuales y, sin embargo, con una capacidad muy grande de transmitir, de establecer lazos con el espectador.
No es casualidad constituye una pequeña representación del arte femenino de los últimos veinte años, realizado por artistas de varias generaciones. Resulta de una buena selección (Barbara Ess, Fernanda Fragateiro, Mona Hatoum, Jenny Holzer, Annette Lemieux, Sharon Lockhart, Ana Mendieta, Tracey Moffatt, Shirin Neshat, Rivane Neuenschwander, Cindy Sherman, Collier Schorr, Susana Solano, Montserrat Soto, Grazia Toderi y Rosemarie Trockel) que permite tan sólo vislumbrar lo que una a una, y en conjunto, aportan estas mujeres. Lo chocante del asunto es que la exposición (de confuso título) es patrocinada por una tienda de ropa de Santander. Son las contradicciones del mundo de la cultura. Muchas de estas mujeres pretenden alejarse de los estereotipos femeninos fomentados por la moda y la publicidad. Pero también muchos artistas no querrían que su obra esté en manos de bancos o de especuladores.
No es casualidad constituye una pequeña representación del arte femenino de los últimos veinte años, realizado por artistas de varias generaciones. Resulta de una buena selección (Barbara Ess, Fernanda Fragateiro, Mona Hatoum, Jenny Holzer, Annette Lemieux, Sharon Lockhart, Ana Mendieta, Tracey Moffatt, Shirin Neshat, Rivane Neuenschwander, Cindy Sherman, Collier Schorr, Susana Solano, Montserrat Soto, Grazia Toderi y Rosemarie Trockel) que permite tan sólo vislumbrar lo que una a una, y en conjunto, aportan estas mujeres. Lo chocante del asunto es que la exposición (de confuso título) es patrocinada por una tienda de ropa de Santander. Son las contradicciones del mundo de la cultura. Muchas de estas mujeres pretenden alejarse de los estereotipos femeninos fomentados por la moda y la publicidad. Pero también muchos artistas no querrían que su obra esté en manos de bancos o de especuladores.