Exposiciones

Juegos de ficción y realidad

Publicada

Canal de Isabel II. Santa Engracia, 125. Madrid. Hasta abril.

Mientras que la pintura moderna, a lo largo de todo el siglo XX, se ha alejado en líneas generales de los imperativos, las convenciones y las motivaciones que determinaron su historia anterior, una tendencia bastante difundida en la fotografía, en las últimas décadas, parece querer recuperar ciertos componentes de esa tradición pictórica. La fotografía ha retomado el interés por la realidad visible, que la pintura, comprometida en otras guerras, perdió en gran medida. Y, con él, la preocupación por las formas de representarla, aunque sin estar atada ya a la mera captación de lo existente, con total libertad inventiva. Las nuevas técnicas y la creatividad de un buen número de notables artistas han abierto a la fotografía un abanico de instrumentos y de procedimientos para componer imágenes con una autonomía respecto de lo visible antes impensable fuera de la pintura.
La creación de escenarios, la confección de personajes, la narración de historias fantásticas que nada tienen que ver con la inmortalización de episodios históricos o con la documentación de situaciones sociales, la fusión de ficción y realidad o la animación de lo inerte son algunos de los aspectos de esta tendencia.
Dos son sus principales métodos: la paciente composición de pequeños o grandes teatros con todo el atrezzo, maquillaje, iluminación, etcétera, que son fotografiados sin mayores alteraciones posteriores, o la combinación y el tratamiento de imágenes previas tomadas de la realidad a través de programas de ordenador o sofisticados procesos fotográficos.
Agnès de Gouvion Saint-Cyr y Rafael Doctor han seleccionado entre los Fondos Nacionales de Arte Contemporáneo, dependientes del Ministerio de Cultura y Comunicación de Francia, las obras que integran la exposición "Juegos y simulacros", articulada en torno a este tipo de manipulaciones de la realidad en la fotografía. Con treinta y cinco artistas, y casi otras tantas modalidades de fingimientos (alguna coincidencia hay), la muestra, a pesar de no ser completa (limitada lógicamente por los fondos disponibles en la colección) es una excelente muestra de por dónde discurre en la actualidad la fotografía más innovadora, pues la mayoría de las obras son de los años noventa. Istvan Balogh, Gregory Crewdson, Thomas Demand, Karen Knorr, Abigail Lane, Chema Madoz, Yasumasa Morimura, Pierre et Gilles, Olivier Rebufa, Georges Rousse, Cindy Sherman, Laurie Simmons, Sandy Skoglund, Inez van Lamsweerde y Joel-Peter Witkin son algunos de los mejores; unos no pretenden ocultar el engaño, otros juegan a la verosimilitud, pero de todos sabemos el simulacro.