Exposiciones

Javier Pérez: huella, humo, luz

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Galería Salvador Díaz. Sánchez Bustillo, 7. Madrid. Hasta el 17 de marzo. De 200.000 a 6.000.000 de pesetas.

No puede ponerse en duda el talento de este joven artista, ni la solidez de sus bases conceptuales, ni su activa
imaginación. Esta exposición supone un paso adelante

La primera exposición individual de Javier Pérez (Bilbao, 1968) en una galería comercial española ha sido precedida de otras dos celebradas en centros institucionales, el Espacio Uno del MNCARS y la Sala Rekalde de Bilbao (que se suman a la realizada en 1997 en el Musée d´Art Moderne et Contemporain de Estrasburgo), circunstancia de la cual cada uno sacará sus propias conclusiones. Pero de ningún modo puede ponerse en duda el talento de este joven artista, ni la solidez de sus bases conceptuales, ni su activa imaginación, que le lleva a no dormirse en los laureles tan tempranamente conseguidos.
Esta exposición, titulada "Levitas. Gravitas", supone de hecho un paso adelante y marca diferencias con las hace poco vistas en Madrid y Bilbao. Se atenúan la insistencia en lo corporal, la relación táctil con la realidad, la recurrencia de los materiales orgánicos, y, como el nombre de la exposición apunta, se afianza la liviandad en oposición a la gravidez. Sin dejar de referirse a la figura humana, el cuerpo físico pierde terreno en favor de la palpable ausencia del cuerpo y de lo anímico. Fantasmas, autómatas y auras, figuras de la imaginación terrorífica que hablan metafóricamente de nuestra propia vida en otra esfera con la que no establecemos comunicación más que a través de atisbos fulgurantes. Es en la noche cuando se producen estas revelaciones, y Javier Pérez ha elegido un escenario nocturno en que es más difícil atribuir contornos y peso a las formas. Desmaterializar e inestabilizar la figura es su propósito, convirtiéndola en huella, humo, luz.
Huella: una larga hilera de esferas huecas de cristal deformadas por la pisada de unos ardientes pies desnudos caminando sobre ellas. Humo: respiración en la que se deshacen los cuerpos, vapor que proyectan, por el lugar donde debería haber estado la cabeza, unos vestidos animados que amenazadoramente trepan por las paredes, se encaraman a las vigas, se agazapan en un rincón o se lanzan al vacío. Luz: la que conforma los personajes que evolucionan en los tres vídeos presentados. Aura de luz roja que corre sin destino en "Sombra"; sombra que hace equilibrios sobre una luna blanca en "Nocturno", que se retroproyecta en el ventanal de la galería pudiéndose ver desde el exterior. "Reflejos de un viaje", el más cinematográfico de sus vídeos, persigue al "golem", el artista con una máscara de espejo, en un paseo de sonámbulo por las calles de Praga, del anochecer al amanecer. Figura trágica y sola, retoma una práctica habitual en Javier Pérez, en quien las obras escultóricas surgen a menudo ligadas a un uso teatral, para realizar, con ellas "puestas", fotografías, performances o vídeos. Una forma de autorretrato, de crear desde la propia experiencia y de crear para la experiencia.