Paolo Roversi: 'Miley Cyrus' (detalle), París, 2025.

Paolo Roversi: 'Miley Cyrus' (detalle), París, 2025. Paolo Roversi

Arte

Paolo Roversi, una cuidada escenografía para la fotografía de moda del siglo XX en A Coruña

La Fundación Marta Ortega (MOP) inaugura su exposición veraniega, dedicada a un fotógrafo de culto.

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“Una fotografía es siempre más una pregunta que una respuesta. Abre a lo intangible, a lo incierto: duda, quizás una esperanza más que una certeza”.

Paolo Roversi, Doubts. Fundación MOP

A Coruña. Comisaria: Clara Belleville. Hasta el 20 de septiembre

Estas palabras de Paolo Roversi (Rávena, 1947), que se incluyen en la exposición, sitúan su fotografía entre la representación y la disolución de las formas: cuerpos y rostros que emergen en atmósferas dominadas por el desenfoque, por la penumbra, por ese lugar parcial entre luz y oscuridad, por ese espacio de incertidumbre perceptiva y de vacilación.

Comenzó su carrera en los setenta colaborando con las agencias Associated Press y Huppert. En 1974 fue asistente del fotógrafo británico Lawrence Sackmann (que trabajaba para Harper’s Bazaar) y, a través de Peter Knapp (director artístico de Elle), entra en el circuito parisino de la fotografía de moda.

En 1981 funda su Studio Luce en esta misma ciudad. Desde entonces sus fotografías (publicadas en revistas como Vogue, Vanity Fair o Marie Claire) han acompañado campañas de Dior, Romeo Gigli, Yves Saint Laurent, Alexander McQueen, Maison Margiela o Yohji Yamamoto.

Destaca su larga colaboración con la firma Comme des Garçons (con su fundadora Rei Kawakubo, pensamos en su proyecto Birds en Dallas Center for Contemporary Art en 2021). A través de su editorial, Editions Stromboli, podemos seguir gran parte de sus proyectos realizados en sus cincuenta años como fotógrafo.

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El uso metafórico del “flou fotográfico” -un pequeño desenfoque- el valor de la imprecisión y un uso vibrante del color, como pigmento y mancha, han sido sus recursos habituales. Figuras desdibujadas que conservan la huella de movimientos, ritmos y otras temporalidades. Cuerpos espectrales que surgen desde las sombras, oscilando entre la visibilidad e invisibilidad.

Si saliésemos con alguna certeza de esta exposición sería con la fragilidad liminal de las imágenes vistas. Un hecho que se potencia con la propuesta expositiva, tan compartimentada como escenográfica.

La incertidumbre que envuelve la fotografía de este autor ha querido ser reclamada en Doubts (Dudas), exposición comisariada por Clara Belleville (con la escenógrafa Ania Martchenko), donde la temporalidad parece adquirir un valor decisivo.

Se nos guía por cerca de 200 fotografías (algunas de ellas inéditas), a través de nueve epígrafes (“Teatro”, “Apariencias”, “Sombras”, “Dudas”, “Gente”, “Presencia”, “Gracia”, “Belleza” y “Desvanecerse”) que se abren con unas palabras impresas sobre la traslucidez de un papel vegetal. “Cuando la luz duda, aparecen las sombras. Sutiles, etéreas y abstractas”.

Doubts, Paris 2026. Foto: Paolo Roversi for d la Repubblica

Doubts, Paris 2026. Foto: Paolo Roversi for d la Repubblica

Antes de entrar en la exposición y atravesar un prólogo multimedia (con imágenes, palabras y músicas que nos acercan a la obra de Roversi), sabíamos que, a lo largo de su trayectoria, este autor autodidacta había escogido la evocación y no la representación: huyendo del uso del flash, usando largas exposiciones, construyendo situaciones, escenarios y atmósferas oníricas. Desenfocando deliberadamente, creando ambientes difusos, con una afinidad profunda con la decimonónica estética de la fotografía pictorialista, con su misticismo lumínico.

Reconocíamos esos rasgos en el trabajo de otras fotógrafas de moda: en las imágenes melancólicas de Sarah Moon (1941) y en las escenas espectrales de Deborah Turbeville (1932-2013), donde se reclamaba lo poético, lo subjetivo y lo atmosférico frente a lo documental.

Roversi apuesta por la lentitud frente a la velocidad, por el encuadre próximo frente a la panorámica

La fascinación por las posibilidades técnicas y expresivas hacen que Roversi escoja la técnica Polaroid (ahora extinta), en concreto 8 x 10’’ (equivalente 25,4 x 20,3 cm), y utilice durante décadas una cámara de gran formato Deardorff.

Con esta elección, el accidente y lo inesperado son aliados en su experimentación creativa de la imagen fotográfica. De este modo, parece querer evitar una de las principales especificidades de la fotografía, la multiplicidad, para reclamar la unicidad, asumiendo la evanescencia.

Vista de la exposición de Paolo Roversi. Doubts. Foto: Fundación MOP

Vista de la exposición de Paolo Roversi. Doubts. Foto: Fundación MOP

Roversi apuesta por la lentitud frente a la velocidad, por el encuadre próximo frente a la panorámica, por lo expresivo frente a lo descriptivo.

En Doubts encontramos tanto polaroids marcadas con las huellas del tiempo como postproducciones digitales de gran formato. Desde 2008, al desaparecer Polaroid, Roversi va a utilizar la fotografía digital sin prescindir de la estética atemporal que ha definido su obra.

Paolo Roversi: 'Miley Cyrus', Paris 2025. Foto: Paolo Roversi

Paolo Roversi: 'Miley Cyrus', Paris 2025. Foto: Paolo Roversi

“Mi estudio es como un teatro diminuto: suelo de madera envejecido, unos cuantos taburetes, una manta como un telón de fondo y un amplio ventanal por el que se cuela la luz del norte. En este lugar, todo es posible. Se trata de un espacio a la espera de que algo lo ocupe”.

Hacemos una pausa, para entrar en el studiolo: la recreación de una pequeña habitación de su estudio parisino. Un espacio íntimo, ácromo y entelado que se nos presenta como un espacio simbólico.

Un estudio que reconocemos como el lugar donde se enmarcan los numerosos retratos que configuran esta muestra. Un espacio controlado, minimalista, depurado, que permite concentrar la atención en el sujeto representado y en su introspección.

Ese interés por el retrato aparece potenciado en la serie People: una veintena de retratos frontales, clichés de carnés de identidad.

Paolo Roversi: 'Fading Paolo', Paris 1984. Foto: Paolo Roversi

Paolo Roversi: 'Fading Paolo', Paris 1984. Foto: Paolo Roversi

En los almacenes Tati, una emblemática tienda parisina, sitúa un fotomatón donde invita a los clientes y al personal del establecimiento a posar para él. Parte de ese resultado lo encontramos en una de las salas de esta exposición. Una galería de rostros anónimos (aunque reconocemos a Victoria Abril) de un barrio parisino a mediados de la década de los noventa.

Las fotografías realizadas en los últimos treinta años que se han reunido en esta exposición conforman un corpus fotográfico que se aproxima a una experiencia inconclusa, de lo que permanece abierto a la transformación, alejado de la estética de la espectacularidad buscada en la fotografía de moda.

“La fotografía muestra una figura. En ocasiones, logra incluso conjurar una presencia más auténtica, más espiritual”.