La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. Europa Press

Sociedad

Entró en vigor: el trabajador tiene derecho a un permiso retribuido de 1 día cuando se muda de su vivienda

Según lo establecido en el Estatuto de los Trabajadores, todo empleado puede disfrutar de un día de permiso retribuido con motivo de su mudanza.

Más información: En vigor: los trabajadores con al menos 1 año de antigüedad tienen derecho a pedir una excedencia de 5 años

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Las claves

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El Estatuto de los Trabajadores reconoce el derecho a un permiso retribuido de 1 día por mudanza de la vivienda habitual.

Este permiso es mínimo y puede ser ampliado por convenio colectivo, llegando a dos o tres días en algunos sectores o traslados a otra localidad.

Para disfrutar del permiso, el trabajador debe avisar previamente a la empresa y justificar el traslado con la documentación correspondiente.

El permiso solo es válido para la mudanza de la residencia habitual y debe coincidir con un día laborable.

Cambiar de vivienda suele ser un momento ilusionante, pero también implica organizar una mudanza, realizar numerosos trámites y afrontar una gran carga de gestiones.

Consciente de esta situación, la legislación laboral española reconoce a los trabajadores el derecho a disponer de un permiso retribuido para facilitar este proceso.

Este permiso continúa plenamente vigente y permite a cualquier empleado ausentarse un día del trabajo por el traslado de su vivienda habitual sin que ello suponga una pérdida de salario. Además, algunos convenios colectivos pueden ampliar la duración de este permiso y ofrecer condiciones más favorables.

Derechos laborales durante la mudanza

La base legal de este derecho se encuentra en el Estatuto de los Trabajadores, concretamente en el artículo 37.3.c.

En dicha normativa se establece que "la persona trabajadora, previo aviso y justificación, podrá ausentarse del trabajo, con derecho a remuneración" y señalando el "traslado del domicilio habitual" como uno de esos motivos.

Es decir, el Estatuto garantiza como mínimo una jornada libre remunerada para realizar la mudanza. Por tanto, este permiso retribuido significa que la empresa no puede descontar ese día del salario ni exigir que se recupere más adelante.

Se trata de una ausencia plenamente justificada y reconocida por la legislación, igual que sucede con otros permisos laborales vinculados a circunstancias personales o familiares.

Ahora bien, aunque la ley fija un día como mínimo obligatorio, este derecho puede ser mejorado mediante convenio colectivo.

De hecho, muchos convenios sectoriales o de empresa amplían este permiso a dos o incluso tres días, especialmente cuando la mudanza implica un traslado a otra localidad o provincia.

En estos casos, el trabajador puede disponer de más margen para organizar el cambio de domicilio sin afectar a su jornada laboral.

Por eso, antes de solicitar este permiso, conviene revisar el convenio colectivo aplicable, ya que puede contemplar condiciones más beneficiosas que las recogidas en el Estatuto.

La normativa laboral establece unos mínimos, pero los convenios pueden ampliar esos derechos para adaptarlos a las necesidades de cada sector.

Eso sí, para disfrutar de este día libre existen ciertos requisitos. El primero es avisar previamente a la empresa. Aunque el Estatuto no fija un plazo concreto, lo habitual es comunicarlo con suficiente antelación, y muchos convenios establecen un margen orientativo de 15 días.

Este aviso es fundamental para que la empresa pueda reorganizar el trabajo y gestionar la ausencia.

El segundo requisito es justificar la mudanza. La empresa puede solicitar documentación que acredite el traslado del domicilio habitual, como un certificado de empadronamiento, el contrato de alquiler o compraventa, o incluso la factura de la empresa de mudanzas.

La finalidad es demostrar que efectivamente se ha producido un cambio de residencia principal.

Además, la ley deja claro que este permiso solo se concede por traslado del domicilio habitual. Por tanto, no se aplica a segundas residencias, viviendas vacacionales ni cambios temporales motivados por reformas.

El derecho está pensado exclusivamente para facilitar el cambio de la vivienda donde reside de manera habitual el trabajador.

Otro aspecto importante es el momento en el que puede disfrutarse el permiso. La interpretación jurídica establece que ese día debe utilizarse coincidiendo con la mudanza y, además, debe ser laborable.

Esto significa que si el traslado se realiza en fin de semana y el empleado no trabaja esos días, no podrá pedir el lunes libre en compensación. El permiso tiene como finalidad permitir la mudanza durante una jornada de trabajo, no generar días adicionales de descanso.

Un apoyo legal que busca facilitar uno de los momentos más complejos de la vida cotidiana sin perjudicar económicamente al trabajador.