Image: En casa de los Abelló

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Arte

En casa de los Abelló

1 octubre, 2014 02:00

Bacon: Tríptico, 1983

CentroCentro Cibeles muestra por vez primera una selección de la colección de arte de Juan Abelló, uno de los conjuntos más importantes de nuestro país

La historia no deja de tener cierto morbo. Por primera vez el empresario Juan Abelló, conocido coleccionista del que tan solo habíamos podido ver hasta ahora piezas contadas que ha ido prestando a diferentes exposiciones temporales, abre al público las puertas de su colección. Una selección de 158 obras de las más de 500 que ha ido atesorando durante años, siempre junto a su mujer, Anna Gamazo, pueden verse hasta el próximo 1 de marzo en el Palacio de Cibeles de Madrid.

Muy celoso de su intimidad y siempre alejado del foco mediático, Abelló aceptó hace un año la propuesta de CentroCentro de, se puede decir, "descubrirse" y mostrar por primera vez un conjunto significativo de obras de su colección, una de las más importantes de nuestro país, que reúne piezas desde el gótico hasta la actualidad, poniendo el acento en el arte español y en los grandes maestros. Goya, Murillo, Picasso, pero también Van Gogh, Schiele y Bacon, son algunos de los nombres que cuelgan en las paredes de su casa y que, desde el jueves 2 de octubre, el visitante puede disfrutar en las salas de la antigua sede de Correos.

La exposición, comisariada por Felipe Garín, hace también hincapié en el dibujo ya que los Abelló poseen un importante conjunto, con piezas verdaderamente excepcionales. "Un género muy ignorado por los coleccionistas y en el que ellos han puesto mucho empeño", explica el comisario. Un dibujo preparatorio de Degas, que acompaña a la pintura final (lo cual lo hace realmente singular), papeles de Balthus, de Bacon, ocho dibujos de Murillo y 10 de Picasso son solo botón de muestra de un conjunto único. "Desde Francisco Pacheco, Pedro de Campaña y Murillo, con la adquisición del llamado Álbum Alcubierre, hasta el maravilloso retrato de Josefa Bayeu, la mujer de Goya o la cabeza de joven de Van Gogh, la muestra permite un recorrido de los dibujos paralelo al de las pinturas", explica Garín.

Y además de los dibujos, ¿en qué hay que fijarse? "hay cuadros emblemáticos de todas las épocas -continúa el comisario-. Desde El Bautismo de Cristo de Juan de Flandes, El olfato, de la primera época de Ribera y único en España de esta serie, el retrato de Ana de Austria de Pantoja, El joven gallero de Murillo, uno de los pocos de pintura de género en nuestro país, a los retratos de dos consuegros de Goya, Miguel Martín de Goicoechea y Juana Galarza, pintado el mismo año que comienza Los desastres de la guerra, en 1810".

Juan Gris: El cazo

Otro importante conjunto dota de especial valor la Colección Abelló: los bodegones del siglo XVII XVIII, que en la exposición ocupan una de las salas al completo, de Juan de Arellano, Luis Meléndez, Benito Espinós y Pantoja de la Cruz, entre otros grandes representantes del género. "Aquí la selección ha sido especialmente dura ya que los Abelló cuentan con más de 50, todos ejemplos estupendos, y ha habido que elegir mucho".

Un paseo por la Historia del Arte

La exposición comienza con un conjunto muy personal: la sala dedicada a Madrid, un empeño del comisario Felipe Garín, que hace así un guiño al visitante que puede ver cómo la Cibeles miraba hacia el Paseo del Prado hace un par de siglos y, por la ventana de la sala, cómo ahora mira hacia la Calle de Alcalá. "Además de dibujos y pinturas de lugares que ya no existen, como la Torre de la Parada o el Sitio de la Florida, o de los que solo quedan restos, como el Palacio del Buen Retiro".

A partir de ahí, la muestra es un recorrido no estrictamente cronológico por cinco siglos de arte, desde el siglo XV hasta mediados del siglo XX. La segunda sala muestra los ejemplos del gótico al humanismo, con Lucas Cranach o Juan de Flandes como máximos exponentes que dan paso a la ya comentada sala de los bodegones.

Las vedute, Goya y su mundo son el título de la sala número cuatro con las pinturas de Canaletto y Antonio Guardi que abren el camino a los retratos de Goya. El naturalismo europeo muestra a los mejores representantes del impresionismo, modernismo. Dialogan Ramón Casas con Pierre Bonnard y se muestran también pinturas de Fortuny, Anglada Camarasa, Beruete, Rusiñol, Sorolla y también Toulouse-Lautrec, Van Gogh y Modigliani.

Canaletto: El muelle de Venecia próximo a la plaza de San Marcos

Como no podía ser menos, Picasso es el centro de la sala sexta con el excepcional Desnudo sentado de 1922-23. A su alrededor, Braque, Léger, Juan Gris, Matisse y Dalí. Y en la última sala, "por un lado vemos a los pintores nórdicos y germanos, como Nolde, Klimt, Schiele, Grosz, Balthus, Munch… que dan paso a la abstracción española con naturalidad: Millares, Tapiés, Palazuelo. En contraste, un conjunto de obras de Miró que se enfrenta a un Rothko y dos trípticos de Bacon que ponen el broche final a la muestra", nos explica el comisario.

La exposición responde también al interés de CentroCentro de dar a conocer las grandes colecciones privadas españolas. Un viaje que comenzó con El Legado Casa de Alba (noviembre 2012), para seguir con la Colección Helga de Alvear (mayo 2013) y la Colección Masaveu (diciembre 2013), y ahora con esta Colección Abelló con la que, como dice el comisario "se aprende y se compara en este paseo del arte madrileño con otros grandes museos y conjuntos que hay en él, con obras, algunas, muy difíciles de ver en España".