Image: Altamira sigue abierta

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Altamira sigue abierta

El Patronato del Museo decide continuar con las visitas a la cueva hasta febrero de 2015, tras las conclusiones presentadas por el equipo de investigación

El Cultural
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El Patronato del Museo de Altamira ha decidido asumir las recomendaciones del Equipo Científico y continuar las visitas experimentales a la cueva, tal y como se vienen desarrollando desde hace unos meses, hasta febrero de 2015, para poder obtener datos de un ciclo anual desde el inicio de las visitas. De este modo, un grupo de 5 personas elegidas por sorteo entre los visitantes al Museo en un día determinado de la semana, podrán entrar a la cueva cumpliendo los protocolos de acceso establecidos. Estos fijan la duración de la visita en 37 minutos, con un itinerario con tiempos de permanencia definidos para cada estancia y con una vestimenta adecuada, monos desechables, gorro, mascarillas, así como un calzado especial que facilita el Museo.

El resultado de la reunión y las conclusiones del informe científico, los han dado a conocer hoy el director del grupo de investigadores, Gäel de Guichen, el secretario de Estado de Cultura, José María Lasalle, y el presidente de Cantabria, Ignacio Diego. De Guichen ha asegurado que el impacto de las visitas experimentales ha sido hasta ahora "prácticamente imperceptible" sobre las pinturas.

También ha aceptado poner en marcha el Plan de Conservación Preventiva diseñado en el marco del Programa de Investigación, que constituye una herramienta fundamental para la gestión y preservación de la cueva. Con la información científica recopilada entre febrero de 2014 y febrero de 2015, se evaluará si es adecuado modificar el número de visitantes semanales. Lógicamente, las visitas están sujetas a que se mantengan las condiciones de estabilidad de la dinámica "natural" actual de la cueva, suspendiéndose si estas se alteraran.

El Plan de Conservación Preventiva (PCP), que desde se ha puesto en marcha desde hoy, define y articula la estrategia de conservación de la cueva de Altamira. Este Plan, coordinado por el Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE), deberá continuar con el seguimiento y control de los riesgos que afecten o pueden afectar a la cueva y su entorno, con especial atención a la Sala de Polícromos. Continuará, por tanto, la monitorización y recogida de datos permanente de la cueva.

Un deterioro natural

En las conclusiones alcanzadas por el equipo científico multidisciplinar se especifica que la cueva sufre procesos inevitables de deterioro de origen natural, a los que se añaden otros generados por la acción humana, ya que tanto la cueva como su entorno han sufrido grandes transformaciones desde el momento de su descubrimiento.

El factor principal que afecta a la conservación de las pinturas es la pérdida de pigmento por lavado debido a la infiltración de agua y a los posibles aportes de condensación. Este hecho se ha producido a lo largo de milenios y ha supuesto la alteración o desaparición de parte de las pinturas, concentrándose su impacto en el sector sur del techo de la Sala de Polícromos. Durante el Programa de Investigación se ha comprobado que en una de las zonas de control, afectada por este problema, la pérdida de pigmento ha sido inferior a 2 milímetros cuadrados.

Otro factor de deterioro es la existencia de colonias visibles de microorganismos, sin ningún riesgo para la salud. La cueva de Altamira es un ecosistema abierto que permanece estable en las condiciones ambientales actuales. En ese sentido, el grupo científico recomienda evitar cualquier modificación tanto en el interior de la cueva como en el entorno.

Por su parte, Lasalle ha avanzado el compromiso del Ministerio de Cultura de dar continuidad al estudio de conservación preventiva de la Cueva de Altamira hasta septiembre de 2017, con el objetivo de "consolidar la información" disponible hasta ahora sobre la evolución de las condiciones interiores de la cavidad.