Image: ARCO 2013: acuerdos y desacuerdos

Image: ARCO 2013: acuerdos y desacuerdos

Arte

ARCO 2013: acuerdos y desacuerdos

Ocho de las galerías catalanas habituales en la feria deciden no ir a ARCO. Moisés Pérez de Albéniz, presidente del Consorcio de Galerías Españolas de Arte Contemporáneo, opina al respecto

Bea Espejo
Publicada

Vista del stand de Carles Taché en ARCO. Foto de Rosa Puig


Se confiesan militantes de ARCO, reiteran que la intención no es hacer nada en contra de la feria, pero el año que viene, en su 32ª edición, se plantan. Han decidido no ir. Son ocho de las galerías catalanas clásicas en la feria: Àngels Barcelona, Estrany-de la Mota, Polígrafa, Joan Prats, ProjecteSD, Raiña Lupa, Senda y Carles Taché. La negociación ha sido colectiva y la comunicación también.

"Tras haber solicitado a IFEMA, institución organizadora de la feria, una serie de ajustes económicos que facilitaran la participación de las galerías en unos tiempos tan difíciles como los actuales, la falta de acuerdo nos ha llevado a tomar, muy a pesar nuestro, esta decisión. Lógicamente, cualquier avance en este sentido debía beneficiar no solo a las galerías que firmamos este comunicado sino también al resto de expositores. Pedimos no se especule buscando argumentos o explicaciones que no estén presentes en estas líneas. La falta de acuerdo nos ha llevado a tomar, muy a nuestro pesar, esta situación", explican. Finalmente queremos manifestar que nos ponemos a disposición de ARCO para colaborar y poder construir así la feria que todos deseamos", dice el comunicado.

La subida del IVA (del 15 al 21%) ha sido decisiva. También el alto precio del stand, los gastos del transporte, viajes y alojamiento por el hecho de no vivir en Madrid, la poca perspectiva de venta... Explican que han intentado hacer varias sugerencias, negociar una mayor flexibilidad en los plazos del pago, así como otro tipo de ayudas y fórmulas imaginativas que les permitieran rebajar el coste, pero dicen no haber sido escuchadas. Su petición, añaden, es para todas las galerías españolas, no únicamente las catalanas. No hay temas políticos ni boicot a ARCO, reiteran. Los tiempos han cambiado y ARCO debería ser más sensible a la crisis que vive el sector, consideran.

Ya era raro pensar en ARCO sin toparse con el stand de la galería Toni Tàpies, y ahora parece imposible concebir la feria sin estas galerías, algunas de ellas, como Taché y Polígrafa, especialmente activas en su apoyo a la feria desde el inicio. Pero la decisión es firme de momento. Por lo pronto, las galerías catalanas que no se han sumado al comunicado y que sí van a ARCO son Oriol Galería Art, Miguel Marcos y ADN. Miguel Ángel Sánchez, director de ésta última, explica que comparte "la reivindicación pero no la deriva que ha alcanzado el tema. Tengo que asumir mi responsabilidad como proyecto y defender a los artistas de ADN".

Negociaciones unas y negociaciones otras

El galerista Moisés Pérez de Albéniz, miembro del comité de la feria y también director del Consorcio de Galerías Españolas de Arte Contemporáneo, ha recibido dicha noticia -follón, dice entre bromas- con cierta asombro: "Creo que son galerías importantísimas, algunas con más trayectoria que otras, pero todas con un programa internacional muy bueno, de ahí mi extrañeza. El hecho de que no haya buenas galerías en ARCO nos perjudica a todos, por eso peleamos en el comité. Creo que la decisión es el efecto de un mal planteamiento", explica.

Para hablar de todo ello, retrocede un poco en el tiempo y remite a las primeras reuniones que él mismo como director del Consorcio de galerías tuvo con la feria para negociar mejores medidas económicas. "Informamos a todas las galerías del Consorcio y ArteMadrid de que estábamos negociando con ARCO para reducir costes y para que hubieran mejoras económicas. La convocatoria era abierta y la propuesta siempre ha sido negociar con todas las ferias del territorio nacional, como Estampa, Art Madrid o JustMad, ya que algunas galerías del Consorcio no van ARCO. Tuvimos una primera reunión informal con Carlos Urroz durante la feria Art Chicago, donde coincidimos Alberto de Juan y yo con él, y una vez sentadas las bases de esa negociación, el director de ARCO se encargó de tratarlo con Ifema. Con ellos tuvimos una segunda reunión ya en octubre, junto a Cristina Giménez, directora de IvoryPress, Idoia Fernández, de la galería Nieves Fernández, Elvira Mignoni de la galería Elvira González y yo mismo. Y se llegaron a una serie de acuerdos", argumenta.

Acuerdos que no han sido suficientes para las ocho galerías catalanas que el próximo febrero dicen no ir a ARCO. A lo que se conoce como "pronto pago", el descuento de un 10% del total de la feria si se paga con 60 días de antelación (lo habitual siempre han sido 40), vigente ya en la edición de 2012, este año se han incorporado otros descuentos llamados "de fidelidad", para galerías que en 2013 cumplen su tercer año en la feria o más: un descuento del 5% para stands que midan hasta 60 m2; un 6% hasta 80 m2, un 7% hasta los 100m2 y un 8% para los que miden más de 100m2. También negociaron que pudiera pagarse a Ifema hasta el último día de la feria. Para galerías que cuentan con lo que pudieran ganar en ARCO es una buena negociación. Además, Estampa hizo una reducción importante y JustMad también, que el año pasado ya redujo el precio un 25%. Y en breve lo intentarán con la feria de vídeo Loop, celebrada en Barcelona.

Moisés Pérez de Albéniz se muestra satisfecho con las gestiones. "No me considero mal negociante", bromea intentando quitarle hierro al asunto. No niega que la decisión de esas ocho galerías le ha dejado "destemplado". Y se explica rápidamente: "Cuando algunas de las galerías catalanas supieron de estas gestiones dijeron que las medidas no eran suficientes. Optaron por negociar por su cuenta y al margen de todas estas gestiones ya cerradas. Me ha parecido una postura un poco... Ir por tu cuenta cuando hay otra negociación para 90 galerías... Lo que creo es que todos tenemos problemas. Como presidente del Consorcio tengo que velar por los intereses de todas las galerías. Y si hay quienes se desmarcan, pues trabajo para las que no. Lo que te aseguro es que en todo momento se ha tratado de negociar una mejora global para todas las galerías del Consorcio. ARCO seguramente sea una de las únicas posibilidades de venta ahora mismo en España", añade.

¿No tendría Ifema que ser más flexible estando la cosa tan difícil como está? "En España lo que ocurre es que queremos que todo esté subvencionado. Pero aquí pensemos que es una empresa privada y que, como tal, tiene que rendir también cuentas. Ciertamente, Ifema es consta de cuatro entes fundamentales: la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento, la Cámara de Comercio e Industria y Caja Madrid. La mejor ayuda que podrían darnos es ir a ARCO y comprar. Para mí es importante pensar en beneficios para las galerías sin tocar el presupuesto de Ifema", responde.

El galerista que pronto abrirá su nuevo espacio en Madrid, el próximo 2 de febrero, se mantiene reservado pero habla claro: "Lo que pretendo es apartar la bronca y me gustaría que las galerías que se retiran de ARCO se den cuenta de que hay decisiones que son erróneas y que se solucionan fácilmente, dejándolas a un lado y tomando la decisión adecuada", añade.