Image: Daniel de Vicente
Vista de la famosa Universidad de Oxford
Son viajes ideales, viajes soñados, pero esta vez desde la ficción. Porque viajar es también un placer cuando se hace desde las páginas de un libro, la imagen sugerente de un cuadro, una fotografía, desde la butaca de un cine. Y así, nos vamos al Nueva York de Paul Auster, al Sáhara de El paciente inglés, al Cape Cod de Edward Hopper...
Este tórrido verano que se sucederá entre el calor extremeño (donde acabo de estrenar Aquiles, el hombre protagonizada por Toni Cantó en el Festival de Mérida) y el sofoco de Madrid (donde en agosto rodaré la película Las heridas del viento, una obra de teatro de Juan Carlos Rubio adaptada y dirigida al cine por él mismo), me hubiera gustado pasarlo en el Oxford de la novela Todas las almas de Javier Marías.A medida que leía las páginas de la sexta novela del escritor madrileño me fui interesando por una ciudad que, de otra manera, seguramente no hubiera llamado mi atención como potencial destino turístico. El libro, a pesar de ser una novela de ficción contada por varios personajes británicos residentes en Oxford, sirve asimismo como seductora guía de viajes de una ciudad poblada por prestigiosos campus universitarios transitados por distinguidos académicos, librerías de viejo frecuentadas por coleccionistas en busca y captura de primeras ediciones literarias o, incluso, pubs donde los oxonienses disfrutan de otro tipo de ocio más lúdico que intelectual. Sin duda, una ciudad dedicada al estudio de la cultura. ¡Y sin la canícula española!