El Cultural

Carlos Aires

Sandunga

16 febrero, 2006 01:00

Sin título, de la serie Y fueron felices, 2004

Arteaga, 3. Granada. Hasta el 11 de marzo. De 475 a 4.000 e

La polémica de su fotografía austriaca -en ella, tres personajes desnudos realizaban prácticas sexuales, una especie de menage à trois protagonizado por unos personajes que lucían las caretas de George Bush, Isabel II y Tony Blair- será para Carlos Aires una anécdota más en su carrera artística A su currículo le va afectar poco y sólo servirá para que los menos enterados sepan encuadrarlo. Carlos Aires es mucho más que el fotógrafo de una imagen polémica. Inmerso en los espacios internacionales donde la creación artística está al margen de asuntos espúreos, este artista nacido en Ronda y vinculado desde hace tiempo a Granada, donde ya lo vimos en una magnífica exposición en el Palacio de los Condes de Gabia y en varias comparecencias en Sandunga, vuelve a esta galería para ofrecer el testimonio de su acertada realidad fotográfica, mucho más abierta que la que puede aportar el asunto periodístico de la retirada de su fotografía de las calles vienesas. Carlos Aires es un artista a contracorriente, sabio ejecutor de un arte donde todo es posible para bien de unos pocos y desajuste emocional de bastantes. Su fotografía es distinta, feliz, abierta y provocadora de muchas inquietudes. Hasta Granada ha llevado un poco de eso que a él le gusta hacer para comprometer y cuestionar la realidad, aburrida y marcada por la pauta que la historia de los buenos nos quiere mostrar. En su fotografía los protagonistas no son actores, son personas que viven una historia real tangente a la que quieren que sea la única. Aires hace partícipe una realidad mediata, desajustada, inconformista dentro de la conformidad, abierta y cuestionable. En sus obras los mitos habituales pierden sentido, la historia asume una nueva naturaleza y la verdad deja su espacio a las medias mentiras. Sus personajes son héroes de una novela no escrita, caballeros de fortuna que rompen el hilo argumental de un relato escrito con tintas fácilmente borrables.