Eva Calzadilla, Lina Smith y Gerard Rengel, durante el debate 'Nuevas narrativas para el nuevo periodismo'.

Eva Calzadilla, Lina Smith y Gerard Rengel, durante el debate 'Nuevas narrativas para el nuevo periodismo'. / Tomás Berrio

Diseño de narrativas visuales

Nuevas narrativas para el nuevo periodismo: la historia es la misma, pero ha cambiado la puerta por la que entra

La transformación de los formatos, lenguajes y herramientas digitales está cambiando la forma de contar y consumir la información. Sobre esta evolución reflexionan dos alumnos del Máster de Periodismo Multimedia con IA.

Gerard Rengel: "El periodista ya debe saber locutar y hacerse sus propios vídeos de sus propios temas porque si no es un periodista obsoleto".

Eva Calzadilla: "Cada vez se demandan más mapas, ilustraciones, vídeos y formatos nuevos. Me parece que es algo que va a cambiar el periodismo".

Más información: Trabajar como periodista al terminar las prácticas: se supera el compromiso de contratos del Máster de EL ESPAÑOL

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Durante décadas, la portada de un periódico fue una de las principales puertas de entrada a la actualidad. Hoy ese recorrido ha cambiado. El 71 % de los españoles consume vídeo informativo habitualmente, mientras que el 80 % de los menores de 44 años se informa a través de plataformas como TikTok, Instagram o X. Además, el 69 % ya no entra directamente en la web de un medio.

El reto ya no consiste solo en tener una buena historia, sino en conseguir que alguien quiera leerla, verla o escucharla en un entorno dominado por miles de contenidos.

La información sigue siendo la misma. Lo que ha cambiado es la puerta por la que entra.

Este es el segundo de los tres debates celebrados por los alumnos de la tercera edición 2025/2026 del Máster de Periodismo que EL ESPAÑOL desarrolla junto a la Universidad Camilo José Cela.

Después de abordar el impacto de la inteligencia artificial en las redacciones, los estudiantes analizan ahora las nuevas narrativas como herramienta para llegar a nuevos públicos.

Eva Calzadilla (22 años) y Gerard Rengel (22), alumnos del máster y actualmente en prácticas en EL ESPAÑOL, junto a Lina Smith, directora creativa de la sección de nuevas narrativas de EL ESPAÑOL y Magas, reflexionan sobre las mejores alternativas para transmitir la información de manera visual, redes sociales, vídeo, etc.

Máster de EL ESPAÑOL | Las Nuevas Narrativas y el poder audiovisual

La premisa inicial es sencilla: la noticia tiene que impactar y captar al lector con un golpe de atención desde el primer instante.

De la portada a la "selva del scroll"

Hoy buena parte de los usuarios descubre las noticias mientras navega por redes sociales, ve un vídeo o recibe un contenido compartido.

Gerard explica que el usuario ya no realiza necesariamente una búsqueda activa, sino que el algoritmo selecciona buena parte de los contenidos que aparecen delante de él: "Ese cambio ya está aquí y va a seguir evolucionando en esta línea. Viene para quedarse".

Eva lo define desde su propia experiencia: "Ya no voy como pensando: “ay, me voy a informar”; es como abro y a ver lo que surge". Informarse se ha convertido, muchas veces, en una actividad que sucede mientras el usuario hace otras cosas. En este contexto, las nuevas narrativas tienen el poder de interrumpir el ruido, detener el scroll e intentar detener al lector.

Eva Calzadilla, Lina Smith y Gerard Rengel, durante el debate 'Nuevas narrativas para el nuevo periodismo'.

Eva Calzadilla, Lina Smith y Gerard Rengel, durante el debate 'Nuevas narrativas para el nuevo periodismo'. / Tomás Berrio

Captar la atención sin perder el rigor

La atención del usuario se decide en cuestión de segundos. "Los tres, cinco primeros segundos van a ser fundamentales para que esa persona nos siga en ese scroll infinito", explica Gerard Rengel.

Los medios tienen que estar presentes allí donde su audiencia consume contenidos. Pero captar la atención no significa convertir el periodismo en entretenimiento vacío. Eva señala la importancia de encontrar historias cercanas, personales o que habitualmente quedan fuera de los grandes focos.

La clave está en encontrar el ángulo que despierte interés sin sacrificar el valor periodístico.

Nuevas formas de ver la información

Las redes sociales han cambiado la puerta de entrada, pero también la forma de presentar las noticias. La información ya no tiene por qué aparecer exclusivamente como texto.

Infografías, mapas, gráficos interactivos… visualizaciones que se enseñan y practican en el Máster de Periodismo que EL ESPAÑOL permiten explicar realidades complejas de una manera más accesible.

Durante la conversación también se abordó cómo estos recursos visuales pueden explicar mejor la información. En este sentido, Gerard Rengel destacó la utilidad de los gráficos interactivos para abordar temas complejos: "Un gráfico interactivo, sobre todo si es para ayudar a entender un tema complejo, siempre va a ayudar".

Eva Calzadilla durante el debate 'Nuevas narrativas para el nuevo periodismo'.

Eva Calzadilla durante el debate 'Nuevas narrativas para el nuevo periodismo'. Tomás Berrio

También se habló de la necesidad de adaptar estos recursos a los nuevos canales de consumo. Eva Calzadilla señaló el potencial de las infografías animadas para captar la atención en redes sociales: "Hacer infografía pero animada es una manera de llamar la atención".

Un gráfico puede explicar rápidamente una evolución que necesitaría varios párrafos, mientras que un mapa puede hacer visible un conflicto. Durante el debate aparecen como ejemplo los especiales sobre la DANA o los incendios, que permiten seguir la evolución de los acontecimientos.

La visualización deja así de ser únicamente una cuestión estética. También es una herramienta de comprensión que transmite el contenido de manera más eficaz e impactante en el lector.

La historia antes que el formato

Una de las principales conclusiones del debate es que las herramientas no deberían decidir qué contar. Debe ocurrir al contrario.

Primero está la historia. Después, el formato que mejor permita explicarla.

Gerard Rengel, durante el debate 'Nuevas narrativas para el nuevo periodismo'.

Gerard Rengel, durante el debate 'Nuevas narrativas para el nuevo periodismo'. Tomás Berrio

Gerard lo resume en una frase: "Depende totalmente de la historia".

Una historia emocional puede encontrar en el vídeo su mejor lenguaje. Un asunto complejo puede necesitar una infografía o un mapa interactivo, mientras que un tema que requiere contexto puede seguir necesitando un reportaje o un artículo.

No existe un formato ganador. Existe el formato adecuado para cada historia. Y, en algunos casos, elegir ese formato es fundamental para que la información pueda entenderse. Una guerra, por ejemplo, puede necesitar un mapa para situar al lector y explicar lo que está ocurriendo. El recurso visual no solo acompaña a la información, sino que ayuda a construirla y hacerla comprensible.

Y eso no significa que el artículo periodístico haya muerto.

"Siempre va a estar ahí para una persona que quiera informarse más allá del vídeo, la infografía", destaca Gerard.

Los nuevos formatos pueden funcionar como puertas de entrada. Un vídeo puede llevar a un reportaje y un gráfico a un artículo. El periodismo deja así de ser necesariamente lineal.

El vídeo ya no es una opción secundaria

Entre las nuevas narrativas, el vídeo ocupa un lugar especialmente relevante. De hecho, es la piedra angular de las innovaciones comunicativas. Su presencia en redes sociales lo ha convertido en una de las principales vías de acceso a la información y también está modificando el trabajo de los periodistas.

El profesional que llega hoy a una redacción no solo escribe. También debe saber cómo contar una historia delante de una cámara, construir un guion, grabarla y adaptarla a distintas plataformas.

La capacidad del vídeo para conectar emocionalmente con el público es una de las cuestiones que se pusieron sobre la mesa durante el debate. "Cuando un tema lo vale y impacta las emociones va a tener unos números que pueden llegar incluso a la población española actual", explica Gerard Rengel.

El auge de este formato no significa, sin embargo, que el texto deje de ser fundamental, aunque sus cifras de consumo se encuentren por detrás de las que alcanzan los vídeos: "Lo escrito siempre va a ser fundamental, pero sí que es verdad que se está quedando atrás en comparación a los números que tienen los vídeos".

El periodista ya no tiene que pensar solamente cómo escribir una historia, sino cómo hacer que funcione allí donde se encuentra su audiencia.

Nuevas posibilidades, nuevos límites

Las herramientas de inteligencia artificial permiten producir imágenes, recursos gráficos, código… materiales que agilizan el proceso de creación de visualizaciones complejas.

Pero también plantean una pregunta esencial: ¿hasta dónde puede intervenir la IA sin alterar la realidad?

La conversación también abordó los límites del uso de la inteligencia artificial en el periodismo. Frente a la tendencia a demonizar esta tecnología, Gerard Rengel defendió su utilidad como una herramienta más dentro del trabajo periodístico: "No hay que demonizar a la inteligencia artificial [...] es una herramienta más que nosotros utilizamos".

Al mismo tiempo, subrayó la importancia de informar al lector cuando la IA interviene en la elaboración de un contenido: "Siempre que la utilicemos [...] para informar de alguna manera, siempre decirlo".

Una imagen generada artificialmente puede servir para ilustrar una reconstrucción, pero no debe presentarse como una fotografía real.

Eva señala otros usos vinculados al trabajo cotidiano: generación de código, edición de guiones, propuestas de titulares o automatización de tareas repetitivas.

La IA puede ser una herramienta de productividad y creatividad, pero existe una línea que no debería cruzarse: utilizar la tecnología para falsear aquello que el lector cree estar viendo.

Es fundamental informar cuando una imagen ha sido generada o modificada con IA. El lector tiene derecho a saber cuándo lo que está viendo no es una imagen real, sino una creación o intervención artificial.

El periodista que necesitarán las nuevas redacciones

El debate termina llevando la conversación desde las herramientas hacia quienes tendrán que utilizarlas.

El periodista del futuro tendrá que dominar más lenguajes. Saber escribir seguirá siendo fundamental, pero también deberá comprender las plataformas, trabajar con vídeo, interpretar datos y conocer herramientas de inteligencia artificial.

Gerard Rengel habla de una evolución hacia un profesional más multidisciplinar.

Eva Calzadilla introduce un matiz: no todos los periodistas tienen que hacerlo todo. Contar con perfiles especializados permite que cada profesional aporte sus conocimientos y que el medio pueda desarrollar una identidad visual propia y reconocible. Una especialización que también refleja la capacidad de un medio como EL ESPAÑOL para apostar por nuevas formas de contar la información y ofrecer un periodismo de calidad.

El futuro parece pasar así por equipos multidisciplinares en los que convivan perfiles 360 y especialistas.

La experiencia de Eva Calzadilla en Bélgica añade otra perspectiva. Explica que no conocía departamentos específicamente dedicados a las narrativas visuales como el que encontró en EL ESPAÑOL: "Me parece que es algo que va a cambiar el periodismo".

Las nuevas narrativas no son una tendencia futura, sino una realidad de las redacciones actuales. Ya no se entiende al periodismo sin apoyos visuales de la información.

La historia sigue siendo la misma

Cambian las plataformas, los formatos, los hábitos y las herramientas. Pero la materia prima del periodismo sigue siendo la misma: historias, datos, testimonios y hechos que merece la pena contar.

Lo que ha cambiado es aquello que existe entre esa historia y el lector: un vídeo, una infografía animada, un mapa interactivo, un especial multimedia, un artículo o una combinación de todos ellos.

El futuro no parece pertenecer exclusivamente al vídeo, a la infografía, al artículo o a la inteligencia artificial. Será de la combinación inteligente de todos esos lenguajes para contar mejor cada historia.

Porque la tecnología no debe decidir cómo se cuenta una historia.

Primero está la historia. Después, la forma de contarla.

El verdadero reto de las nuevas narrativas es conseguir que una historia sobreviva al scroll, despierte interés y ayude a esclarecer la realidad. Permitiendo comprenderla de manera más rápida y eficaz.

El modelo de consumo de la sociedad ha cambiado y, con él, también la forma de acceder y consumir información. Han cambiado las puertas de entrada a las noticias, pero también la manera en que las personas se relacionan con ellas.

Y, precisamente, esa combinación entre tecnología, narrativa y oficio es una de las señas de identidad del Máster de Periodismo de EL ESPAÑOL y la Universidad Camilo José Cela. Las nuevas narrativas forman parte de la formación porque ya forman parte del presente de las redacciones.