Montaje de Alcaraz junto a el Puerto de Santa María.

Montaje de Alcaraz junto a el Puerto de Santa María. EE

Tenis

Ni Ibiza, ni Marbella: la ciudad costera de España donde Carlos Alcaraz se escapa a desconectar con su familia y amigos

El español aprovecha para descansar en las fechas que le quedan libres en el apretado calendario tenístico

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G.E.
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Carlos Alcaraz se ha ganado un pulso el derecho a elegir cualquier rincón del planeta para descansar tras una temporada exigente, pero cuando llega el momento de desconectar no siempre opta por los grandes focos.

Ni Ibiza, ni Marbella: la gran estrella del tenis español ha encontrado en El Puerto de Santa María, en plena Bahía de Cádiz, un refugio costero donde puede mezclarse con turistas y vecinos casi como uno más.

Allí cambia la pista central por el paseo marítimo, los focos de los Grand Slams por los atardeceres sobre el Atlántico y la presión por un ambiente relajado de chiringuito, puerto deportivo y vida andaluza.

Su escapada al sur tiene mucha rutina veraniega reconocible. En El Puerto, Alcaraz se mueve entre las playas de arena fina, las terrazas con vistas al mar y la animación de Puerto Sherry, el puerto deportivo que se ha convertido en uno de los epicentros del tardeo gaditano.

Entre paseos por los pantalones, cenas con familia y amigos y ratos de desconexión absoluta, el murciano aparca por unos días la raqueta y se permite el lujo de no mirar el reloj.

Carlos Alcaraz celebra el triunfo contra Norrie en cuartos de final de Indian Wells.

Carlos Alcaraz celebra el triunfo contra Norrie en cuartos de final de Indian Wells. REUTERS

El encanto de El Puerto de Santa María para un deportista de élite está en ese equilibrio entre ambiente y calma. Hay chiringuitos con música, puestas de sol que tiñen de naranja la Bahía y bares donde las raciones de pescado frito y marisco llegan sin pausa a las mesas, pero también rincones donde el ruido baja de intensidad.

Un paseo temprano por la playa casi vacía, un café en una terraza del centro histórico, una visita a alguna bodega antes de que apriete el calor. Para alguien acostumbrado a vivir rodeado de cámaras y obligaciones, poder moverse por una ciudad de tamaño medio, con turismo pero sin agobios extremos, es un plus que se valora mucho.

El Puerto de Santa María está al alcance de cualquiera . Se puede llegar en coche, en tren -aprovechando la cercanía de Jerez de la Frontera- o incluso combinando vuelo y un corto trayecto por carretera.

La oferta de alojamiento va desde hoteles frente al mar hasta apartamentos y casas turísticas más familiares, y la vida a pie de playa permite construir unas vacaciones muy parecidas a las de la estrella del tenis: mañanas de sol y baño, comidas en chiringuitos, tardes de paseo por el puerto y noches suaves al borde del agua.

Mientras otros deportistas siguen apostando por los destinos más caros y reconocibles del mapa, Alcaraz demuestra que no hace falta cruzar medio mundo para sentir que se está en un pequeño paraíso. Entre las olas del Atlántico, el bullicio amable de los chiringuitos y el carácter gaditano, El Puerto de Santa María se ha ganado un lugar especial en su agenda veraniega.

Y también se posiciona como una escapada perfecta para cualquier aficionado que quiera compartir, aunque sea por unos días, el mismo escenario donde el campeón recarga pilas antes de volver a la pista.