Carlos Alcaraz celebra su pase a los cuartos de final en Australia.

Carlos Alcaraz celebra su pase a los cuartos de final en Australia. REUTERS

Tenis

Carlos Alcaraz va en serio: eleva su nivel en Australia y se mete en cuartos de final tras derrotar a Tommy Paul

El tenista murciano firmó un partido sobresaliente para derrotar al norteamericano (7-6, 6-4, 7-5) y sigue sin ceder ni un solo set en el torneo.

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Hace tiempo que Carlos Alcaraz viene lanzando un mensaje claro y sin tapujos. Quiere ganar el Open de Australia para poder presumir en su palmarés de tener los cuatro grandes.

Desde luego que su meta es fija y ni siquiera el cambio de entrenador a pocas semanas vista del inicio de esta temporada le va a apartar de su camino. El tenista murciano se deshizo de Tommy Paul por la vía rápida (7-6, 6-4, 7-5) y avanzó hacia los cuartos de final.

Igualó de esta forma su mejor resultado en el primer grande del año, ya está en el mismo lugar en el que cayó en las dos temporadas anteriores.

Alcaraz subió esta vez su nivel un peldaño más para lanzar una seria advertencia a navegantes, un mensaje con dos claros destinatarios, Sinner y Djokovic. El número 1 del mundo seguirá siendo el mejor del ranking un tiempo más y avanzó en el torneo sin ceder ni un solo set.

Poco más de dos horas y media fueron suficientes para derrotar a un rival de entidad que no encontró la forma de dar con las debilidades de Alcaraz. Ahora el murciano se medirá al local De Miñaur en los cuartos de final.

Carlos Alcaraz celebra su victoria en los octavos de final del Open de Australia.

Carlos Alcaraz celebra su victoria en los octavos de final del Open de Australia. REUTERS

Sin fisuras

Carlos Alcaraz volvió a llegar a su techo en Melbourne. Los cuartos de final son lo más lejos que ha llegado nunca el murciano en el primer grande del año, y por tercer año consecutivo ha conseguido poner sus pies en ellos.

Eso sí, a tenor de lo visto en el encuentro ante Tommy Paul, el nivel del tenista español da para mucho más e invita al optimismo. El martes se medirá bien al local Alex de Miñaur.

Dos horas y 37 minutos sirvieron para que el número uno del mundo se hiciera con su triunfo 88 en los 101 encuentros de Grand Slam que lleva acumulados.

El duelo, es cierto, no arrancó como se esperaba. Nada más comenzar cedió su servicio y posteriormente Paul ratificó la rotura con el 0-2, pero eso apenas inquietó al murciano. Enseguida se puso manos a la obra para recuperar el terreno perdido.

En el octavo juego aceleró definitivamente y le devolvió al norteamericano la rotura. Paul, eso sí, no se vino abajo y aguantó el vendaval, tanto que forzó el desempate para decidir este primer parcial. A la hora de la verdad, en el tiebreak, Alcaraz empezó a desequilibrar el encuentro a su favor.

Todo ello, mientras desde la grada le llegaba al español alguna que otra petición de matrimonio que el hacía soltar una carcajada. También, por cierto, con algún susto por un golpe de calor sufrido por un aficionado que obligó a un parón de un cuarto de hora durante el tiebreak.

Alcaraz ejecuta una derecha en el partido ante Paul.

Alcaraz ejecuta una derecha en el partido ante Paul. REUTERS

Con la confianza de verse por delante en el marcador, Alcaraz apretó el acelerador en busca de los cuartos de final. Vio tocado a Paul, a quien le tiene tomada la medida tras ganarle por sexta ocasión consecutiva, y enseguida rompió el servicio del norteamericano.

Una única rotura, una pequeña ventaja, que sin embargo consiguió mantener sin ni siquiera ceder una sola bola de break hasta el final de esta segunda manga. Es lo que necesitaba. No ceder con su saque y lo consiguió a las mil maravillas.

El guion pudo repetirse en la tercera manga. A punto estuvo de llegar el break de Alcaraz en el segundo servicio del norteamericano, pero las tres bolas de rotura se esfumaron y el partido se movió en una calma tensa hasta el tramo decisivo.

Alcaraz ejecuta su derecha en el partido ante Paul.

Alcaraz ejecuta su derecha en el partido ante Paul. REUTERS

En el instante crítico, con Paul sacando para al menos asegurarse el tiebreak del tercer set, el murciano apretó de nuevo los dientes. Rompió el servicio de su rival, se colocó 6-5 arriba y remató la faena con su saque.

Como si pudiera hacer lo que quisiera, manejando los tiempos del partido perfectamente. Esa virtud que tan sólo tienen los genios.

Alcaraz, en posición acrobática.

Alcaraz, en posición acrobática. REUTERS

"Paul empezó muy fuerte. Fue un gran partido pero creo que llegué con mucha fuerza y lo logré. Hemos mostrado un nivel de tenis muy alto. Y conseguí la victoria en sets seguidos", destacó Alcaraz en la pista.

"Me estoy sorprendiendo a mi mismo, para ser honesto", comentó el número 1 del mundo que ya está en los cuartos de final y que ya es el jugador con más veces en unos cuartos de final de un Grand Slam antes de los 23 años.