Los jugadores y los miembros del torneo de Wimbledon recogiendo el confeti de los activistas.

Los jugadores y los miembros del torneo de Wimbledon recogiendo el confeti de los activistas. REUTERS

Tenis WIMBLEDON

El caos de Wimbledon: lluvia, miles de críticas, falta de previsión y reivindicaciones en pista

El Gran Slam británico se ha visto afectado por una serie de inconvenientes que han dañado su imagen en estos primeros días.

7 julio, 2023 02:15

Wimbledon siempre ha acostumbrado a ser un Grand Slam regio, especialmente por su carácter británico. Sin embargo, esta edición se ha convertido en todo lo contrario. El All England Lawn Tennis and Croquet Club es toda una institución en el mundo del tenis, pero en este 2023 ha sido señalado duramente, casi por unanimidad, por la mala gestión realizada en sus primeros días.

Lo cierto es que apenas se han cumplido cinco días de Wimbledon y el caos ha sido la nota predominante. Horarios tardíos, partidos inacabados, escasez de previón, presencia de activistas y muchas dudas con la gestión de uno de los torneos más importantes de la temporada, pues, al fin y al cabo, es el tercer Grand Slam de la temporada.

La presencia de la lluvia de la capital de Inglaterra ha provocado que tras cinco días de competición, apenas haya jugadores que solo han podido disputar un partido. Y algunos han necesitado hasta 4 días para finalizarlo, algo prácticamente indigno de Wimbledon, una de las citas más importantes y con más solera del tenis.

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La falta de previsión y del torneo hicieron que para el miércoles y el jueves hubiese una enorme lista de partidos programados, superando los 80. De hecho, solo algunos de los principales cabezas de serie terminaron sus duelos, al disputarlos en la pista central y en la 1. Una locura absoluta para unas instalaciones que cuentan con 18 canchas.

Una serie de decisiones y de hechos que ha provocado que la organización sea duramente criticada. Por suerte, han conseguido tomarse un respiro notable con la mejoría del tiempo en Londres, lo que ha favorecido que se puedan disputar gran cantidad de partidos y, así, avanzar en la disputa de los que estaban suspendidos en primera y segunda ronda.

Pista central de Wimbledon, una de las pocas donde se han podido jugar partidos.

Pista central de Wimbledon, una de las pocas donde se han podido jugar partidos. REUTERS

La lluvia y las críticas, protagonistas

La lluvia ha sido la principal protagonista de los primeros días de Wimbledon. Las inclemencias meteorológicas han hecho acto de presencia y han dado a lugar a una situación casi inédita en el Grand Slam. Prácticamente todos los partidos, salvo los disputados en la pista central y en la 1, han sufrido retrasos.

Esto ha hecho la parrilla de torneos del jueves se presentase con hasta 77 partidos, tras ser imposible disputar la mayoría debido a lo mojado de las pistas. Esto ha hecho que la enorme mayoría de los jugadores se hayan salido afectados, salvo los principales cabezas de serie como Carlos Alcaraz, Novak Djokovic, Iga Swiatek o Aryna Sabalenka

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Las grandes figuras, destinadas a jugar en las mejores pistas de Wimbledon, no han sufrido los efectos en sus propias carnes, aunque si se han visto afectados de manera secundaria. Es decir, no han conocido a sus rivales de segunda ronda hasta este mismo jueves. Una falta de previsión que ha hecho que tenga que amoldarse al imprevisible calendario.

Tal ha sido el descontrol que ha habido jugadores ya clasificados para tercera ronda y otros no habían podido completar tan siquiera su duelo inicial. Esto ha hecho que las críticas hagan acto de presencia por la falta de organización. Acostumbrados a la lluvia como un elemento característico más, no ha podido batallar pese a la experiencia que traían a sus espaldas.

Largas colas para esperar a entrar a los partidos de Wimbledon en los primeros días.

Largas colas para esperar a entrar a los partidos de Wimbledon en los primeros días. REUTERS

Además, también ha afectado al público. Muchos de los asistentes han vivido con incertidumbre su presencia en las gradas de las pistas y esto ha generado pequeñas aglomeraciones a la espera de la toma de decisiones por parte de la organización de Wimbledon.

Sin previsión ante la reivindicación

A otro elemento que se enfrentaba Wimbledon en esta edición eran las reivindicaciones de los activistas. La plataforma 'Just Stop Oil' tenía como principal objetivo saltar a la hierba londinense para protestar, algo que se ha convertido en habitual en ellos al aparecer en muchos de los eventos más importantes de Gran Bretaña.

Desde la organización tenían previsto su presencia allí. Para ello, habían intensificado la seguridad del torneo y así evitar un mal mayor. No permitían el paso a aquellas personas con pintura en aerosol, aerosoles para protección personal y el pegamento. Además, intensificaron los controles de equipaje y los convirtieron en aún más estrictos que en los últimos años al ingresar a las instalaciones.

Uno de los activistas se marcha detenido después de esparcir confeti sobre la pista.

Uno de los activistas se marcha detenido después de esparcir confeti sobre la pista. REUTERS

Al igual que ya ocurrió con la falta de previsión y organización por la lluvia, los activistas de 'Just Stop Oil' burlaron las medidas de seguridad preventivas. Hasta cuatro personas de esta asociación saltaron este miércoles a la pista y aprovecharon la repercusión mediática que tiene este prestigioso torneo para protestar por el uso de combustibles fósiles.

El primer episodio se produjo en la pista 18, donde se enfrentaban el búlgaro Grigor Dimitrov y el japonés Sho Shimabukuro. Dos personas esquivaron las medidas y tiraron sobre el césped de Wimbledon confeti naranja, una alternativa a los llamativos polvos que han utilizado en los eventos deportivos más importantes del deporte británico. Esto provocó el retraso del encuentro durante varios minutos para que la seguridad redujese a los dos individuos.

Sin embargo, si ya se habían llevado un duro golpe con la presencia de los activistas, no tardaron en sufrir otro horas más tarde. Otras dos personas volvieron a protagonizar un hecho similar en un encuentro posterior. Sucedió curiosamente en la misma pista, en la 18, esta vez en un choque del cuadro femenino. Jugaban la tenista local Boulter y la australiana Saville, cuando de nuevo otras dos personas volvieron a pisar la pista para llevar a cabo sus reivindicaciones.