Nadal busca su undécimo título en Montecarlo.

Nadal busca su undécimo título en Montecarlo. ERIC GAILLARD Reuters

Tenis MASTERS 1.000 DE MONTECARLO

Nadal quiere ser todavía más rey de Montecarlo: a por su undécimo título

No contento con encabezar el palmarés de este Masters 1.000, el número uno quiere dar aún mayor lustre a su récord con una victoria ante Nishikori.

A Nadal no le han robado el mes de abril. Es más, quedárselo en propiedad con uñas y dientes está a su alcance este 2018. Desde que reapareció tras la lesión que se produjo en enero durante el Abierto de Australia, el manacorense no para de mostrarse intratable. Nadie le tosió en los cuartos de final de la Copa Davis contra Alemania y va por el mismo camino en el Masters 1.000 de Montecarlo, donde defiende título este domingo (14:30, Movistar Deportes 2) ante Kei Nishikori.

Sí, el rey de la tierra batida, de nuevo número uno del mundo, ha vuelto para quedarse. O, por lo menos, eso parece indicar el rendimiento más que portentoso de Nadal desde el pasado 6 de abril. El tenista balear no ha derrotado rivales en las dos últimas semanas, no. Los ha triturado. Pregunten a Philipp Kohlschreiber, Alexander Zverev, Aljaz Bedene, Karen Khachanov, Dominic Thiem y Grigor Dimitrov. Tanto los dos primeros en Valencia como todos los demás en Mónaco se han visto apabullados por el juego del español.

La estadística no miente. Nadie ha conseguido ganarle ni un solo set al segundo profesional con más Grand Slams de la historia desde que volvió a las pistas. Con el añadido de que el tope de juegos cedidos por Nadal en una manga hasta ahora son cuatro. Sólo Zverev en la Davis y Dimitrov en semifinales de Montecarlo han sido capaces de sumar tanto ante el líder de la ATP.

Al alemán, número cuatro del mundo, le cayó encima un 6-1 en pleno cuarto punto de los cuartos de final de la Davis. Al búlgaro, número cinco, le tocó encajar idéntico resultado en tierras monegascas. Y aún hay más: Thiem, número siete, concedió un 6-0 nada más empezar también en el Principado (cuartos). Por si alguien dudaba de la entidad de los triunfos recientes de Nadal. Quien parece encaminado a repetir el título de 2017 (y de 2005, 2006, 2007, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012 y 2016) para seguir en la cúspide.

Nadal mantendrá su número uno si gana este domingo.

Nadal mantendrá su número uno si gana este domingo. ERIC GAILLARD Reuters

Si levanta su undécimo título en Montecarlo, habrá superado con éxito la primera etapa de la hoja de ruta necesaria para no soltar el número uno. Eso sí, quedará mucha tela que cortar, en caso de victoria, para mantenerlo: ganar también en Barcelona, Madrid y Roland Garros. El único torneo en el que Nadal puede permitirse fallar es Roma (cuartofinalista el año pasado). Y para este aún queda un trecho (del 13 al 20 de mayo).

Aunque lo primero es mantener el idilio con un torneo en el que ha ganado tantas veces como en París. Y en el que Novak Djokovic (2013 y 2015) y David Ferrer (2014) han sido los únicos tenistas capaces de derrotarle. El duelo por el título ante Nishikori tendrá su morbo, ya que será la primera ocasión en la que el japonés y Nadal se midan… desde los Juegos Olímpicos de Río 2016. Aquel partido en el que al español se le escapó la medalla de bronce en individuales. Con el memorable paso por los baños de su rival que tan eterno se hizo antes del tercer y decisivo set.

Nishikori sólo acabó con Rafa entonces y en los cuartos de final del Masters 1.000 de Canadá de 2015. En el resto de sus enfrentamientos (11), nueve victorias para Nadal. Dos de ellas, por cierto, en finales similares a la de dentro de unas horas: la de Madrid en 2014 y la del Conde de Godó en 2016. A destacar también un triunfo más en Roland Garros (dieciseisavos de final en 2013). A pesar de que el jugador asiático suele mostrar un buen nivel sobre la arcilla, tener delante al mejor de la historia en esta superficie achanta a cualquiera.

Y más cuando la voracidad de Nadal (como si esto fuera una sorpresa) no conoce límites. “He escrito a Carlos (Moyà) para decirle que necesitamos reservar una pista rápido, eso es todo”, reconoció en sala de prensa tras la victoria ante Dimitrov. “Esto no es nada nuevo. Lo he hecho un montón de veces en mi carrera. Después del partido, estaba un poquito más nervioso que al principio. Sólo quiero probar algunos golpes ganadores que creo que necesito para mañana”, se despidió el hombre récord de Montecarlo antes de intentar prolongar, aún más, su idilio con este torneo.