Sock, con el título de campeón de París.

Sock, con el título de campeón de París. Christophe Petit Tesson Efe

Tenis Masters 1000 de París-Bercy

La carrera imposible de Sock: de París a Londres inesperadamente

El estadounidense gana el título en París-Bercy (5-7, 6-4 y 6-1 a Filip Krajinovic) y asciende 14 puestos para conseguir la última plaza de la Copa de Maestros.

París (enviado especial)

Jack Sock llegó a París con una opción remota de clasificarse para la Copa de Maestros y se marchó con el billete en su mano. Al remontar a Filip Krajinovic en la final del último Masters 1000 de la temporada (5-7, 6-4 y 6-1), el estadounidense consiguió varios logros que tardará tiempo en asimilar, tan de golpe le llegaron todos: el título más importante de su carrera, su bautizo como top-10, la garantía de terminar el curso como el mejor americano de la clasificación y el regalo inesperado de jugar en Londres, donde desde el próximo 12 de noviembre peleará con los otro siete maestros de 2017.

“Es un buen domingo, lo único que podría mejorarlo sería una victoria de los Kansas City Chiefs, mi equipo favorito de la NFL”, bromeó Sock tras la victoria. “Ha sido una semana increíble, difícil de describir. Estoy orgulloso de mí mismo por cómo he superado la adversidad”, prosiguió el estadounidense, que en su primer encuentro en el torneo fue capaz de recuperar una desventaja de 1-5 en la tercera manga para acabar ganando al británico Edmund y seguir adelante. “Pasaron muchas cosas por mi mente cuando todo acabó hoy. Ahora, voy a tratar de disfrutar todo lo que me viene”.

A los 25 años, Sock escaló 14 puestos y superó a nueve rivales mejor colocados que él para asegurarse la octava plaza de la Copa de Maestros. Así, el estadounidense adelantó a Pablo Carreño, Sam Querrey, Kevin Anderson, Juan Martín Del Potro, Jo-Wilfried Tsonga, Lucas Pouille, Roberto Bautista, John Isner y Albert Ramos en una carrera frenética que también le sirvió para convertirse en el primer estadounidense campeón de un Masters 1000 en más de siete años, desde que Andy Roddick celebrase el título en Miami 2010. 

La clasificación de Sock para Londres, por supuesto, no es ningún regalo. Tres títulos (Auckland, Delray Beach y París) respaldados por más de 30 victorias a lo largo de todo el curso han impulsado al estadounidense hacia su primera Copa de Maestros. La forma de ganarse la plaza tampoco es una novedad, aunque ha pasado bastante tiempo desde que un jugador utilizó París como escalera hacia Londres (Tsonga en 2008), y en aquella ocasión fue una ascensión menos inesperada.

“Mis últimos meses han sido bastante inestables”, reconoció el estadounidense. “De enero a marzo me encontraba muy bien, jugando un tenis increíble. Luego pasé una época complicada”, siguió, haciendo referencia a la parte central del curso. “Acabar el año de esta forma… No tenía ni idea de que podía llegar a Londres, es algo que no estaba en mi cabeza. Solo quería jugar un buen tenis y pensar en la pretemporada. Por eso, sentarme ahora aquí y hablar de que mi temporada se alargará durante dos semanas más… es algo increíble”.