Gemma Mengual.

Gemma Mengual.

Otros Deportes

Gemma Mengual, 49 años: "Me asesoré muy bien para entrar en el mundo de los negocios y me he rodeado de los mejores"

La exnadadora con 17 medallas de oro, 18 de plata y 12 de bronce en campeonatos mundiales, europeos y Juegos Olímpicos ha construido una trayectoria en el mundo empresarial.

Más información: El éxito de Luis Enrique fuera del fútbol: el patrimonio de su empresa inmobiliaria supera los 26 millones de euros

C. S.
Publicada

Gemma Mengual es, para muchos, el rostro más reconocible de la natación sincronizada española. Referente indiscutible de este deporte durante más de una década, la catalana acumuló medallas olímpicas, mundiales y europeas hasta convertirse en una de las grandes leyendas del deporte nacional.

Sin embargo, tras su retirada de la élite, Mengual ha sabido reinventarse lejos de la piscina, construyendo una sólida trayectoria en el mundo empresarial.

Su transición no fue improvisada. "Me asesoré muy bien para entrar en el mundo de los negocios y me he rodeado de los mejores", explicó en 2024 la exnadadora, que ha apostado por diversificar sus inversiones en sectores muy distintos.

Esa estrategia le ha permitido consolidarse como una empresaria que combina prudencia, aprendizaje constante e intuición.

Uno de sus movimientos más recientes refleja precisamente esa capacidad de anticipación. Mengual ha participado en el proyecto Cannabity Healthcare, centrado en el uso del CBD medicinal, un mercado en expansión desde que la Agencia Mundial Antidopaje legalizó su uso en 2020.

Gemma Mengual

Gemma Mengual

La empresa ya factura en torno a 200.000 euros, una cifra que evidencia el potencial de un sector en pleno crecimiento y en el que la deportista ha querido posicionarse desde una perspectiva innovadora.

Pero su experiencia empresarial no comienza aquí. Antes de adentrarse en el ámbito sanitario, Mengual ya había construido una base sólida en el sector de la hostelería.

Sus inversiones

A través del grupo Sugoi, ha desarrollado varios proyectos vinculados a la restauración, consolidando una carrera paralela a la deportiva que demuestra su versatilidad.

"Al principio quería controlarlo todo y me costaba delegar. Fui aprendiendo a confiar", reconoció, en una reflexión que ilustra el proceso de adaptación de una deportista acostumbrada a la autoexigencia individual hacia la dinámica colectiva del mundo empresarial.

Esa evolución personal ha sido clave en su crecimiento como empresaria. Mengual ha trasladado algunos valores del deporte a su actividad profesional, aunque con matices.

"En la empresa no vas a por el oro, esto es la suma de todos. No hay éxito sin humildad y siempre hay que respirar, para no ahogarse", afirmó. Una filosofía que subraya la importancia del trabajo en equipo y la gestión emocional en entornos de alta presión.

Lejos de la inmediatez de la competición, donde los resultados son visibles en cuestión de minutos, el mundo empresarial le ha exigido paciencia y visión a largo plazo. Sin embargo, su capacidad para rodearse de expertos y su disposición para aprender han sido determinantes en esta nueva etapa.

Hoy, Gemma Mengual representa un perfil cada vez más habitual entre los deportistas de élite: el del profesional que trasciende su disciplina para convertirse en inversor y gestor.

Su caso, además, pone de relieve cómo el conocimiento, la planificación y la adaptación pueden marcar la diferencia en la transición del deporte a la empresa.