Miguel Ángel 'Colombo', ante la cámara de EL ESPAÑOL

Miguel Ángel 'Colombo', ante la cámara de EL ESPAÑOL Cristina Villarino EL ESPAÑOL

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Miguel Ángel 'Colombo': "Nací en un barrio muy pobre y peligroso de Cali, España me centró y mi destino es la UFC"

EL ESPAÑOL entrevista al peleador colombiano, quien estelariza este sábado el evento WOW 27 contra Brian Hooi en el Madrid Arena.

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Miguel Ángel 'Colombo' Lozano (Cali, Colombia, 1996) llegó a España con 8 años, de la mano de una madre que cruzó el Atlántico para sacar a su familia de uno de los barrios más pobres de la ciudad colombiana.

Se instalaron en Aranjuez, donde un adolescente tímido e inseguro con su cuerpo abrió un día la puerta de un gimnasio buscando ponerse fuerte y encontró, sin esperarlo, el amor de su vida: las artes marciales mixtas. Desde entonces, todo giró alrededor del octágono.

El camino hasta convertirse en uno de los nombres propios de WOW no fue sencillo. Durante años compaginó entrenamientos de élite con jornadas de carretillero en un almacén logístico, madrugones a las 4:45 y días que se estiraban hasta la medianoche.

Cobró 300 euros por pelear, trabajó en bares mientras cortaba peso y tuvo cuatro o cinco empleos a la vez para llegar a fin de mes. Hasta que decidió, en sus propias palabras, "apostarlo todo al rojo" y dedicarse en exclusiva a lo que mejor sabe hacer.

Ahora, a sus 29 años, Colombo afronta uno de los momentos más importantes de su carrera: este sábado 7 de marzo se sube al octágono del WOW 27 para disputar el cinturón del peso ligero frente a Brian Hooi.

Lo hace como retador, con la cicatriz de aquella derrota ante Ibragimov en el Madrid Arena -la noche en la que 10.000 personas encendieron las linternas de sus móviles para recibirle- y recién recuperado de una operación de codo que le condicionó varias peleas.

Más maduro, más presente y, según él, condenado al éxito.

Miguel Ángel 'Colombo', en la rueda de prensa de WOW 27

Miguel Ángel 'Colombo', en la rueda de prensa de WOW 27 Cristina Villarino EL ESPAÑOL

P.- Empezando desde el principio: tú naces en Cali, y a los 8 años vienes a España con tu madre buscando una vida mejor. ¿Qué recuerdos guardas de esos primeros años de tu vida en Cali y cómo fue el choque de llegar a Aranjuez siendo un niño?

R.- Yo nací en Cali. En un barrio muy, muy pobre, en el Sucre, uno de los barrios más pobres de la ciudad. Mi madre, desde muy pequeño, me dejó con mi abuela y con mi hermana para venirse aquí a buscar una vida mejor para nosotros. Después de unos años consigue traernos y repatriarnos aquí a su lado, junto a mi padre, que es mi padrastro, pero para mí es mi padre.

De Cali guardo pocos recuerdos, pero sí que recuerdo las casas, la vida familiar dentro del barrio en Colombia. Recuerdo ver mucha pobreza, ver cosas que de niño ahora pienso y digo: "Menos mal que me sacaron de allí". La verdad es que era bastante peligroso y bastante complicado vivir allí.

No he vuelto a Colombia porque toda mi familia, gracias a mi madre, vino a España, así que tampoco he tenido esa necesidad de reencontrarme con familiares allí.

Sí que es cierto que me encantaría volver a reencontrarme con mi patria porque, siempre lo digo, me siento con 'síndrome del inmigrante': para los colombianos no soy colombiano, pero para los españoles tampoco soy español. Entonces estoy como en tierra de nadie (risas).

P.- Mencionas mucho a tu madre como ese gran pilar. ¿Cómo vivió ella, ya más adelante, tu decisión de dedicarte profesionalmente a las MMA? ¿Fue difícil aceptar que su hijo se fuera a ganar la vida peleando?

R.- Se tornó de una manera muy natural. Me fui a vivir solo desde que tenía 17-18 años. Bueno, vivía con mi hermana, pero siempre me dejó hacer lo que más o menos yo quería. Mi madre no tenía esa responsabilidad de "a ver qué está haciendo mi hijo". Además, ella ya estaba viviendo en otra parte de España, en Segovia.

Por tanto, nunca sintió eso de verme llegar adolorido, con golpes. Además, al principio de mi carrera todo se dio muy bien porque ganaba siempre. Cuando todo se volvió profesional dije que esta iba a ser mi vida,
que estaba condenado al éxito, que confiaran en mí y que iba a seguir ganando.

"Me siento con 'síndrome del inmigrante': para los colombianos no soy colombiano, pero para los españoles tampoco soy español"

Ahora creo que es un poquito más difícil, por toda la presión que sienten y porque saben qué significa cada victoria y cada derrota.

P.- Vuelvo a una cosa que decías antes, ese "síndrome del inmigrante", que los colombianos no te vean colombiano y que los españoles no te vean español. ¿Cómo convive dentro de ti esa doble nacionalidad? ¿Qué significa para ti Colombia y qué significa para ti España?

R.- Me siento muy orgulloso de representar a los dos países, porque a mí una patria se me quedó chiquitito (risas). Yo represento a España y represento a Colombia. Tengo lo mejor de los dos lados, que es lo que más me gusta.

Tengo ese sabor latino, esas ganas de echar para adelante, de buscarme la vida, y también tengo lo de estar centrado. Tengo 29 años, no tengo hijos todavía, no he entrado a la cárcel, no paso droga; muchas cosas que, por culpa de cómo nos han criado y por cosas que hemos visto en Colombia, muchos colombianos que vienen aquí lo ejecutan.

Al tener las dos culturas, he sabido diferenciar muy bien lo bueno y lo malo, coger de un lado y coger del otro. Me encanta ser colombiano: me encanta la cultura, me encanta la comida, me encantan las mujeres y todo lo que tiene que ver con Colombia. Pero es que también me encanta España, tío: ¡me encanta el clima, me gusta la comida, también las mujeres! Ríe.

P.- Eras un chico un poco tímido cuando eras adolescente, no te gustaba tu cuerpo, y un día llegas a un gimnasio en Aranjuez buscando mejorar físicamente, que esa era tu intención. Así conectaste con las MMA. ¿Qué viste cuando abres aquella puerta y cómo te cambia la vida ese momento?

R.- Pues tío, me enamoré de las MMA. Entré al gimnasio simplemente para ponerme fuerte, estaba haciendo elíptica, y vi a mi entrenador dando saltos, no sabía ni qué estaban haciendo. Era grappling, y me preguntó si conocía a la UFC y si quería probar. Lo hice y me enamoré.

Doy gracias todos los días por haber entrado al gimnasio y haber hecho de esto mi vida. Era un poco tímido, no me gustaba mucho mi cuerpo; gracias a este deporte he ganado confianza, grandes amistades y grandes valores, sobre todo. El deporte me cambió la vida.

Miguel Ángel 'Colombo'

Miguel Ángel 'Colombo' Cristina Villarino EL ESPAÑOL

P.- Ahí empiezas siendo adolescente y, hasta plantarnos en tu carrera profesional, pasan varios años en los que compaginas esa preparación, ese entrenamiento de MMA, con trabajos cotidianos; estuviste bastante tiempo de carretillero en logística. ¿Cómo era un día típico en esa vida doble, con un trabajo cotidiano y los entrenamientos tan exigentes de las MMA, y en qué momento dices: "Ya está, ya no puedo con las dos cosas"?

R.- Al principio de la carrera, cuando era amateur, solo trabajaba los fines de semana; tenía por lo menos cuatro o cinco trabajos los fines de semana para poder llegar a ganar 900 o 1.000 euros y poder vivir, porque el resto del tiempo lo necesitaba para entrenar entre semana.

Luego pasa que tienes responsabilidades, coches, cosas, y ves que no llega. Conseguí un trabajo de carretillero; antes de eso trabajaba en bares, imagínate trabajar en un bar y cortar peso, era horrible.
Así que me cambié a carretillero, estuve de carretillero mucho tiempo. Los días eran muy duros porque me levantaba a las 4:45 de la mañana para entrar a las 6.

Trabajaba hasta las 2 de la tarde, llegaba a casa, comía, me vestía y me bajaba al gimnasio para estar a las 4 y hacer físico, suelo, striking, y luego volver a casa, sacar al perro y acostarme a las 12 de la noche para volver a hacer lo mismo. Eso cuando estaba de mañana; cuando estaba de tarde era entrenar un poco por la mañana y luego tirar de tarde, pero era triste, muy duro.

"El fenómeno que creó Ilia [Topuria] hizo que subieran las bolsas, yo antes llegaba a cobrar 300 euros por pelear"

Al final dejé todo eso y me dediqué al 100% a lo que quería, uno, por el fenómeno que creó Ilia, que hizo que subieran las bolsas, porque yo llegaba a cobrar 300 euros por pelear y de eso no vives. A día de hoy sobrevives, porque todavía no vivimos de pelear, pero sobrevivimos, gracias a patrocinios y mil cosas más que tienes que hacer día a día.

Era muy complicado, así que, gracias a eso, cuando vi el récord que tenía y cómo se estaban poniendo las cosas de serias, dije: "Tengo que apostar todo al rojo". Y que salga como salga, porque no siempre voy a tener la edad que tengo ni voy a estar en la situación en la que estoy para dedicarme a lo que quiero hacer el resto de mi vida. Así tomé la decisión y aquí estamos.

P.- Y siempre que se apuesta todo al rojo, como dices, creo que también hay una parte, aunque uno sea muy seguro de sí mismo, de dudas, incluso de miedo real a quedarte sin nada. ¿Cómo lo gestionas en ese momento?

R.- Yo confiaba mucho en el proceso y en lo que estaba haciendo. También pensaba: ¿qué es lo peor que me puede pasar? Que no consiga dedicarme a pelear al 100% y tenga que volver a trabajar, vale. Eso siempre lo voy a poder hacer.

Siempre voy a poder ir el día de mañana a la empresa donde trabajaba, con la que quedé muy bien, y decirles: "Oye, ya no me dedico a pelear, ¿tenéis un hueco para venir aquí de 6 a 14?".

Vivía muy a gusto, se vive de puta madre trabajando de 6 a 14: iba, me tomaba el café, cargaba cuatro camiones, volvía a casa. Tener una vida normal, de una persona que no es luchador, eso lo voy a poder hacer hasta cierto momento de mi vida. Con 56 años no voy a poder pelear. Entonces, ¿qué puedo perder?

Miguel Ángel 'Colombo'

Miguel Ángel 'Colombo' Cristina Villarino EL ESPAÑOL

Lo único que puedo hacer es ganar cosas. Bueno, puedo perder un poco de salud, porque las lesiones luego las arrastras, pero ¿qué es eso comparado con una vida en la que puedas decir: "Joder, hice lo que quise"?

P.- Ahora me quiero ir a lo que hemos visto de ti en WOW y, sobre todo, a esa noche que tendrás muy presente por lo bueno y por lo malo: la de WOW 17 en el Madrid Arena, que se llena por ti, siendo el protagonista; recuerdo esa entrada en la que la gente enciende las linternas de sus móviles para recibirte. Luego viene esa derrota contra Ibragimov. ¿Qué recuerdas de esos minutos después de que se acaba la pelea, en esa noche de tantas emociones? ¿Cómo lo tienes marcado?

R.- Yo puteado porque no pude ir a hacer stream, tío (risas). Tenía que ir al hospital, luego esa noche había UFC, al final no pude, encima no gané, así que fatal, la verdad. Pero aprendí mucho de esa noche.

Fue una gran noche, se llenó todo el mundo; ese día sentí cómo la gente me quería porque creo que todo el mundo salió de allí triste. Mucha gente, tío; todo el mundo con el que hablaba me decía: "Fue uno de los peores días que recuerdo en la MMA". Todo apagado, parecía una pesadilla, nadie creía lo que había pasado, porque estábamos todos tan seguros de que las cosas iban a salir como tenían que haber salido.

"Dejo liberar mis emociones totalmente. Por ser peleador no tienes que tener la típica careta de 'yo puedo con todo'"

P.- Compartiste un vídeo con tu familia en el que te abrías sobre lo que significó para ti esa derrota, te veíamos llorar, algo no tan habitual cuando pensamos en peleadores. ¿Cómo convive un luchador profesional como tú con esa vulnerabilidad emocional que a veces parece que no pudiera ser propia de un peleador? ¿Te da fuerza, te pesa, cómo lo gestionas?

R.- Yo la vivo como soy. La persona que soy todos los días es la persona que tienes ahora delante, la persona que va a pelear, la que se levanta, la que lucha por lo suyo, la que, si hoy tiene que llorar, va a llorar.

Soy un tío muy sentimental. Escucho una canción y, si es bonita, puedo llorar; si veo una peli triste, lloro; si veo una peli graciosa, me río. Dejo liberar mis emociones totalmente porque creo que está bien, no tienes que tener la típica careta de persona de "yo puedo con todo". Hay veces que no, y no pasa nada, no nos hace menos ni más.

Al revés, cuando estoy delante y tengo que gestionar una situación, la gestiono y ya está, sin más. A mí me gusta ser como soy, me gusta demostrar a la gente que la quiero y, si estoy dolido, llorar y sentirme dolido, y si estoy alegre, sentirme alegre, feliz y contento.

P.- Hablabas antes de lo peor que puede pasarte por dedicarte a esto son las lesiones, lo que venga después de tantos años de pelear. Y otro de esos momentos de lucha que te hemos visto es con esa lesión de codo de la que te operaste, una lesión que venías arrastrando desde hacía unas cuantas peleas. ¿Cómo ha sido ese proceso de reconstrucción física y mental para llegar ahora a WOW 27?

R.- Mejor imposible. Estar dos o tres peleas con el rango de movimiento reducido... Cada sparring era horrible, porque como pegase y se me quedase la mano colgada, esa semana ya no podía entrenar bien. En la lucha, siempre que me luchaban por ese lado tenía que cambiar, me condicionaba muchísimo, tenía que estar todo el tiempo con el fisio intentando menguar ese dolor.

El careo entre Brian Hooi y Miguel Ángel 'Colombo'

El careo entre Brian Hooi y Miguel Ángel 'Colombo' Cristina Villarino EL ESPAÑOL

Por eso me tuve que operar. Decidí operarme, encontré la ventana perfecta y la verdad es que la recuperación ha ido muy bien.

La derecha la saco igual de larga que antes, ya no me duele, es otro rollo totalmente diferente, se nota muchísimo a la hora de pegar, y estoy muy contento por cómo me han atendido en la clínica Quirón. Y aparte de eso, con mi fisioterapeuta Laura, que es una máquina y siempre me está ayudando.

P.- Esos resultados los veremos en el WOW 27. Quiero preguntarte por esa pelea contra Brian Hooi. Tu rival tiene 21 combates ganados, viene de un peleón contra Ibragimov, una guerra épica justamente contra la persona que a ti te ganó y ahora tiene el cinturón. ¿Qué has estudiado de tu rival, de Brian Hooi, y qué 'Colombo' se va a ver este 7 de marzo?

R.- Brian es un luchador muy completo, un luchador valiente, que echa para adelante, que le da igual pegarse; si tiene que cruzar, cruza. Le da igual las peleas que tenga que hacer; si este año se tiene que pegar ocho veces y una en el bar, va y se pega, le encanta.

Estoy muy emocionado por esta pelea, por lo que dices, por la guerra que dio, y porque es un luchador al que respeto un montón.

He estudiado que es un buen luchador, aguanta muchos golpes, tiene una buena distancia, y va a ver a un Colombo lo más técnico posible para poder ganarle y llevarme la pelea de la mejor y más rápida manera posible, porque a mí no me pagan por echar horas.

P.- De cara a esta pelea quiero poner en contrapartida lo que fue el WOW 17: cómo llegaste a ese evento, invicto, favorito del público, y ahora llegas al WOW 27 como retador, con esa derrota en tu récord y tras una operación. ¿Es diferente para ti la presión que podías sentir entonces, cuando todo el mundo esperaba todo de ti, y ahora, que sigues en el evento estelar pero tras todo ese proceso?

R.- No te creas que tampoco ese día tenía mucha presión. Creo que lo que pasó ese día es que yo no estaba presente, que es algo que he trabajado mucho por todo lo que pasó: que Capela se cayese, que luego entrase Ibragimov.

Yo en esa pelea ni pensaba en Ibragimov, ya estaba mirando a lo siguiente y diciendo: "Bueno, lo siguiente es el título". Es que no le puse ni atención a Ibragimov. ¿Qué pasa? Que no me di cuenta de la situación y por eso perdí.

"El camino está claro: ganar el título el 7 de marzo, pelear en el Contender, si Dios quiere, en verano y debutar en UFC"

Ahora he trabajado mucho esto, estoy muy presente en mi preparación, muy consciente de que es pelea a pelea, como dice el Cholo.

Presión, ahora, tampoco es que sienta de más. Soy el retador por el título, tengo mucha suerte de estar en la situación en la que estoy. Si gano la pelea, voy a ser campeón. Si pierdo, 'Colombo' no dejará de ser 'Colombo' por una pelea; volveré a ganar otras dos y volveré a retar por el título.

Esta pelea me la tomo más como una pelea para mí, para saber el nivel en el que estoy, para mis sueños y para mi gente, no porque tenga presión de tenerla.

P.- Este discurso, que lo siento bastante maduro, me hace pensar en esa faceta que también tienes en Aranjuez, en Old School Fighter, donde eres profesor y formas a jóvenes luchadores. ¿Qué les dices a esos alumnos sobre la derrota? Cuando te ven perder, ¿cómo les enseñas desde la derrota?

R.- Les enseño que todos somos humanos, que hay que entrenar muchísimo y no confiarse, y que si ganas, siempre les digo lo mismo: "Si ganas, ¿qué vas a hacer el lunes? Venir a entrenar, ¿no?. Y si pierdes, ¿qué vas a hacer el lunes? Pues venir a entrenar".

Entonces da igual. Es un día más. Lo vemos épico porque sucede después de tres meses de preparación y, cuando ya eres profesional, peleas menos que cuando era amateur; cuando era amateur, peleaba seis veces al año, a lo mejor.

Miguel Ángel 'Colombo'

Miguel Ángel 'Colombo' Cristina Villarino EL ESPAÑOL

Yo les digo: no pasa nada, es un sparring más. Es un sparring que se acaba, que es lo guay. Yo les digo eso, que va a pasar, y que lo disfruten, que el lunes van a estar aquí, ganando o perdiendo.

P.- Mirando hacia tus perspectivas de futuro. Estás firmado con Iridium, una de las grandes agencias que tiene a muchas caras dentro de la UFC. ¿Para ti la UFC sigue siendo un objetivo claro en tu cabeza, o ver cómo está creciendo WOW aquí en España y en Europa te hace decir "igual ahora no tengo tanta prisa"? ¿Cómo miras hacia tu futuro?

R.- No, no. El camino está claro y el destino es UFC, sí o sí. Después de que entre, si vuelvo a WOW, que es donde me gustaría volver, genial, pero mi camino lo tengo claro: ganar el título el 7 de marzo, pelear en el Contender, si Dios quiere, en verano y debutar en UFC y cumplir mi sueño.

Yo ya, cumpliendo mi sueño, como si me retiro. Voy a cumplir la faceta de ser luchador cuando llegue a UFC y esté con mi equipo dentro de la jaula, con las guantillas puestas, los mire y les diga: "Tío, llegamos, llegamos a donde queríamos".

Ese es mi camino: pelear, ganar, ser campeón de WOW. En el caso de que perdiese, que no va a pasar, tocamos madera, seguir intentando el título. Y luego ir al Contender o entrar en un corto aviso. Gracias a Iridium tengo muchas chances de hacer eso. Mi camino y mi meta es llegar a UFC.

P.- La última [pregunta] que te hago: si pudieras hablar con ese niño de 8 años del que hablabas al principio de la conversación, que llega desde Cali a Aranjuez sin saber qué le espera, porque al final era un niño, ¿qué le dirías?

R.- Que se meta a hacer lucha y que hubiese dejado el fútbol, que hubiese dejado de salir de discotecas, de tener un coma etílico con 12 años, que se hubiese dejado de muchas tonterías. Que este es su camino y que siga siendo él, porque lo más importante es intentar ser una mejor persona todos los días.