La Nevera, el lugar donde empezó el éxito de Javier Fernández: Ahora no hay ayudas

La Nevera, el lugar donde empezó el éxito de Javier Fernández: "Ahora no hay ayudas" EFE

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La Nevera, el lugar donde Javier Fernández comenzó a volar sobre el hielo

16 diciembre, 2018 23:48

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Javier Fernández (Madrid, 1991), campeón del mundo en dos ocasiones y seis veces de Europa, empezó su andadura en el patinaje sobre hielo en La Nevera, club ubicado en la ciudad madrileña de Majadahonda, a los seis años. Desde entonces, una vida con muchos éxitos situando el patinaje español en lo más alto gracias al madrileño. Hace unos días anunció su retirada tras el Campeonato Europeo de patinaje artístico de 2019. 

EL ESPAÑOL ha podido hablar con Jordi Lafarga, uno de los entrenadores que estuvo con él hasta que decidió abandonar La Nevera. "Javi tenía un don, era diferente a los demás", comenta.

Inicios de Javier Fernández y sus éxitos

Casi 15 años entrenando y compitiendo en La Nevera, uno de los clubes más importantes del panorama español donde se practica tanto patinaje como hockey sobre hielo. En dicho club, Javi empezó a dar sus primeros pasos y pronto se vio que podía llegar muy lejos. 

"A los seis años Javi se metió en los grupos de pre competición y empezó hacer saltos de todo tipo llegando a los cuádruples. Con 18 se marchó con Nikolái Morozov y estuvo con él tres años, para acabar con Brian Orser, el que actualmente es su entrenador", dice Jordi. 

Javier tenía un don. Así lo recuerda Jordi: "Se veía desde pequeño que poseía un talento extraordinario. Cuando empecé a ver la facilidad con la que hacía elementos que para muchos deportistas eran imposibles, pensé que podía ser campeón del mundo". 

Javier Fernández

Javier Fernández EFE

No solo fue campeón del mundo, sino que también lo fue de Europa y varias veces de España, llegando incluso a ganar la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos. "Era increíble la facilidad con lo que hacía todo. No era normal todo lo que hacía. Saltos triples como si nada y todo gracias a su talento. Si se ponía a entrenar realmente en serio podía ser campeón del mundo. Orser se dio cuenta de todo esto y trabajó mucho con él desarrollando todo su potencial", dice Jordi. 

Lafarga tiene claro que si él no le llega a entrenar, hubiese ganado igualmente: "Mi labor en aquella época era el trabajo de base, por lo que le vi crecer. Estaba mucho con él en sus primeros años. Hubiese sido campeón del mundo con cualquier otro entrenador gracias básicamente a su talento. El hecho de entrenar conmigo no influyó nada". 

La Nevera, clave en la formación de Javier Fernández

Distinto entrenador, éxito asegurado. Jordi tiene claro eso. Lo que sabe también es que si llegar a nacer en otro sitio que no fuese Madrid, todo hubiese sido distinto: "En su época no existían clubes de patinaje sobre hielo. El hecho de haber nacido y crecido en Madrid fue determinante. De no haber sido así, lo hubiese tenido más difícil". 

"La Nevera ha apostado muy fuerte por el patinaje y siempre ha dado muchas facilidades, por lo que Javier se benefició de eso. Tiene un talento extraordinario, pero el haber estado en La Nevera le ayudó debido a que entrenaba todas las horas que necesitaba. Este club ha tenido mucho que ver en su desarrollo".

Javier Fernández

Javier Fernández EFE

A pesar de todo esto, el 90% de los éxitos del madrileño es "culpa" suya: "Su talento siempre ha sido increíble. Además, tomó muchos riesgos debido a que ha dado la vuelta por medio mundo para desarrollarse. Ha empleado mucho esfuerzo personal fuera de la familia y entrenando en condiciones a veces muy difíciles y duras. 

El cambio radical de Javier

El madrileño ha pasado por dos etapas en su vida tal y como comenta Jordi. "En su infancia no se esforzaba mucho, ya que era un poco pasota y le daban igual muchas cosas, pero tenía un talento increíble, lo que le hacía ser el mejor. La cosa empieza a ser diferente cuando pretende competir contra el mundo. Cambia su mentalidad y empieza a ser más trabajador y constante. Se propone ser campeón del mundo y empieza a ser mucho más disciplinado", manifiesta Jordi.

Los 18 años implicaron un cambio en Javier y fue cuando empezó a tener grandes éxitos: "Tuvo un despertar más tardío. Los mejores resultados los tiene con Orser, aunque en La Nevera se hizo muy buen trabajo. Los elementos de dificultad los aprendió en España, pero eso no era suficiente. Con Orser mejoró en todo y fue quien pulió el diamante". 

Javier era un chico muy divertido, no podía estar quieto y se planteaba el patinaje como una diversión: "Esto le ayudó a ganar todo lo que ha conquistado. Era un crío con dificultades para mantener la atención en clase, ya que se distraía mucho. Era un poco pasota ya que si le apetecía entrenar lo hacía y si no, se ponía hacer otra cosa".

"De pequeño no era competitivo y se lo tomaba todo con humor y sin presión, por lo que pienso que todo esto y su personalidad, le ayudó a ser de los mejores del mundo. Además, otra cosa que le ayudaba era ver los estadios llenos. Ahí es cuando se motivaba de verdad. En cuanto empezó a coger experiencia y seguridad, todo cambió. Jamás podremos darle las gracias por todo lo que ha hecho por el patinaje sobre hielo. Nunca saldrá nadie como él", comenta Jordi. 

El éxito en patinaje de Javier Fernández esconde otra realidad

Sus títulos, gracias en parte a su formación en La Nevera, esconden una realidad que pocos saben. Los padres de los chicos que acuden al club madrileño hacen mucho esfuerzo por un deporte caro que no está apoyado económicamente por ninguna organización ni federación. 

Las chicas de patinaje sincronizado de La Nevera

Las chicas de patinaje sincronizado de La Nevera

"Nuestras hijas tienen que entrenar en horarios casi imposibles como a las seis de la mañana o a las once de la noche. Todos los gastos, cuando nuestros hijos compiten internacionalmente representando a España, son financiados por nosotros desembolsando grandes cantidades de dinero", comentan a EL ESPAÑOL dos padres que llevan a sus hijas al club de la Nevera para practicar patinaje artístico. 

"Nadie nos ayuda. Es una pena que pueda salir gente como Javier pero que, debido a que hay padres que no tienen los recursos que tenemos nosotros, tengan que dejar de llevar a su hijo o hija a patinar", dicen. 

"Hay muy pocas pistas como estas en España, por lo que es muy difícil tener horas decentes para patinar. Ojalá haya algún día más pistas y más ayudas", expresan.

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