Los ingenieros de Aston Martin trabajan en el coche de Fernando Alonso.

Los ingenieros de Aston Martin trabajan en el coche de Fernando Alonso. REUTERS

F1

Aston Martin ratifica sus peores presagios en Australia y Alonso señala a Honda: "El motor tiene una limitación grave"

El asturiano no pudo rodar en los FP1 y tan solo completó 17 vueltas en los FP2. Tanto él como Stroll finalizaron a más de cinco segundos de Piastri.

Más información: El Aston Martin AMR26 es una "silla eléctrica": "Si Alonso da 25 vueltas, corre el riesgo de sufrir daño permanente en las manos"

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Las dos primeras sesiones de entrenamientos libres del Gran Premio de Australia confirmaron los peores presagios de Aston Martin de cara al inicio del Mundial.

Los problemas con la unidad de potencia Honda, arrastrados desde una pretemporada nefasta, no solo no se han resuelto sino que se han hecho más evidentes que nunca bajo los focos de Albert Park.

Fernando Alonso no pudo dar una sola vuelta en la FP1. Un problema detectado en la unidad de potencia obligó al equipo a mantener el AMR26 del asturiano en el garaje durante los 60 minutos de sesión, convirtiéndolo en el único piloto de la parrilla que no pisó el asfalto en el estreno oficial de la nueva era de la Fórmula 1.

Stroll apenas completó tres giros antes de regresar al box con idénticos contratiempos. Mientras tanto, en cabeza, Leclerc firmó el mejor tiempo con un 1:20.267 que dejó a Ferrari como el equipo más fuerte en este primer contacto con la pista.

La situación mejoró ligeramente en la segunda sesión, aunque hablar de mejoría resulta casi un eufemismo. Alonso pudo por fin estrenarse y completó 17 vueltas, mientras que Stroll sumó 16 más.

Fernando Alonso, durante los entrenamientos libres de Melbourne.

Fernando Alonso, durante los entrenamientos libres de Melbourne. REUTERS

Sin embargo, los tiempos revelaron la magnitud del problema: el mejor registro de Alonso, un 1:24.662, lo dejó a más de cinco segundos de Oscar Piastri.

Aston Martin cerró la tabla en ambas sesiones, acumulando un total de apenas 34 vueltas entre sus dos monoplazas en toda la jornada.

Alonso, sin filtros

Al término de la segunda sesión, Alonso compareció ante las cámaras de DAZN y no se escondió. "Ha sido un día difícil. Primero el problema de Honda de la FP1 que no nos permitió rodar y también luego problemas de Honda en la FP2 que nos limitaron un poco el programa y no hemos dado tantas vueltas como queríamos", resumió.

El asturiano, que aseguró continuar "en el punto de salida", no se mostró optimista a corto plazo: "Hasta que no consigamos dar vueltas de forma consecutiva tampoco podemos mejorar el coche, el motor sabemos que tiene una gran limitación y el coche al no poder rodar también tiene una limitación grande", dijo.

Su única esperanza de cara al sábado pasa por sumar más kilómetros en la FP3. "Intentaremos en la FP3 de mañana dar más vueltas y seguir aprendiendo", dijo.

No habló de tiempos ni de posiciones, sino simplemente de rodar. Es la cruda realidad de un Aston Martin que, 25 años después del debut de Alonso en la Fórmula 1 con Minardi en este mismo circuito, vuelve a situarlo en la cola de la parrilla.

Newey, por su parte, había intentado inyectar algo de optimismo asegurando que el AMR26 tiene un chasis con potencial de quinto equipo y que un plan de desarrollo agresivo espera en la fábrica de Silverstone.

Pero hasta que Honda no resuelva las vibraciones que castigan al monoplaza, ese potencial seguirá siendo solo una promesa. El fin de semana en Melbourne no ha hecho más que confirmar que el camino será largo para Aston Martin.

Honda trabaja a contrarreloj desde su sede en Sakura para encontrar soluciones. Se aplicaron parches de fiabilidad para Melbourne que han reducido las vibraciones en la batería, pero la fuente del problema -la combinación del motor de combustión interna y la unidad de gestión de energía- sigue sin estar controlada del todo.