Cristiano Ronaldo se lamenta en el Celta - Real Madrid.

Cristiano Ronaldo se lamenta en el Celta - Real Madrid. EFE

1ª División 18ª JORNADA DE LIGA

El Real Madrid alarga su agonía con otro desastre en Vigo y se divorcia de la Liga

Sólo Gareth Bale, con dos goles, dio la cara en otro horrible partido del equipo de Zidane, que empató ante el Celta (2-2) y se aleja ya a 16 puntos del Barça. Por los gallegos marcaron Wass y Maxi Gómez. Keylor Navas paró un penalti.

El grito se realizó en Balaídos pero se escuchó con más fuerza en el Santiago Bernabéu. Era un grito de socorro. Pero nadie le escuchó. Gareth Bale pidió ayuda y lanzó un SOS que ya todo el mundo ve. El galés hizo lo que pudo, pero el Madrid es una caricatura del que fue. El Madrid es, hoy, un equipo menor. [Narración y estadísticas: Celta de Vigo 2-2 Real Madrid]

Otro pinchazo, otro desastre, otro empate que es una derrota. Otros dos puntos regalados por una actitud impropia de esa camiseta y por un ritmo que comienza a preocupar. El Madrid juega a ratos, a golpes del rival, a impulsos. Juega cuando le hieren. Marca cuando le marcan. Reacciona cuando le empatan. Es un equipo a merced del contrario.

El Celta de Vigo se 'comió' al Madrid con la única puesta en escena de la confianza. Jugó bien al fútbol porque se creyó que podía superar al equipo de Zidane, superado totalmente en Balaídos. También el francés sale tocado. Son ya 16 puntos (con un partido menos) los que separan al Madrid de la Liga. Es imposible que la ganen.

Todo el partido representó muy bien al actual Real Madrid. Un equipo que cuando quiere juega bien pero que se desconecta con los encuentros abiertos. Con 1-2, en vez de ir a por la sentencia, se replegó y dejó jugar al Celta. Y por eso el cuadro gallego le atropelló. El Madrid ya ha perdido esa mal llamada flor. Ahora todo le viene en contra, pero también se lo merece.

Gareth Bale marcó dos goles en Vigo.

Gareth Bale marcó dos goles en Vigo. REUTERS

El 1-0 con el que se adelantó el Celta fue la imagen del Madrid del presente. La jugada comenzó con los de Zidane controlando el balón en campo contrario, pero perdiéndolo al ser incapaz Cristiano de irse de un contrario. A partir de ahí se creó un pasotismo en el centro del campo en el que nadie cortó la salida del balón del Celta. Aspas vio a Wass entrando solo por la banda de un Marcelo descolocado y el danés marcó con una vaselina ante la mala salida de Keylor.

Pero sin que el Celta se pudiera relamer apareció Gareth Bale con dos goles en dos galopadas que también reflejaba la maltrecha salud de este Madrid. Es el galés el único que ha demostrado que quiere mantener vivo al Real Madrid. El jugador más cuestionado en los últimos tiempos es el que más garra y honor sacó. El primer tanto fue a pase de Kroos, el segundo de Isco. Pero la simple presencia del galés vale. Su aparición sirvió ante Fuenlabrada y Al-Jazira, pero ya a un nivel superior se quedó pequeña.

En la segunda parte, el Real Madrid se desconectó sin ninguna vergüenza y dejó jugar al Celta de Vigo, a que los gallegos tuvieran ocasiones, a que Aspas creara peligro... Un control continuo del partido que acabó con un penalti en el que irrumpió con toda su fuerza las dos caras de Keylor Navas. La primera, cometiendo la pena máxima al empujar sobre Aspas. La segunda, parando el penalti. Esa mano fue una especie de regalo a Zidane que no valió para nada.

El refranero español es sabio y tanto va el cántaro a la fuente... Marcó el Celta en otro despropósito defensivo del Madrid. En una nueva autopista libre por la banda de Marcelo, que no llegó ni al 0 como nota, Wass centró al corazón del área y por allí apareció Maxi Gómez como quien entra en tu casa. Lucas Vázquez le saludó y le miró desde la distancia. Cabezazo del uruguayo y 2-2.

Lucas Vázquez se lamenta por una ocasión fallada.

Lucas Vázquez se lamenta por una ocasión fallada. REUTERS

Y a partir de ahí, la historia de siempre. El Madrid reaccionó en los últimos diez minutos (Cristiano y Lucas fallaron dos cara a cara que en ocasiones normales no fallan) y Zidane se volvió nervioso con cambios poco entendibles. Para ganar quitó a Isco, Modric y Bale, es decir, al goleador y a los dos únicos que transmiten algo diferente.

Enésimo desastre del Real Madrid. No hay tiritas para curar la herida porque lo que tienen los blancos es una hemarrogia. Y su problema es estructural. Estar a 16 puntos a falta de una jornada para el final de la primera vuelta es insostenible. No hay excusa que tape la peor Liga del siglo del Madrid.

Ficha Técnica

Celta de Vigo: Rubén Blanco, Hugo Mallo, Cabral, Roncaglia, Jonny, Radoja (Lobotka), Pablo Hernández, Wass (Sánchez), Sisto (Mor), Iago Aspas y Maxi Gómez.

Real Madrid: Keylor Navas, Achraf, Varane, Nacho, Marcelo, Casemiro, Kroos, Modric (Lucas Vázquez), Isco (Kovacic), Bale y Cristiano Ronaldo.

Goles: 1-0 Wass (33'). 1-1 Bale (36'). 1-2 Bale (38'). 2-2 Maxi Gómez (82').

Árbitro: Jaime Latre (comité aragonés). Amonestó a Hugo Mallo y Aspas (Celta) y Casemiro y Keylor Navas (Real Madrid)

Estadio de Balaídos. 18ª jornada de Liga.