Cristiano Ronaldo, en un lance del partido Portugal - España.

Cristiano Ronaldo, en un lance del partido Portugal - España. REUTERS

Mundial

España puede con todo en su debut en el Mundial menos con Cristiano Ronaldo

  • El jugador del Real Madrid marca un hat-trick, el último gol en el tramo final, y quita una victoria a España (3-3) que ya tocaba tras una espectacular reacción.
  • 'La Roja' llegó a remontar una situación muy adversa: penalti en el minuto 3, fallo de De Gea y doblete de Diego Costa. Nacho también marcó.

El inicio de España en el Mundial no pudo ser más agónico. En un partido durísimo, de idas y venidas, con fallos de por medio y con un sufrimiento que bien representa un Mundial, la selección española arrancó Rusia 2018 con un empate con doble lectura: salió viva de una situación muy difícil, con penalti en el minuto 3 y fallo de De Gea justo antes del descanso, pero le empató Cristiano, con un hat-trick (otro más en una cita importante), el último gol en el último momento. [Así te hemos contado el Portugal 3-3 España]

España pudo con todos... menos con Cristiano Ronaldo. 'La Roja' fue mejor que Portugal (algo que se esperaba), pero se encontró con la mejor versión del jugador del Real Madrid, que él solo tiró del carro de una selección menor, pero con orgullo. El mismo que tuvo España, que supo mezclar fútbol con rabia y furia. Y le fue bien, pero se quedó con la miel en los labios. 

España podrá ganar o perder este torneo, el más importante del mundo del fútbol, pero lo que quedó claro en su debut ante Portugal es que los jugadores están listos para alzar el título al cielo de Moscú el 15 de julio. El golpe fue duro con el empate final, pero el equipo dio la cara. Y lo hizo con una situación adversa, un guión cruel: un penalti, un fallo enorme de De Gea, un doblete de un brillante Diego Costa y un salvador Nacho, héroe inesperado.

El derbi ibérico, duelo por la primera plaza del grupo B, demostró al mundo que el Mundial comenzaba verdaderamente este viernes a las 20:00 horas. El Rusia - Arabia Saudí (5-0), el Egipto - Uruguay (0-1) y el Marruecos - Irán (0-1) fueron teloneros de bajo nivel. Apareció España (también Portugal) y dio otra dimensión al Mundial. Otro ritmo, otro juego, otra forma de jugar al fútbol.

España, en este duelo, superó una situación adversa y a partir de aquí la hace todavía más peligrosa. 'La Roja' llegó a estar 0-1 y, sobre todo, 1-2 al descanso. Comenzó el duelo con un penalti de Nacho, que derribó mínimamente, pero suficientemente, a su compañero Cristiano, que con tantos años de experiencia supo buscar la pena máxima. El árbitro Rochi no pidió el VAR o por lo menos no hizo gestos para ello, porque todavía el videoarbitraje está muy verde a la hora de explicárselo a los aficionados. La realidad es que hubo penalti en el minuto 3 y que Cristiano, como casi siempre, lo anotó sin problemas.

El gol de España llegó en una jugada made in Diego Costa. Él se la guisó, él se la comió. Primero, al recoger el balón sobre la frontal del área. El esférico lo robó en una clara falta a Pepe, con el que revivió aquellos duelos en el derbi madrileño. No pitó Sochi nada y siguió Costa, que luchó como lo que siempre fue, un guerrero. Entró en el área, hizo varios recortes y se inventó un latigazo portentoso. Era el 1-1.

Diego Costa celebra el gol de España.

Diego Costa celebra el gol de España.

Cuando mejor estaba España, con ya el dominio del balón, Cristiano golpeó desde fuera en un buen disparo que, sin embargo, no era nada difícil de atajar. Raso, centrado y a una velocidad normal, a De Gea se le escapó el balón como aquél que se le escapa la vida lentamente. Unas manos blandas que condenan al mejor portero de España (con diferencia), porque a este nivel cualquier error se paga. Y mucho. Portugal se puso por delante en el doblete de Ronaldo.

No dejó malas sensaciones España, aunque en algunos momentos, especialmente del 1-0 al 1-1, hubo un desorden táctico que no afectó al resultado final. En una segunda parte excelsa, 'La Roja' recuperó la mejor versión de su época dorada de 2008 a 2012, con un dominio futbolístico aplastante que se trasladó en una remontada de mucho mérito. España tuvo fútbol pero también tuvo rabia.

Cuando acababa de empezar la segunda parte, Andrés Iniesta sacó un balón de falta, la peinó Busquets y Diego Costa, de '9' puro, puso el empate. El fútbol y el oficio. Tres minutos después, Nacho apareció como héroe inesperado de la noche. Cazó un balón fuera del área y se inventó un trallazo que dio en el palo y entró en la portería de Rui Patricio. La furia española.

Pero a todo no llegó España. Y Cristiano Ronaldo apareció de la manera más dura para España. Una falta brillantemente lanzada quitó dos puntos a España. Era el minuto 88. Es un golpe, pero no debe servir para hundirse. 'La Roja' se sobrepuso a todo menos a Cristiano Ronaldo, porque el portugués es por algo el mejor del mundo.