Zinedine Zidane, como seleccionador de Francia.

Zinedine Zidane, como seleccionador de Francia. REUTERS

Fútbol

Los 1.951 días de espera de Zidane, con una traición de por medio, hasta sentarse en el banquillo de Francia

El técnico galo verá hoy por fin cumplido su sueño de sentarse en el banquillo de la selección después de casi un lustro de espera.

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Siempre ha transmitido Zinedine Zidane la sensación de ser un tipo sereno y tranquilo. Quizás por eso ha sabido llevar al extremo la virtud de la paciencia para esperar durante años la llamada definitiva de la selección francesa de fútbol.

Hace 1.951 días que el entrenador se sentó por última vez en un banquillo para dirigir un partido oficial. Fue el 22 de mayo de 2021. El Santiago Bernabéu, la que durante tanto tiempo fue su casa, el escenario. Se despidió con victoria del Real Madrid al ganar por 2-1 al Villarreal con los goles de Benzema y Modric.

Ahí comenzó una espera que se fue prolongando cada vez más con el paso del tiempo. Cinco años que deberían haber sido muchos menos si el anterior presidente de la Federación Francesa de Fútbol hubiera cumplido su promesa, pero que hoy llegan a su fin.

Zidane da una charla a sus jugadores.

Zidane da una charla a sus jugadores. REUTERS

Ahora por fin Zidane está donde tanto anhelaba estar desde que salió del Real Madrid. Dirigirá por primera vez a la selección de Francia esta noche en el partido de la Liga de Naciones frente a Turquía.

Es solo el primer paso de una larga serie en la que tendrá la complicada empresa de hacer olvidar el gran legado de Deschamps. Su predecesor llevó a la gloria a su selección en Rusia 2018 estuvo a punto de tocarla de nuevo en Qatar 2022. Ahora Zidane marcará su propio camino al frente de los bleus.

Muchas ofertas rechazadas

Desde que Zidane dejó el banquillo del Real Madrid 2021 tenía muy claro que su siguiente puesto sería el de seleccionador de la selección de su país. Nada le llamaba tanto, ningún otro reto le llenaba tanto personal y profesionalmente.

Pronto fue un secreto a voces. Él mismo lo confesó en alguna entrevista unos meses después de abandonar el Santiago Bernabéu. Se mostró seguro de que esa oportunidad llegaría, y en realidad estaba tejiendo un plan para que fuera más pronto que tarde.

Por el camino, rechazó ofertas de todos los colores y procedencias. Desde clubes 'top' del panorama europeo hasta selecciones que prácticamente le ponían un cheque en blanco con tal de hacerse con los servicios de uno de los entrenadores más reputados del momento.

El Paris Saint-Germain llamó a su puerta. El Manchester United creyó encontrar en el francés a su gran salvador de los últimos tiempos. La Juventus apeló a su lado más emotivo por su pasado como bianconeri. Ninguno de ellos consiguió convencer a Zizou.

Tampoco lo hizo la selección de Qatar, por mucho que hubiera grandes cifras de por medio. Zinedine tenía muy claro lo que quería para su futuro.

Una traición aumenta la espera

Lo cierto es que Zidane lo tenía hecho para llegar a la selección francesa antes de este julio de 2026. Noël Le Graët, anterior presidente de la Federación, le había prometido al técnico firmar como seleccionador después del Mundial de Qatar 2022, y precisamente por eso Zizou rechazó varias de las ofertas que le llegaron a la mesa.

Le Graët, sin embargo, ocultó a Zidane que Didier Deschamps contaba con una cláusula de renovación automática en el caso de que Francia llegara a semifinales en aquella Copa del Mundo. Los bleus llegaron hasta la final, donde perdieron con Argentina en un partido para la historia.

Por eso Deschamps se mantuvo en el cargo, por eso Zidane no pudo tomar el relevo. Aquello, por supuesto, incomodó a Zidane, que se sintió traicionado. Sin embargo, aquel que le había engañado no duró mucho más en el cargo.

Un escándalo le estalló entre las manos a Noël Le Graët. Fue acusado por la directora general de la FFF de acoso sexual y moral. Además, varios empleados de la Federación hablaron de un ambiente laboral irrespirable bajo su mandato, también de consumir alcohol de manera excesiva.

Todo aquello desembocó en su dimisión en febrero de 2023, no sin antes menospreciar incluso al propio Zinedine Zidane. "Me importa un bledo", llegó a decir de la situación del entrenador francés, algo que fue criticado por Kylian Mbappé y hasta la propia ministra de Deportes.

Deportivamente

Didier Deschamps deja una gran huella en la selección francesa. No es para menos después de haber estado 14 años en el cargo. Deschamps alternó algunas decepciones con momentos brillantes, especialmente el título en el Mundial de Rusia 2018 o el subcampeonato de Qatar 2022. En este último Mundial tan sólo España, en semifinales, fue capaz de apartarle del camino de la gloria.

No será fácil para Zidane hacer olvidar por lo tanto a su predecesor. Ya en su primera convocatoria el ex del Real Madrid dejó sus primeras notas de autor. Dejó fuera de la lista a veteranos como N'Golo Kanté, Lucas Digne o Brice Samba, y llamó a hombres como Guillaume Restes, Jérémy Jacquet, Andy Diouf, Lucas Da Cunha o Estéban Lepaul.

Además, repescó a Eduardo Camavinga, una de las ausencias más llamativas del pasado Mundial.

Zidane ejecuta un pase en largo durante un entrenamiento.

Zidane ejecuta un pase en largo durante un entrenamiento. REUTERS

Eso sí, una parte del núcleo duro de la selección sigue siendo la misma que en el ciclo anterior con Deschamps. Como es lógico, por otra parte, porque resultaría inverosímil prescindir de futbolistas como Kylian Mbappé, Dembélé, Doué, Olise, Barcola o Cherki.

Para completar su cuerpo técnico, Zizou se rodeó de gente de confianza como David Bettoni. Además, llamó al mítico exguardameta francés Fabien Barthez para convertirse en el nuevo entrenador de porteros.

En esta primera ventana internacional, Zidane podrá ir empezando a ver los primeros trazos de su nueva obra de arte en los próximos cuarto partidos. La Liga de Naciones le ofrece su primera oportunidad en la que Francia se enfrentará a Turquía, Bélgica por partida doble e Italia. Pruebas exigentes para comenzar pero que servirán para que el nuevo seleccionador coja sensaciones en el cargo.

Catorce años de Deschamps quedan atrás. También un lustro de espera de Zidane. La nueva era de la selección francesa ya está aquí.