Iker Casillas, en un montaje.

Iker Casillas, en un montaje. .

Fútbol

El refugio de Iker Casillas: un pueblo medieval de 192 habitantes, rutas de senderismo y su restaurante familiar

El exguardameta del Real Madrid tiene un pequeño rincón especial en la provincia de Ávila.

Más información: Mourinho desvela sus conversaciones con Casillas: "Me pidió retrasar los entrenos porque había mucho tráfico"

Publicada

Aunque el mundo del fútbol y la historia del deporte español siempre lo recordarán como "El Santo de Móstoles", el verdadero refugio vital de Iker Casillas no se encuentra en la bulliciosa periferia madrileña, sino escondido entre las montañas de la provincia de Ávila.

Hablamos de Navalacruz, un pequeño y encantador municipio que, con apenas 192 habitantes censados, se ha erigido como el principal baluarte de paz y desconexión para el legendario exguardameta de la selección española y del Real Madrid.

Situado a 1.238 metros de altitud en la comarca del Valle del Alberche y Tierra de Pinares, muy cerca de la majestuosa Sierra de Gredos, Navalacruz es el paradigma de la tranquilidad rural.

Para Casillas, sin embargo, es mucho más que eso: es el pueblo natal de su familia paterna y materna. Es el escenario indisoluble de sus veranos de infancia, el paisaje de sus primeros recuerdos y el lugar al que siempre regresa cuando los focos mediáticos aprietan demasiado. Allí, caminando por sus calles empinadas, Iker no es el campeón del mundo, sino simplemente el hijo y el nieto de los vecinos de toda la vida.

El vínculo entre el exfutbolista y su municipio es tan estrecho y sincero que el Ayuntamiento decidió nombrarle hace años Hijo Predilecto. Lejos de ser un visitante esporádico que busca únicamente aislamiento, Casillas ha apostado activamente por inyectar vida al lugar que le vio crecer.

En julio de 2020, en un momento en el que el mundo rural necesitaba más impulso que nunca tras la pandemia, Iker se asoció con su primo Diego para inaugurar el 'Bar-Restaurante Casillas'.

Este establecimiento nació con la clara vocación de ejercer de motor económico y punto de encuentro vecinal, ofreciendo un espacio donde lugareños y visitantes pueden reunirse en torno a la mesa.

Pero Navalacruz no solo despierta interés por el indudable magnetismo de su embajador más ilustre. El municipio es, por derecho propio, un tesoro patrimonial y natural que hunde sus raíces en la Edad Media.

Sus orígenes documentados se remontan al siglo XII, y recorrer el pueblo supone un viaje en el tiempo gracias a su cuidada arquitectura tradicional. Sus características y robustas casas de piedra, diseñadas hace siglos para soportar los duros inviernos abulenses, confieren al trazado urbano un carácter rústico inigualable. Además, su entorno agreste lo convierte en un enclave ideal para la desconexión a través del senderismo.

El arraigo de Casillas a esta tierra es tan profundo que recientemente ha consolidado su presencia construyendo una espectacular vivienda en el municipio. Una casa concebida para el descanso absoluto, equipada con jardín, gimnasio y una piscina con vistas panorámicas a la sierra.

Navalacruz es, en definitiva, el rincón donde el tiempo parece detenerse para Iker Casillas. Un pequeño punto en el mapa de Ávila, de apenas 192 almas, con un restaurante familiar y un imponente legado medieval de piedra que tiene el orgullo de ser el auténtico hogar del eterno capitán.