Alf-Inge Haaland y Erling Haaland.
Haaland, 26 años: "Desde pequeño supe que mi padre era futbolista, y siempre dije que quería ser mejor que él"
El delantero noruego del Manchester City recordó su ambición durante su infancia y cómo vivió con u padre en la élite futbolística.
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Erling Haaland se ha consolidado como uno de los mejores delanteros del mundo, pero detrás de su éxito siempre existió un objetivo que había guiado su carrera desde que era un niño. El noruego recordó cuál había sido su gran motivación.
El futbolista del Manchester City repasó algunos de los momentos más importantes de su trayectoria en una entrevista concedida a ESPN, donde habló de su infancia, de la influencia de su padre y del sueño que se propuso cumplir.
Haaland explicó que creció viendo de cerca el fútbol profesional gracias a Alf-Inge Haaland, exjugador del Nottingham Forest, Leeds United y Manchester City. Aquella experiencia despertó muy pronto su ambición.
"Supe desde muy pequeño que mi padre había sido futbolista profesional y siempre dije que quería ser mejor que él", confesó el delantero, que reconoció que ese deseo marcó sus primeros pasos en este deporte.
El atacante aseguró que aquel objetivo no solo consistía en superar los logros deportivos de su padre. También soñó con dedicarse al fútbol y vivir todo lo que rodeaba a la profesión.
Haaland celebra con el público.
"Quería vivir la vida del fútbol. Ese era uno de mis sueños y ahora es bonito poder decir que lo estoy viviendo", afirmó durante la conversación.
Sin embargo, Haaland dejó claro que todavía no consideraba haber alcanzado a su padre en todos los aspectos. Aunque sus registros goleadores ya eran muy superiores, pensó que aún quedaban retos por cumplir.
El internacional noruego recordó que Alf-Inge disputó más partidos con la selección absoluta y acumuló una larga trayectoria en la Premier League, por lo que prefirió mostrarse prudente al compararse con él.
"Tengo que superarle en todas las categorías antes de poder decir que soy mejor. De momento, él todavía tiene más partidos internacionales y más experiencia al máximo nivel", señaló.
Haaland celebra uno de sus goles contra Brasil.
La relación entre ambos siempre estuvo marcada por la admiración mutua. Haaland reconoció en varias ocasiones que su padre fue uno de sus grandes referentes y la persona que le transmitió la pasión por el deporte.
Con apenas 25 años, el delantero ya había conquistado numerosos títulos y se había convertido en una de las grandes estrellas del fútbol mundial. Aun así, mantenía intacta la ambición que le acompañó desde niño.
Aquella promesa que se hizo siendo un niño acabó transformándose en el motor de una carrera repleta de récords. Su objetivo había sido convertirse en un futbolista mejor que su padre y, sobre todo, vivir del deporte que siempre había amado.