José Mourinho, en el Real Madrid.

José Mourinho, en el Real Madrid. Europa Press

Fútbol

Mourinho, 63 años: "Tienes que ser un padre diferente de lo que tu padre fue contigo. Hay que cambiar de acuerdo al mundo"

El técnico portugués ha hablado en alguna ocasión de su faceta paternal, vinculándola a su estilo como entrenador.

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Jorge Pacheco
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José Mourinho, una de las figuras más icónicas y divisivas del fútbol mundial, ha mostrado en alguna ocasión una faceta más reflexiva y paternal.

En una íntima charla para el séptimo episodio de The Obi One Podcast, grabada desde su despacho en la capital italiana mientras dirigía a la AS Roma, el técnico luso -de vuelta ahora en el Real Madrid- conversó con su antiguo pupilo John Obi Mikel.

Durante la entrevista, Mourinho dejó claro que su evolución no es solo una cuestión de táctica deportiva, sino de adaptación vital a un entorno que ya no es el de hace dos décadas.

El entrenador, que actualmente tiene 63 años, subrayó la importancia de la flexibilidad generacional. Mourinho sostiene que las fórmulas del pasado, tanto en el hogar como en el vestuario, han quedado obsoletas ante el cambio social.

En este sentido, afirmó con rotundidad: "Incluso para ser padre tienes que ser un padre diferente de lo que tu padre fue contigo... no hay ninguna posibilidad, tienes que cambiar de acuerdo al mundo".

Esta filosofía explica su transición desde aquel líder volcánico que "destrozaba" vestuarios en el Chelsea a un gestor más consciente de las sensibilidades actuales, donde los jugadores poseen entornos e intereses más complejos.

Esa visión protectora se extiende a su círculo más íntimo. Con orgullo, el portugués compartió que su hija se casará este próximo verano y reafirmó la jerarquía de sus afectos: "Hijo solo tengo uno, el que está en Londres y al que amo más que a nadie, por supuesto junto con su hermana".

José Mourinho, en el banquillo.

José Mourinho, en el banquillo. EFE

Para Mourinho, la familia es el ancla, y esa misma energía la traslada a sus futbolistas, a quienes considera "sus chicos" sin importar si tienen 18 o 40 años.

A pesar de esta madurez, la esencia competitiva del Special One permanece intacta. Sentado en Roma, admitió que, aunque la experiencia le permite ver cada situación como un deja vu, sus pulsiones básicas no han mutado: "Soy el mismo... disfruto de lo mismo, amo ganar igual, odio perder igual".

Su rutina diaria ahora se centra en el presente, intentando exprimir cada momento de su etapa en Italia. Según sus propias palabras: "Me enfoco en el hoy, me enfoco en dar todo lo que tengo y en disfrutar lo más que pueda".

Esta mezcla de mentor exigente y figura paterna es lo que todavía genera una lealtad inquebrantable en figuras como Mikel, quien reconoce que Mourinho fue siempre "como un padre" para él.

El técnico concluyó su intervención reafirmando su vínculo con sus jugadores: "todos son mis hijos", demostrando que, aunque el mundo cambie, su capacidad para conectar con el lado humano de sus "animales" competitivos sigue siendo su mayor victoria