Simeone, en rueda de prensa.

Simeone, en rueda de prensa. EFE EFE

Fútbol

Diego Simeone, 56 años: "Mis padres me criaron para jugar al fútbol como un soldado. Había que hacer las cosas bien"

El entrenador del Atlético de Madrid recordó su infancia y los valores que le inculcaron sus padres antes de llegar a la élite.

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Diego Pablo Simeone es una de las grandes leyendas del Atlético de Madrid. Después de más de una década al frente del conjunto rojiblanco, el técnico argentino ha construido una identidad reconocible basada en el esfuerzo, la disciplina y la competitividad, unos valores que, según él mismo reconoce, aprendió desde su infancia.

El entrenador rojiblanco echó la vista atrás para recordar cómo fueron sus primeros años en San Nicolás, la ciudad argentina en la que creció. Allí, bajo la educación de sus padres, comenzó a forjar el carácter que más tarde le acompañaría durante toda su carrera como futbolista y entrenador.

"Mis padres me criaron para jugar al fútbol como un soldado. Había que hacer las cosas bien", confesó Simeone al recordar la exigencia con la que fue educado desde pequeño. El argentino explicó que en su casa la disciplina era una norma innegociable y que ese aprendizaje terminó marcando su manera de entender tanto el deporte como la vida.

El técnico del Atlético aseguró que sus padres no solo le inculcaron el amor por el fútbol, sino también una serie de valores que considera fundamentales.

El respeto, el orden, la responsabilidad y el trabajo diario fueron algunas de las enseñanzas que recibió durante su infancia y que todavía hoy intenta aplicar en su día a día.

Simeone también recordó que crecer en una familia trabajadora fue determinante para entender que el éxito solo llega a través del sacrificio. Su padre trabajaba como vendedor de calefacción y su madre era peluquera, un entorno que le enseñó desde muy joven la importancia del esfuerzo constante.

Aquella educación le permitió afrontar con naturalidad el reto de abandonar Argentina para iniciar su aventura en el fútbol europeo. El entrenador reconoce que adaptarse a un nuevo país no fue sencillo, pero cree que los valores aprendidos en casa le ayudaron a superar cada obstáculo que encontró en el camino.

Imagen del Cholo Simeone.

Imagen del Cholo Simeone. Redes sociales

Con el paso de los años, esa filosofía se convirtió en su sello personal. Primero como centrocampista y posteriormente como entrenador, Simeone ha construido una carrera basada en la intensidad, la exigencia y el convencimiento de que el trabajo colectivo siempre está por encima del talento individual.

A sus 56 años, el argentino sigue defendiendo los mismos principios que aprendió durante su infancia en San Nicolás. Un legado familiar que, según reconoce, explica buena parte de la mentalidad que le ha permitido convertirse en uno de los entrenadores más influyentes del fútbol mundial