Fran García, en un montaje.

Fran García, en un montaje. .

Fútbol

El refugio de Fran García en un pueblo de 12.000 habitantes: un castillo de origen árabe y orejitas de fraile

El lateral izquierdo acaba de firmar por el Real Betis procedente del Real Madrid.

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A. M.
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Bolaños de Calatrava, en plena provincia de Ciudad Real, es mucho más que un municipio manchego de poco más de 12.000 habitantes. Es también el pueblo natal de Fran García, el ya exlateral del Real Madrid que ha sido protagonista en el mercado por su salida rumbo al Real Betis. Y, mientras su nombre vuelve a estar en el foco mediático, su localidad de origen gana interés por su patrimonio, sus tradiciones y su cocina popular.

Situado en el corazón del Campo de Calatrava, Bolaños de Calatrava conserva el encanto de los pueblos con historia y carácter. Su gran símbolo es el castillo de Doña Berenguela, una fortificación de origen árabe que domina el paisaje urbano y recuerda el pasado defensivo de la zona. Este enclave, convertido en uno de los principales atractivos turísticos del municipio, es una visita obligada para quienes quieren conocer el legado histórico de la localidad.

Pero Bolaños no vive solo de su patrimonio. El pueblo también destaca por una identidad muy arraigada, marcada por sus fiestas populares y su fuerte tradición religiosa. Entre sus celebraciones más conocidas sobresale la Romería de la Virgen del Monte, que cada año reúne a vecinos y visitantes en una cita de gran participación. También tiene un peso especial la Semana Santa, una de las más reconocidas de la provincia, con procesiones que forman parte esencial de la vida local.

En el plano gastronómico, Bolaños de Calatrava ofrece una cocina de raíz manchega, sencilla, contundente y muy ligada al producto de la tierra. Entre sus platos más representativos aparecen las gachas, las migas, el pisto, la caldereta o los guisos tradicionales, además de productos tan típicos de la zona como las berenjenas de Almagro.

En repostería, uno de los dulces más populares son las orejitas de fraile, un bocado tradicional que forma parte de la memoria culinaria del pueblo y que encaja a la perfección con la identidad local.

Ese sabor auténtico y ese ambiente de pueblo tranquilo ayudan a entender el vínculo de Fran García con sus orígenes. En un contexto en el que el fútbol profesional suele alejar a los jugadores de sus raíces, Bolaños sigue apareciendo como el refugio personal de uno de los nombres más conocidos surgidos de la localidad. El interés por su figura no solo pone el foco sobre su futuro deportivo, sino también sobre el lugar donde creció y que forma parte de su historia.

A nivel turístico, Bolaños de Calatrava también ofrece una buena base para una escapada por el Campo de Calatrava. Su cercanía a Almagro, a Las Tablas de Daimiel y a otros puntos de interés de Ciudad Real lo convierten en un destino atractivo para quienes buscan patrimonio, naturaleza y cocina tradicional en un mismo viaje.

En definitiva, Bolaños de Calatrava es un pueblo con alma, historia y sabores propios. Y ahora, además, también es conocido por ser la cuna de Fran García, un futbolista que ha llevado el nombre del municipio a la élite del fútbol español.