El empresario y expresidente del CD Tudelano, Ramón Lázaro.

El empresario y expresidente del CD Tudelano, Ramón Lázaro. Web del club

Fútbol

La trama de amaño de partidos en el fútbol amateur del empresario Lázaro: "5.000 € y el sábado no meto gol"

El navarro dejó la presidencia del Tudelano una semana antes de ser detenido junto a su madre, ambos implicados en una presunta red de blanqueo de capitales a nivel internacional.

"Con dinero se soluciona todo. Ya he tocado a dos o tres jugadores y el viernes voy a ir a un piso a hacer diabluras. Aunque vaya a la cárcel, hay que ganarles como sea", le dijo el principal investigado a un jugador.

Más información: Acusaciones de amaño en el fútbol de Maldivas: un equipo no se presenta en la última jornada para evitar el descenso

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"Yo el viernes 5.000 y trato. Y luego vamos a follarnos a unas".

Las conversaciones mantenidas entre el empresario y expresidente del Club Deportivo Tudelano (2ª RFEF), Ramón Lázaro, y el futbolista I. G. no dejan indiferente a nadie.

La Policía Nacional, con el respaldo de Europol e Interpol, detuvo al exdirigente deportivo una semana antes de dejar el club navarro. A su vez, Lázaro también presidía el Ribera Navarra, de la primera división de fútbol sala.

Los agentes de la Unidad Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional y el Centro Nacional Policial para la Integridad en el Deporte y las Apuestas (Cenpida) sitúan a Lázaro en el epicentro de una red de amaño de partidos en el fútbol semiprofesional.

El Juzgado de Instrucción n.º1 de Tudela acusa al empresario del lavado de dinero a través de ambos clubes con el fin de incrementar su patrimonio, del intento de compra de jugadores y del desvío de dinero público proveniente de subvenciones.

En el marco de la operación antiblanqueo, además de Lázaro, fue detenida su pareja, J. D.; su madre, M. P. M.; su prima, S. L., y su asesor financiero, C. C..

A los pocos días, el empresario navarro fue puesto en libertad, aunque con medidas cautelares.

EL ESPAÑOL ha contactado con Ramón Lázaro y ha optado por no hacer prácticamente ninguna declaración. Únicamente ha subrayado: "Estoy libre y sin ningún tipo de problema".

Según el auto del juzgado instructor, al que ha tenido acceso este periódico, Lázaro no podrá salir de territorio nacional y deberá personarse en el juzgado cada 15 días.

El juez imputa a Lázaro una larga lista de delitos: pertenencia a organización criminal, corrupción entre particulares, estafa, apropiación indebida, blanqueo de capitales, fraude en subvenciones, falsedad documental y alzamiento de bienes.

El navarro llegó al Tudelano en 2022 y al Ribera Navarra en 2023. A partir de ahí, atendiendo a lo dispuesto por el juez, "inició una amplia amalgama de actividades criminales destinadas exclusivamente a su enriquecimiento ilícito".

Presuntamente, se "apoderó de importantes cantidades de dinero" procedentes de ambos clubes que presidía "bajo el ficticio pretexto de préstamos simulados o devolución de los mismos, amaño de partidos de fútbol que destinaba, entre otros fines, a la compraventa de propiedades" a nombre de su pareja.

Amaño de partidos

El togado remarca en su auto que Lázaro habría participado en el amaño de, al menos, tres partidos o en el intento de ellos, tanto de fútbol como de fútbol sala.

En estos presuntos fraudes estarían implicados los clubes de fútbol que presidía, el Tudelano y el Ribera Navarra. Una vez consiguiera comprar a los jugadores, realizaría las apuestas deportivas.

Uno de estos partidos fue el Ribera Navarra FS - Palma Futsal, de la temporada 2023/24. Ambos equipos pertenecen a la primera división de fútbol sala.

El instructor determinó que Lázaro pagó hasta 100.000 euros a ciertos jugadores del Palma para que se dejaran perder contra su club.

"Ese año pintaba mal, mira cómo salvé al equipo en los últimos tres partidos, contra el Jaén, contra el Palma, como los salvé, ¿eh?", se desprende de las conversaciones telefónicas intervenidas por la UDEF entre Lázaro y un conocido.

El segundo encuentro que se intentó comprar fue el disputado entre el Tudelano y el Real Oviedo Vetusta, de 2ª RFEF.

"Con dinero se soluciona todo"

Lázaro charló sobre el partido con un jugador de la Segoviana: "Con dinero se soluciona todo. Ya he tocado a dos o tres jugadores y el viernes voy a ir a un piso a hacer diabluras. Aunque vaya a la cárcel, hay que ganarles como sea".

Después, contactó con I. G., delantero del Oviedo Vetusta y jugador que comenzó su carrera en las categorías inferiores del Real Madrid.

El deportista "dejó claro" a Lázaro que no se iba a dejar perder, pero sí concretó: "No meto gol a cambio". Y el investigado, por su parte, respondió: "Tú dirás a cambio de qué y lo dejo organizado".

El jugador desconocía si iba a jugar de titular o no, pero dejó constancia que de jugar de inicio "si me das pasta no meto gol yo".

I. G. le pidió 10.000 euros a Lázaro por no marcar al Tudelano, y el empresario le contestó: "Yo el viernes 5.000 y trato y luego vamos a follarnos a unas".

El punta del filial del Oviedo aceptó la cantidad y cerró el acuerdo: "Trato, 5.000 el viernes y sábado no meto gol".

Finalmente, G. no jugó y el Oviedo B ganó el encuentro.

"Todo apañado"

El tercer partido enfrentó al Tudelano contra el Ejea de los Caballeros, un club zaragozano. Lázaro le espetó a un jugador del equipo: "Localiza a 10 y os doy 1.000 euros a cada uno".

El expresidente del Tudelano trató de comprar a un mediocentro y a un central del Ejea.

"Cabrón, no me puedes pedir perder o dejarme", le dice el jugador contactado, a lo que Lázaro le replica: "La gente por dinero sí que quiere".

Un amigo se interesa por el asunto y le pregunta a Lázaro: "¿Qué tal con los del Ejea, todo apañado?". Lázaro, por su parte, lo confirma: "Todo apañado.

Detención familiar

Lázaro no fue el único detenido. Su prima, S. L., también fue engrilletada en el marco del dispositivo policial.

Atendiendo a lo escrito por el juez en su auto, esta mujer era empleada de un banco Santander y facilitó a su familiar "todo el dinero en efectivo que necesitase".

El 6 de mayo de 2026 tiene lugar una llamada entre Lázaro y su allegada. Él le pregunta a ella si puede sacar 70.000 euros, a lo que S. le contesta que "saltaría".

En cuanto a la madre del investigado, M. P., esta mujer ostenta la titularidad de las acciones de una de las empresas de su hijo, ADR Sports 2022 SL. Es quien gestiona la entidad de su primogénito.

Lázaro y su madre hablan por teléfono, de nuevo, el 6 de mayo del presente año. Él le comenta que "mañana, para que no te metas en un lío, pasa 400.000 de ADR, que tienes a ADR como 'devolución préstamos'".

El empresario advierte a su madre que podría estar cometiendo un delito.

"Doblaje de patrocinios" y criptomonedas

El 23 de mayo de 2024 Lázaro compró una vivienda en el municipio valenciano de Sagunto por valor de 400.000 euros, "cuya correspondencia se atribuye a su club de fútbol sala y al Tudelano".

Un año después, se compró una casa por 394.000 euros en Cintruénigo, una villa tudelana. La adquirió a nombre de su cónyuge.

Otra. La tercera. El 15 de julio de 2024 adquirió otra residencia en Tudela utilizando el mismo modus operandi: a través de sus equipos.

Pero lo más llamativo de este sujeto es lo que él denominaba "doblaje de patrocinios".

A través de estas presuntas publicidades, Lázaro favorecía a empresarios locales que efectuaban importantes aportaciones, en concepto de patrocinio, que luego reintegraba, gran parte , en efectivo a dicho patrocinador.

Las operaciones, a tenor de la investigación del instructor tudelano, no se declaraban ante el Ministerio de Hacienda.

Siguiendo en esta línea, el juez determinó que Lázaro habría transferido casi un millón y medio de euros a una cuenta situada en el Reino Unido.

Movió el dinero de manera fraccionada: en primer lugar, trasladó 900.000 euros; posteriormente, 530.000 euros.

Todo ello con el fin de convertirlos en criptodivisas, lo que consiguió al menos con 900.000 euros y así evitar de nuevo la incautación por parte de la Agencia Tributaria.

Lázaro contó con la ayuda de un experto en criptomonedas. Se trata del alicantino Ó. J., administrador de la empresa Minca.

El juez deberá determinar el futuro del empresario navarro.