Mauricio Pochettino celebra la victoria de Estados Unidos en el primer partido del Mundial.

Mauricio Pochettino celebra la victoria de Estados Unidos en el primer partido del Mundial. REUTERS

Fútbol

Mauricio Pochettino: "Me mudé a París durante la pandemia, mi familia se quedó en Londres y fue muy duro"

El técnico argentino es ahora la cabeza visible desde el banquillo de la selección de Estados Unidos en este Mundial 2026.

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A. M.
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El actual seleccionador de Estados Unidos, Mauricio Pochettino, abrió hace tiempo su corazón para repasar algunos de los capítulos más personales de su vida y de su carrera profesional en una entrevista concedida al programa Sign Up del canal TNT Sports Football.

Lejos de centrarse únicamente en la táctica o los resultados sobre el césped, el técnico argentino profundizó en sus raíces, la profunda influencia de su familia y los enormes sacrificios personales que exige el fútbol de élite.

Uno de los momentos más reveladores de la charla se produjo al recordar su etapa al frente del Paris Saint-Germain, club al que llegó en un contexto global de enorme complejidad por la crisis sanitaria.

A pesar de la ilusión que le generaba regresar como entrenador al equipo donde había sido jugador y capitán, las restricciones convirtieron la experiencia en un reto anímico formidable. La separación temporal de sus seres queridos le dejó una profunda huella. "Fue un momento difícil, mudarme a París seis meses en los que no podíamos salir, ya sabes, y solo era campo de entrenamiento y hotel, con mi familia aquí en Londres, y fue muy, muy duro", confesó Pochettino.

A pesar de la crudeza de la situación, el técnico logró sobreponerse a la soledad y terminó conquistando tres títulos durante su estancia en la capital francesa.

Para entender la fortaleza mental del estratega y su capacidad de resiliencia, es necesario viajar a sus orígenes. Criado en una granja en Argentina, Pochettino asegura que su infancia forjó el carácter y la ética de trabajo que hoy le caracterizan en los banquillos más exigentes del mundo.

Al reflexionar sobre los principios adquiridos en su juventud y cómo le ayudan en la actualidad, el entrenador fue tajante: "Sí, creo que me sirve para mantenerme siempre pensando con humildad y sabiendo que todos los valores con los que crecí cuando era niño se mantienen en mi mente, en mi cuerpo y en mi corazón".

Esta conexión inquebrantable con su pasado está intrínsecamente ligada a la figura de sus progenitores. Cuando se le preguntó sobre el peso que tuvieron en su desarrollo, el técnico de la localidad de Murphy no dudó en destacar su relevancia.

"Es enorme, veo que la influencia de mis padres y mi familia es enorme, es difícil visitar Argentina porque está muy lejos... pero sí, necesito ir en los próximos meses porque necesito visitar a mis padres en Murphy", reconoció con evidente nostalgia por la distancia.

Para Pochettino, el pilar familiar lo es todo, hasta el punto de reafirmar que "por supuesto, la influencia es enorme porque siempre fueron o son para mí las personas más importantes del mundo".

Esa ética de esfuerzo y superación también estuvo marcada por sus duros inicios en el fútbol profesional, donde se cruzó desde muy joven con Marcelo Bielsa.

El veterano entrenador le inculcó una estricta cultura del trabajo, enseñándole la valiosa lección de que "nunca es suficiente" a la hora de entrenar y que siempre hay margen para mejorar.

Con una carrera consolidada, habiendo dejado una huella imborrable en clubes como el Tottenham y liderando ahora el proyecto de la selección de Estados Unidos en el Mundial, Mauricio Pochettino demuestra que, más allá de los grandes estadios y los focos mediáticos, los cimientos de su éxito siguen residiendo en los valores de su infancia y en el amor por su familia.