Di María, con el Benfica en el Mundial de Clubes

Di María, con el Benfica en el Mundial de Clubes EFE

Fútbol

El éxito de Ángel Di María fuera del fútbol: 30 millones para una torre con su nombre y la compra de bonos públicos

'El Fideo' apura la recta final de su carrera deportiva y se ha cuidado mucho de gestionar su patrimonio más allá del deporte.

Más información: El éxito de Makélélé, 53 años, fuera del fútbol: una estructura inmobiliaria a su nombre y embajador del fútbol congoleño

Publicada
Actualizada

Consagrado como uno de los máximos ídolos de la historia del fútbol argentino, Ángel "Fideo" Di María no solo sabe cómo sortear rivales en el campo de juego, sino también cómo mover sus fichas en el competitivo tablero de las finanzas.

Más allá de sus millonarios contratos como deportista y de sus lucrativos acuerdos de patrocinio con marcas globales, el futbolista ha construido una sólida y silenciosa estructura empresarial que hoy lo posiciona como un inversor de gran peso en el sector inmobiliario y en los mercados de capitales.

La mayor apuesta comercial del rosarino ha cobrado fuerza en su tierra natal. Di María lidera un ambicioso megaproyecto inmobiliario que promete transformar el perfil corporativo del sur del Gran Rosario: la denominada Torre DM11.

Con una inversión estimada que ronda los 30 millones de dólares, esta imponente obra comenzó sus primeros pasos constructivos a principios de este año en el microparque industrial de la localidad de Alvear, en la provincia de Santa Fe.

El proyecto, bautizado en honor a sus iniciales y al dorsal que lo acompañó en sus momentos de mayor gloria, no es un desarrollo residencial común.

Diseñada por el arquitecto Gonzalo Sánchez Hermelo, la Torre DM11 contará con 26 pisos y 110 metros de altura, distribuidos en un total de 15.800 metros cuadrados.

El modelo de negocio apunta a satisfacer la demanda de pymes y grandes corporaciones, ofreciendo 21 plantas de oficinas adaptables, áreas de coworking, restaurantes temáticos, gimnasio, un exclusivo rooftop con solárium y un helipuerto propio para garantizar la conectividad aérea empresarial.

Además, el edificio albergará un museo interactivo dedicado al legado deportivo del futbolista, lo que asegura un flujo constante de visitantes en la zona.

Sin embargo, el éxito de Di María fuera del césped no se limita al ladrillo. Detrás de sus jugadas inmobiliarias existe un sofisticado entramado financiero que el jugador ha desarrollado a lo largo de los años para proteger y multiplicar su patrimonio.

Según diversas revelaciones sobre su actividad económica e inversiones internacionales, la fortuna del futbolista se ha gestionado estratégicamente mediante vehículos de inversión regulados en el exterior, como la firma Sunpex Corporation Inc.

A través de esta y otras herramientas, el entorno del "Fideo" ha administrado carteras millonarias que llegaron a superar los 8,5 millones de dólares en activos líquidos bajo asesoría bancaria internacional.

El destino de estos fondos revela una estrategia de diversificación muy precisa: Di María ha volcado una parte de su capital a la compra de bonos públicos argentinos, apostando por títulos soberanos de su país, pero también ha colocado fondos en acciones de gigantes energéticos globales de la talla de Shell, la brasileña Petrobras y la corporación francesa Électricité de France (EDF).

A diferencia de otros deportistas de élite que delegan por completo sus ingresos o se inclinan por negocios tradicionales como la gastronomía, Di María ha optado por un doble enfoque: la solidez del sector financiero de alta gama y el arraigo local a través de infraestructuras que generen empleo y desarrollo en su región.

Con la Torre DM11 en marcha y una cartera de inversión diversificada, el jugador demuestra que su visión de futuro va mucho más allá de los noventa minutos de partido.