Unai Emery, a hombros tras conseguir la Europa League con el Aston Villa. REUTERS
Unai Emery vuelve a hacer historia y conquista con el Aston Villa su quinto título de Europa League
El conjunto inglés fue muy superior en la final a un Friburgo que no tuvo capacidad de reacción (0-3).
La Europa League bien podría llevar su apellido. Parece una competición diseñada en exclusiva para él porque desde que la Copa de la UEFA cambió de denominación hay un entrenador que ha dominado como nadie este segundo nivel del fútbol europeo. Ese es Unai Emery. [Friburgo 0 - 3 Aston Villa: así vivimos la final de la Europa League]
El técnico vasco se proclamó campeón de la competición por quinta vez en su carrera y esta vez lo hizo con el Aston Villa. Tres con el Sevilla, una con el Villarreal, y ahora una más con los villanos.
El conjunto inglés fue netamente superior a un Friburgo deshilachado e impotente, derrotado desde el momento en el que encajó el primer gol.
Rogers celebra su gol para el Aston Villa en la final de Europa League. REUTERS
El tanto de Tielemans -golazo, por cierto- al filo del descanso encarriló la victoria de los ingleses, y el segundo tanto de Emi Buendía en el tiempo añadido de la primera mitad fue una losa imposible de levantar para los germanos.
La segunda parte fue coser y cantar para un Villa que se gustó, que hizo más grande la distancia con el gol de Rogers y que pudo incluso hacer mucho más daño con un poco más de acierto.
Al cielo de Estambul.
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A las vitrinas de Villa Park.
🏆 44 años después, el 𝑨𝒔𝒕𝒐𝒏 𝑽𝒊𝒍𝒍𝒂 vuelve a conquistar un gran título europeo. #UEL #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/B1iWb4RUCQ
De menos a más
El inicio no fue ni mucho menos el reflejo del resto del encuentro. El Friburgo, ansioso por agradar en esta gran cita, salió muy intenso y comprometido al césped. Llegó a intimidar a un Villa que aceptó el reto y ni mucho menos se arrugó.
Los ingleses, de hecho, tuvieron la primera clara del partido con un disparo de Watkins que tuvo que atajar Atubolu.
Fue un tira y afloja en estos primeros compases de partido en los que no había un dominador claro. De hecho, Hofler estuvo a punto de conseguir premio para los germanos tras una jugada embarullada en una acción a balón parado.
Buendía celebra con el Villa. REUTERS
Lo cierto es que mientras el marcador estuvo igualado el Friburgo dio la talla y, por supuesto, se mantuvo con vida. No sólo por el resultado, sino también por sensaciones. Manzambi ensayó un disparo lejano que sirvió para darle un nuevo toque de atención a un Villa que se lo iba a tener que trabajar.
Los minutos cercanos al descanso fueron definitivos. Matadores para el Friburgo, vitales para el equipo de Unai Emery.
Al paso por el 41' la pizarra del técnico vasco dejó su firma camino del título. Una jugada con un centro servido desde la izquierda encontró el remate perfecto y precioso de Tielemans en el segundo palo para hacer el primero.
Un gol a la altura de una final de Europa League.
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⚽ El 𝘼𝙨𝙩𝙤𝙣 𝙑𝙞𝙡𝙡𝙖 se marcha con dos goles de ventaja al descanso. #LaCasaDelFútbol #UEL pic.twitter.com/nIQaNZcyfd
Una volea de categoría, de Champions, cazada al vuelo por el aire de Estambul que terminó directamente en la red de la portería del Friburgo.
El Villa vio el cielo abierto. Desencadenado, entendió que no debía conformarse pese a que apenas quedaran unos instantes para el descanso. Los ingleses apretaron, encerraron al Friburgo y acertaron con su presa.
La defensa germana se despistó, el balón llegó en la frontal para Buendía y el argentino hizo el resto. Control, media vuelta, pierna izquierda armada y un disparo con rosca teledirigido a la escuadra imparable para cualquier portero. 0-2 al descanso y medio título en el bolsillo.
El remate
No había suficiente festín para el Aston Villa. El equipo de Emery entendió a la perfección que no debía conformarse con lo que tenía, que era necesario ir a por más para matar la final lo antes posible.
Buendía tuvo el tercero en sus botas con una vaselina que se le quedó corta, y Watkins también rozó el gol poco después.
Antes del cuarto de hora de la segunda parte llegó la sentencia. Perfecta jugada colectiva, Digne avanza metros por el carril zurdo, Buendía pone el centro y Rogers, con algo de suerte, termina rematando para hacer el 0-3.
Rogers celebra su gol en la final para el Aston Villa. REUTERS
El Friburgo ya estaba en la lona y ahí desaparecieron sus constantes vitales. No hubo más final, no hubo más pelea por la Europa League.
Lo que quedaba era restar minutos para confirmar que el Villa era campeón de la competición y que Unai Emery agrandaba su leyenda. También que los ingleses se ganaban un hueco en la próxima edición de la Champions League. La noche perfecta para los villanos en Europa.
Friburgo 0 - 3 Aston Villa
Friburgo: Atubolu; Kubler (Makengo, m.73), Ginter Lienhart (Rosenfelder, m.61), Treu; Eggestein, Hofler (Holer, m.61), Beste (Gunter, m.86), Manzambi, Grifo (Scherhant, m.73); y Matanovic.
Aston Villa: Martínez; Cash, Konsa, Torres (Mings, m.88), Digne (Maatsen, m.81); Lindelof (Onana, m.66), Tielemans (Douglas Luiz, m.88); McGinn, Rogers, Buendía (Sancho, m.81); y Watkins.
Goles: 0-1. Tielemans, m.41, 0-2. Buendía, m.45+3 y 0-3. Rogers, m.58.
Árbitro: François Letexier (Francia) amonestó a Treu (m.5) por parte del Friburgo y a Buendía (m.15), Cash (m.21) y McGinn (m.84) por parte del Aston Villa.
Incidencias: Partido correspondiente a la final de la Liga Europa disputado en el Besiktas Park (Estambul).