El refugio de Sergio Ramos en Huelva

El refugio de Sergio Ramos en Huelva EE

Fútbol

El refugio de Sergio Ramos en un pueblo de 3.000 habitantes: playa salvaje, perfil familiar y un Monumento Natural

El futbolista camero, que ha llegado a un acuerdo para comprar el Sevillo, tiene en Huelva uno de sus rincones preferidos.

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J. P.
Publicada

Sergio Ramos ha encontrado su escondite perfecto en un núcleo costero modesto, de poco más de 3.000 habitantes censados fuera de temporada, encajado entre pinares, dunas y el Atlántico.

Ese lugar es Mazagón, en la costa de Huelva, un pueblo bajo y discreto donde el paisaje manda más que el ladrillo y donde un futbolista acostumbrado al foco puede pasar casi inadvertido entre familias, veraneantes de la zona y paseantes con sombrilla.

La gran carta de presentación de Mazagón son sus playas, largas, abiertas y con un punto de salvajismo que cuesta encontrar ya en buena parte del litoral andaluz.

Desde el núcleo urbano hacia el Parque de Doñana se encadenan arenales como Rompeculos, Cuesta Maneli o la Playa del Parador, donde la arena dorada se mezcla con acantilados de arena fósil y un cordón de dunas y pinares que llega prácticamente hasta la orilla.

La sensación, a pocos minutos del coche, es la de haberse escorado a un tramo de costa aún "sin domesticar", con servicios mínimos y un horizonte limpio de grandes edificios.

Sergio Ramos, en Sevilla en octubre de 2023.

Sergio Ramos, en Sevilla en octubre de 2023. Gtres

Para alguien como Ramos, que busca bajar revoluciones sin renunciar al mar, el perfil del pueblo también suma: bloques bajos, urbanizaciones integradas en el pinar y un ambiente más de familias y veraneantes de Huelva, Sevilla o el Condado que de macrodiscotecas y turismo de gimnasio.

En verano el censo se dispara, pero el código sigue siendo el mismo: mañanas de playa, sobremesas largas en chiringuitos y tardes de paseo por el muelle o las pasarelas de madera que bajan a los arenales.

En ese paisaje manda un símbolo muy concreto, convertido en guiño perfecto para cualquier texto que hable de refugios: el Pino Centenario del Parador, declarado Monumento Natural por la Junta de Andalucía en 2003.

Este ejemplar de pino piñonero, de copa desmesurada y tronco retorcido, se levanta sobre las dunas fósiles del Asperillo, a pocos metros del Parador de Mazagón, y actúa casi como guardián de esa franja de costa protegida que enlaza con el Parque Natural de Doñana.

Bajo su sombra comienzan senderos que llevan a playas vírgenes y miradores desde los que se entiende por qué este rincón se ha convertido en uno de los lugares a los que Sergio Ramos regresa cuando necesita desaparecer del ruido.