Joan García, en un fotomontaje.

Joan García, en un fotomontaje.

Fútbol

El pueblo español donde se refugia Joan García: pies de cerdo, vinos reconocidos y una iglesia particular

El portero del Fútbol Club Barcelona hunde sus raíces en este pueblo catalán rodeado de increíbles humedales para disfrutar con la naturaleza.

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A. M.
Publicada

Joan García se ha consolidado en la élite del fútbol defendiendo la portería del FC Barcelona. Sin embargo, lejos de los focos de los grandes estadios y de la incesante presión mediática de la capital catalana, el guardameta encuentra su gran remanso de paz volviendo a sus raíces.

Hablamos de Sallent de Llobregat (o simplemente Sallent), un encantador municipio de la provincia de Barcelona que esconde una riqueza patrimonial, gastronómica y natural digna de descubrir.

¿Qué tiene este pueblo de apenas 7.000 habitantes para ser el refugio perfecto de un deportista de primer nivel?

Situado en la comarca del Bages, a menos de una hora en coche de Barcelona, Sallent no es solo el lugar donde Joan García dio sus primeros pasos vitales, sino también los deportivos.

Fue en el equipo de la localidad, el C.E. Sallent, donde comenzó a forjar su sueño con apenas cuatro años, antes de iniciar el meteórico ascenso que le ha llevado a la Primera División. Hoy, este rincón de origen medieval y profundo legado industrial sigue siendo su principal conexión con la tierra y la tranquilidad.

Un patrimonio milenario

Si hay algo que define el paisaje de Sallent es su imponente historia. El municipio está coronado por las ruinas del histórico Castillo de Sallent, datado en el siglo X, pero la verdadera joya arquitectónica del pueblo es la Iglesia de Sant Sebastià.

Se trata de una de las poquísimas iglesias románicas de planta circular que existen, siendo la más grande de este estilo en toda Cataluña.

Además de esta singularidad, la localidad presume de yacimientos arqueológicos clave en la región, como el Poblado ibérico del Cogulló, que ofrece unas vistas panorámicas espectaculares de la comarca, y de un rico pasado burgués que queda patente en la majestuosa Casa Museo Torres Amat.

Pies de cerdo y vinos de altura

El descanso de un deportista de élite también requiere reponer fuerzas, y la gastronomía sallentina es tan contundente como deliciosa.

En el pueblo manda la tradición de disfrutar de los famosos esmorzars de forquilla (desayunos de tenedor), verdaderos festines matutinos donde brillan platos tradicionales como los pies de cerdo, el capipota o unos buenos callos con garbanzos.

Todo ello, por supuesto, requiere un buen maridaje. Al encontrarse en el corazón del Bages, el pueblo está rodeado de viñedos y bodegas que producen excelentes vinos bajo la Denominación de Origen (DO) Pla de Bages, ideales para acompañar los sabores intensos de la tierra.

Fiestas de Interés Nacional

Cuando Joan García necesita desconectar al aire libre, Sallent ofrece rincones únicos como los Humedales de la Corbatera (Els Aiguamolls de la Corbatera), una zona de gran valor ecológico en el interior de Cataluña, perfecta para pasear por sus bosques de ribera.

Y si la visita coincide con el calendario festivo, el municipio muestra su cara más vibrante: es célebre por organizar uno de los Carnavales más multitudinarios de la Cataluña central y por Las Enramades durante el Corpus, una Fiesta Tradicional de Interés Nacional donde las calles se visten con espectaculares adornos florales. Un pueblo que, sin duda, lo tiene todo para desconectar.