Lamine Yamal, en un Clásico de La Liga contra el Real Madrid

Lamine Yamal, en un Clásico de La Liga contra el Real Madrid Europa Press

Fútbol

El pulso AFE - LaLiga por el calendario del próximo curso con 'super-parón' en septiembre y Supercopa en febrero

La patronal quiere que la temporada 2026/27 empiece el 15 de agosto, pero la asociación de futbolistas exige retrasarlo una semana.

Más información: Golpe de la Audiencia Nacional a LaLiga: la protesta de 15 segundos de los futbolistas no fue una huelga ilegal

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La cuenta atrás hacia la temporada 2026/27 ya ha comenzado, aunque con más incógnitas que respuestas.

El Mundial de la FIFA, que arrancará el 11 de junio en México, Estados Unidos y Canadá y cerrará el 19 de julio, no solo pondrá el punto y final a este curso: también condicionará de manera decisiva cómo arrancará el siguiente.

Y ahí está el problema. LaLiga y la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) mantienen abiertas negociaciones que, por el momento, no han alumbrado ningún acuerdo.

El nudo del conflicto es aparentemente sencillo: ¿cuándo debe empezar la Liga 2026/27? LaLiga quiere dar el pistoletazo de salida el fin de semana del 15 de agosto. La AFE, que representa a los jugadores, exige que el inicio se retrase al 22 de agosto.

Una semana de diferencia que esconde tensiones de fondo mucho más profundas, donde los intereses comerciales chocan directamente con la salud y los derechos laborales de los futbolistas.

Una semana que no es solo una semana

El argumento del sindicato es tan lógico como contundente: si el Mundial termina el 19 de julio, y el convenio colectivo garantiza a todos los futbolistas profesionales un mínimo de 21 días de vacaciones, no hay margen real para arrancar el 15 de agosto con todas las garantías.

Diego Rivas junto a David Aganzo, presidente de AFE

Diego Rivas junto a David Aganzo, presidente de AFE Europa Press

"Todos los equipos deben iniciar la temporada en las mismas condiciones", señaló en Onda Cero el secretario general de la AFE, Diego Rivas, poniendo el dedo en una llaga que LaLiga preferiría no rascar: si se arranca el 15, muchos de los jugadores que lleguen a las fases finales del Mundial -las semifinales y la final se juegan en la segunda mitad de julio- no habrán completado siquiera su periodo mínimo de descanso.

Se calcula que alrededor de un centenar de los 480 futbolistas que conforman las plantillas de Primera División estarán en el Mundial con sus selecciones nacionales, una cifra que podría aumentar con los movimientos del mercado de verano.

Lo que plantea LaLiga como alternativa no convence a nadie en el sindicato: un inicio desdoblado en el que los equipos sin jugadores mundialistas arranquen el 15 y los demás recuperen esa jornada entre semana.

Para la AFE, eso no es una solución sino un parche que rompe la igualdad de condiciones en la competición desde el primer minuto.

Rivas ha dejado claro que el sindicato también valora la salud económica del fútbol español: "Nosotros estamos abiertos a negociar y vamos a seguir hablando con LaLiga porque queremos que este producto siga siendo rentable y cada vez mucho más atractivo, y sobre todo, proteger a los jugadores en el período vacacional y de la pretemporada".

Una postura que combina responsabilidad con firmeza y que deja en evidencia que quien más rigidez muestra en esta negociación es la patronal.

La TV, en el centro del tablero

¿Por qué LaLiga se resiste a mover el inicio una semana? La respuesta está en sus contratos con los operadores de televisión.

La institución que preside Javier Tebas ha diseñado un calendario en el que las tres primeras jornadas de Liga caigan en agosto -los fines de semana del 15, 22 y 29- para cumplir con los compromisos de emisión firmados con las plataformas que tienen los derechos del fútbol español.

Si el inicio se retrasa al 22, solo habría dos jornadas en agosto, lo que incumpliría lo pactado con las televisiones. Y ahí está el verdadero muro.

Javier Tebas, presidente de LaLiga, en un desayuno informativo

Javier Tebas, presidente de LaLiga, en un desayuno informativo AFP7 / Europa Press

La patronal ha construido todo el edificio del calendario sobre ese punto de partida. El modelo que propone prevé que Primera División concluya el domingo 30 de mayo de 2027 y que Segunda lo haga el 6 de junio, coincidiendo con el fin de semana de la final de la Champions League.

Un encaje que, además, permite al canal de turno seguir ofreciendo fútbol doméstico -en este caso, el playoff de ascenso a Primera, que iría del 9 al 20 de junio- y mantener a sus abonados activos durante todo el mes. El negocio, antes que los jugadores.

El 'super-parón' de septiembre

Más allá del debate sobre el inicio, la temporada 2026/27 traerá una novedad estructural que cambia el diseño habitual del calendario: la FIFA ha decidido unificar las ventanas de selecciones de septiembre y octubre en un solo periodo largo, del 21 de septiembre al 6 de octubre.

En la práctica, esto supone que las ligas pararán dos fines de semana seguidos y que los seleccionados podrán disputar hasta cuatro partidos internacionales en esa ventana.

El habitual parón de octubre desaparece del mapa, y el calendario pasa a tener solo dos interrupciones importantes por selecciones: la de finales de septiembre-principios de octubre y otra en noviembre.

Para LaLiga, ese 'super-parón' de septiembre es otro motivo más para defender el inicio del 15 de agosto: llegar a esa fecha con siete jornadas disputadas da un cierto colchón a la competición antes del parón.

Si se arranca el 22, solo habría seis jornadas antes de la primera pausa, y el encaje con los compromisos televisivos se complica todavía más.

Supercopa, a Qatar y a febrero

Otra de las grandes novedades del nuevo curso es el destino y la fecha de la Supercopa de España. El torneo no podrá celebrarse en Arabia Saudí -su sede habitual de los últimos años- porque el país acogerá otros grandes eventos internacionales que bloquean las ventanas de enero.

Así, la Federación Española de Fútbol negocia con Qatar para que Doha sea la nueva sede del torneo, que además se desplazaría al mes de febrero. Los días manejados son el miércoles 3 y el jueves 4 para las semifinales, y el domingo 7 para la gran final.

Este desplazamiento implica abrir un hueco en el calendario liguero en plena mitad del curso, algo que vuelve a tensar el ya ajustado encaje de jornadas y fechas televisivas.

Araujo levanta la copa de la Supercopa de España.

Araujo levanta la copa de la Supercopa de España. Reuters

Y complica aún más el horizonte general de una temporada en la que prácticamente cada decisión tiene un efecto dominó sobre las demás.

Para cerrar el cuadro de fechas relevantes, la final de la Copa del Rey quedaría programada para el 24 de abril, lo que la situaría en la parte final de la temporada pero aún con varias jornadas de Liga por delante.

Todo esto, insiste Rivas, "debe consensuarse". El secretario general de la AFE ha subrayado que el calendario no puede ser una decisión unilateral de LaLiga, sino el resultado de un acuerdo que luego debe ser elevado a la Federación para su aprobación definitiva.

El sindicato se muestra dispuesto a hablar "las veces que haga falta", pero sin renunciar a proteger el descanso y la pretemporada de sus representados. Porque al final, sin jugadores en condiciones, no hay espectáculo que vender.