Vinicius pidiendo perdón en el Santiago Bernabéu

Vinicius pidiendo perdón en el Santiago Bernabéu Europa Press

Fútbol

Los analistas coinciden: los pitos a Vinicius no se entienden y su gesto de perdón acerca la renovación con el Real Madrid

El delantero brasileño, que acaba contrato en 2027, vivió un episodio de reconciliación con el Bernabéu tras su gol contra el Alavés.

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J. P.
Publicada

Los analistas coinciden en que los pitos a Vinicius Júnior ante el Alavés son difíciles de justificar y que su gesto de perdón con la grada puede convertirse en un punto de inflexión de cara a su renovación con el Real Madrid.

El episodio ha reabierto el debate sobre el trato del Bernabéu a una de sus figuras y sobre cómo encajar al brasileño en el proyecto que el club diseña alrededor de Mbappé para la próxima temporada.

El encuentro ante el Alavés arrancó con silbidos cada vez que Vinicius tocaba la pelota, en un Bernabéu todavía dolido por la eliminación en la Champions frente al Bayern.

El brasileño respondió en el segundo tiempo con un golazo desde la frontal y, en lugar de celebrarlo, se dirigió a la grada con las manos juntas sobre la cabeza, en un gesto inequívoco de disculpa que fue rápidamente correspondido con aplausos.

Ese gesto, que algunos interpretan como un reconocimiento de errores propios y otros como una forma de asumir la frustración colectiva, ha sido valorado como un acto de madurez.

Para Manolo Lama, Vinicius "se siente señalado" y decidió pedir perdón por su actitud y por no estar al nivel que se esperaba de él en los últimos meses, algo que "le honra".

La imagen de un jugador que baja la cabeza y tiende la mano a su público reconfigura la relación con una parte del estadio que le había pasado factura.

Vinicius pidiendo perdón en el Santiago Bernabéu

Vinicius pidiendo perdón en el Santiago Bernabéu Europa Press

Donde sí hay consenso entre los analistas es en que los pitos no se sostienen desde el rendimiento global del futbolista. Álvaro Benito, una de las voces más respetadas en el análisis del juego del Real Madrid, admite que "no entiende los pitos" y solo los podría justificar si hubiera una evidente falta de esfuerzo.

A su juicio, lo que pesa es la frustración de una temporada por debajo de lo esperado y la percepción de que el brasileño no ha alcanzado su techo competitivo.

Benito señala que, más allá de altibajos y comportamientos puntuales, el principal reproche que se le puede hacer a Vinicius está en el trabajo defensivo. Considera que mejorar en ese apartado es clave para que el equipo sea campeón y para que el jugador vuelva a ser indiscutible a ojos de todos los sectores del Bernabéu.

Lama, por su parte, añade elementos extradeportivos y recuerda que "todo cambió el día que le faltaste el respeto a Xabi Alonso" y por la sensación de que "no eres el Vinicius de hace temporada y media después del Balón de Oro", además de cierto cansancio con "las muchas tonterías que hace".

Renovación y proyecto junto a Mbappé

En este contexto emocional se mueve una negociación de alto voltaje. La renovación de Vinicius, cuyo contrato actual se extiende hasta 2027, lleva meses encallada por cuestiones económicas y de estatus.

Informaciones recientes apuntan a que el acuerdo que se daba por cerrado se rompió y que en el club no tienen claro aún si el siguiente contrato será largo -tres o cuatro años- o más corto, como una prórroga año a año.

Antón Meana explica que la llegada de Arbeloa al entorno del jugador ha sido clave para que entienda que los pitos proceden de una minoría y que el cariño del madridismo sigue siendo mayoritario.

El Real Madrid insiste en que el proyecto deportivo del próximo curso pasa por la dupla Mbappé-Vinicius, algo que también subraya Álvaro Benito al reclamar un "plan" para que dejen de ser "versos libres" y se conviertan en socios dentro de un sistema.

Entre los periodistas hay una sensación compartida de que el gesto de perdón frente al Alavés acerca las posturas.

Manu Carreño interpreta la escena como un paso previo a "firmar la paz con el Bernabéu y luego firmar el contrato", una tregua que mejora el clima con la grada y que alimenta el optimismo en el club sobre que el brasileño acabará sellando su nuevo vínculo.