Quique Sánchez Flores pide cabeza a sus jugadores.

Quique Sánchez Flores pide cabeza a sus jugadores. Carl Recine Reuters

Fútbol

Quique Sánchez Flores, entrenador: "Mi tía y mi madre trabajaron desde pronto, en la familia tememos al fracaso"

El técnico de Primera División viene de una familia cargada de artistas, y él ha visto mucho esfuerzo desde su infancia.

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A. M.
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Quique Sánchez Flores, hoy entrenador del Deportivo Alavés en Primera División, transmite orden, disciplina y carácter en el banquillo, pero sus raíces se hunden en una familia donde el fútbol y el arte se dan la mano.

Con una dilatada trayectoria a sus espaldas en la élite del fútbol, este martes visitará el Santiago Bernabéu para jugar contra el Real Madrid mientras el Alavés, su equipo, pelea por mantenerse en Primera División.

Hijo del exfutbolista Isidro Sánchez y de la cantante Carmen Flores, sobrino de Lola Flores y primo de Lolita, Antonio y Rosario Flores, Quique nació en un entorno en el que el apellido no era solo un nombre, sino un legado de sacrificio, trabajo y emoción.

Hace tiempo que en una entrevista con los medios oficiales del RCD Espanyol Quique trató de explicar qué significa para él ser miembro de esa saga: "El ADN Flores es un ADN muy currante y trabajador. Es un apellido muy artístico por todo lo que supone. Hay muchos artistas, los conocidos y los que no son conocidos".

Esas palabras resumen la esencia de un apellido que combina escenografías flamencas, giras agotadoras y palcos de fútbol, pero siempre con el mismo denominador común: la exigencia.

Visto desde la infancia

El esfuerzo no le llegó de fuera, sino de casa. En su infancia, Quique creció entre viajes de su madre y de su familia artística, semanas fuera de Madrid, actuaciones en distintas ciudades y un día a día marcado por el "hacer", no por el espectáculo en sí.

"Somos una familia que empezó a currar muy pronto. Mi tía y mi madre empezaron a trabajar muy pronto, viajaron mucho, sacrificaron mucho sus vidas… Al final nosotros interiormente tenemos la percepción de ser una familia muy currante, de gente muy profesional, vergonzosa, con miedo al fracaso", comentó sobre la 'saga Flores'. 

"Somos conscientes de que tenemos que trabajar duro y eso es lo que define a nuestra familia de puertas para dentro", confesó en una de sus reflexiones más personales sobre su entorno.

En ese contexto, el fútbol se convirtió en su camino propio, sin renunciar a la herencia artística. Quique, que en los años 80 y 90 forjó una sólida carrera como lateral derecho en Valencia, Real Madrid y Real Zaragoza, lleva consigo la disciplina de su padre Isidro y la sensibilidad emocional de su madre Carmen.

Como entrenador ha pasado por clubes como Getafe, Benfica, Atlético de Madrid, Valencia o Sevilla, llegando incluso a levantar títulos como la Europa League con el Atlético en 2010, pero siempre subraya que su manera de entender el fútbol -ordenada, exigente y muy ligada al trabajo diario- viene de esa educación familiar.

Hoy, al frente del Deportivo Alavés, Quique Sánchez Flores sigue siendo hijo de su familia Flores: del apellido artístico, de las giras nocturnas y de las jornadas enteras encima de un escenario, pero también de la cancha de entrenamiento, del padre futbolista que le enseñó a luchar, y de un ADN que ha convertido "currar mucho" en la definición de lo que significa ser quien es.