Montaje de Nacho Fernández y el municipio de Cabarceno.

Montaje de Nacho Fernández y el municipio de Cabarceno.

Fútbol

El pueblo español donde Nacho Fernández pasó sus vacaciones: 190 habitantes y famoso por su Parque de la Naturaleza

El exjugador del Real Madrid redescubrió el placer de los planes familiares en rincones poco conocidos de Cantabria.

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C. S.
Publicada

En el fútbol de élite, donde el ruido de los estadios y la presión mediática son la norma, encontrar un refugio de paz se convierte en una necesidad casi biológica. Para Nacho Fernández, excapitán del Real Madrid y actual figura en el fútbol saudí, uno de esos lugares tiene nombre propio y un aroma inconfundible a tierra húmeda y libertad: Cabárceno.

Situada en el municipio de Penagos, esta pequeña localidad cántabra -que apenas roza los 190 habitantes censados- se convirtió hace unos años en el destino predilecto del defensa madrileño para desconectar del foco público.

Nacho, conocido por su discreción y su perfil familiar, eligió este rincón del norte de España en 2018 no por el lujo ostentoso, sino por la autenticidad de un pueblo que vive al ritmo de la naturaleza.

Lo que hoy conocemos como un remanso de paz fue, durante décadas, el epicentro de una intensa actividad industrial. Cabárceno forjó su identidad sobre las minas de hierro que operaron desde la época romana hasta finales de los años 80.

Cuando el último vagón de mineral salió de sus galerías en 1989, el pueblo se enfrentó al fantasma de la despoblación. Sin embargo, su destino cambió radicalmente con la creación del Parque de la Naturaleza de Cabárceno.

Nacho Fernández, en su presentación con el Al Qadsiah.

Nacho Fernández, en su presentación con el Al Qadsiah. AL QADSIAH

Este espacio no es un zoológico convencional. Con más de 750 hectáreas asentadas sobre una antigua explotación minera a cielo abierto, el parque es un referente mundial en la recuperación de especies.

Para un deportista que valora el esfuerzo y la disciplina, ver a los elefantes africanos, los osos pardos o los rinocerontes conviviendo en recintos de dimensiones titánicas ofrece una perspectiva distinta del mundo.

La naturaleza más salvaje

En este pueblo, donde la arquitectura rural cántabra se mezcla con el paisaje kárstico de tonos rojizos, el central internacional puede pasear por la Senda de los Elefantes o disfrutar de la gastronomía local sin las apreturas del estrellato.

La vida en Cabárceno gira en torno a su iglesia parroquial de San Andrés, del siglo XVIII, y sus parajes naturales como el Lago del Acebo. Es en este escenario donde el jugador ha pasado veranos clave, recargando pilas antes de afrontar temporadas exigentes.

La elección de este destino refuerza la imagen de un Nacho Fernández que, a pesar de haber levantado seis Champions League, mantiene los pies en el suelo, valorando la tranquilidad de los valles cántabros y la hospitalidad de un pueblo que, pese a su reducido tamaño, es hoy una ventana abierta a la naturaleza más salvaje.

En definitiva, Cabárceno representó para Nacho lo que el fútbol le exige en el campo: equilibrio, resistencia y una conexión profunda con sus raíces. Un oasis de 190 vecinos donde el tiempo, a diferencia de lo que ocurre en un terreno de juego, parece haberse detenido para permitirle, simplemente, ser él mismo.