Cristiano Ronaldo y su hijo mayor, Cristiano Ronaldo Jr., en una imagen de redes sociales.

Cristiano Ronaldo y su hijo mayor, Cristiano Ronaldo Jr., en una imagen de redes sociales. Instagram

Fútbol

Cristiano Ronaldo: "Quiero lo mejor para mi hijo, ya sea jugador de fútbol o médico. No le voy a presionar"

El pequeño de los Ronaldo se prueba ahora con el Real Madrid, que quiere observarlo de cerca para plantearse un posible fichaje.

Más información: El hijo de Cristiano Ronaldo, a prueba en el Real Madrid para fichar por su cantera

A. M.
Publicada

La historia entre Cristiano Ronaldo y su hijo entra ahora en un nuevo capítulo: con 15 años, Cristiano Ronaldo Jr. se entrenó con el Cadete A del Real Madrid y sueña con seguir los pasos de su padre en el club donde el '7' se convirtió en leyenda.

El joven atacante ha sido evaluado estos días en Valdebebas como extremo, con la opción abierta de que continúe acudiendo a más sesiones mientras el club decide si le abre definitivamente la puerta de La Fábrica.

No sería la primera vez que el apellido Ronaldo aparece en la estructura formativa del Real Madrid: cuando su padre jugaba en el Santiago Bernabéu, el niño ya tuvo una primera etapa en la cantera blanca, donde llegó a acumular registros goleadores llamativos en categorías de base.

Cristiano Ronaldo, durante una celebración con Al-Nassr

Cristiano Ronaldo, durante una celebración con Al-Nassr Reuters

Después, su itinerario ha calcado casi al milímetro la carrera de su progenitor: Juventus, Manchester United y, desde la llegada de Cristiano a Arabia Saudí, la academia del Al Nassr, donde también luce el dorsal 7.

Ahora, el posible regreso a Valdebebas alimenta la narrativa de un hijo que recorre, casi literalmente, las huellas que dejó su padre.

Camino de ser futbolista

Ese intento de seguir el camino de Cristiano choca con una exigencia doméstica que el propio delantero portugués ha verbalizado más de una vez. En la gala de los Globe Soccer Awards de 2020, Ronaldo habló abiertamente de su hijo, entonces jugador de la cantera de la Juventus.

"Tendremos que esperar a ver si mi hijo se convierte en un gran jugador. A veces come patatas fritas y bebe refrescos, y sabe que eso me enfada, pero supongo que es un comportamiento normal para un niño de diez años", reconoció entre risas, pero lanzando a la vez un mensaje muy serio sobre hábitos y disciplina.

Ronaldo explicó entonces que ve condiciones en el chico, pero que el talento por sí solo no garantiza nada. "Tiene potencial para ser bueno, ya que es rápido y puede regatear a los jugadores. Dicho esto, necesita trabajar duro y mostrar dedicación".

"No le voy a presionar, pero si me preguntan si me gustaría verlo triunfar en el fútbol, diría que sí. Sin embargo, siempre quiero lo mejor para él, independientemente de si se convierte en futbolista o en médico", continuó el luso.

La escena se completa con un detalle muy cotidiano que el propio Cristiano reveló en esa misma comparecencia. En casa, la batalla contra los caprichos se libra hasta con el chocolate: "Los pequeños me miran siempre antes de comer chocolate porque saben que a mí no me gusta...". 

El pequeño, en Madrid

Mientras en Valdebebas los técnicos del Real Madrid analizan si Cristiano Jr. tiene el nivel para instalarse en una de las canteras más competitivas del mundo, en el entorno del jugador se repite la idea de que no hay una decisión cerrada y de que el proceso será progresivo.

Por ahora, el plan pasa porque el joven atacante siga entrenando varios días con el Cadete A, midiendo su adaptación al ritmo y las exigencias blancas, antes de plantear un fichaje que reencontraría al apellido Ronaldo con la camiseta que marcó la cima de la carrera del padre.

A la espera de esa resolución, la historia se escribe en paralelo: el padre, aún en activo en el Al Nassr, prolonga sus últimos años en la élite; el hijo se examina en el mismo club que convirtió a Cristiano en icono mundial.