Marc Pubill, junto a su padre y a su hermano tras ganar el oro olímpico con España

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Fútbol

Ignasi, padre de Marc Pubill: "Mis errores sirven para ayudar a mi hijo. Yo opté por el camino incorrecto y me perdió la noche"

El central del Atlético de Madrid, en el foco de la Selección de camino al Mundial, creció en una familia de deportistas.

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La historia de Marc Pubill tiene un protagonista secundario que, en realidad, lo es todo. Su padre, Ignasi Pubill, concedió una entrevista a La Vanguardia en enero de este año mientras viajaba a Yeda para ver a su hijo disputar la la Supercopa de España con el Atlético ante el Real Madrid.

En esa conversación dejó algunas de las declaraciones más sinceras que se recuerdan sobre la influencia de un padre en la carrera de un futbolista de élite.

Ignasi no llegó a donde debía haber llegado. Fue waterpolista en Manresa y creció entrenando codo con codo con la llamada generación de oro del waterpolo español en la década de los noventa, ese grupo de jugadores que dominó el deporte en Europa y que tuvo a Manel Estiarte como gran referente.

Tenía talento y tenía entorno, pero algo falló. "Opté por el camino incorrecto", dijo con total crudeza en aquella entrevista, y completó la idea con otra frase igual de directa: "Me perdió salir de noche".

Para explicar quién era él y qué le pasó, Ignasi echó mano de una comparación cultural que le retrata a la perfección.

Contó que cuando vio la serie The Last Dance junto a Marc, en casa, le dijo a su hijo que todos idolatraban a Michael Jordan, pero que él siempre se había sentido más identificado con Dennis Rodman: talentoso, diferente, difícil de encuadrar, y de vez en cuando fuera de control. "No era el mejor ejemplo", reconoció sin esconder nada.

Pero la historia tiene segunda parte, y es la que da sentido al texto del que hablamos. Ignasi no se quedó en la autocrítica: convirtió sus errores en manual de instrucciones para su hijo.

Marc Pubill, con el Atlético de Madrid

Marc Pubill, con el Atlético de Madrid Europa Press

"Por suerte, mi hijo ha heredado la cabeza de su madre y a mí todos aquellos errores me han enseñado las piedras que hay en el camino y ahora le puedo ayudar", explicó en aquella conversación.

Una frase que resume bien la dinámica entre ambos: el padre que no llegó, transmitiendo al hijo exactamente qué desvíos no tomar.

Esa relación funciona también en lo profesional. Ignasi mantiene contacto fluido con Manel Estiarte, ahora en el cuerpo técnico de Pep Guardiola en el Manchester City, y con su hermano Albert, médico de referencia en Manresa.

Cuando Marc ha recibido ofertas del extranjero -incluidas propuestas desde Alemania en etapas anteriores de su carrera-, Ignasi llama a los Estiarte antes de tomar ninguna decisión. "Le pido consejo. Tanto sus palabras como las de Albert son sabias", admitió.

Marc Pubill llegó al Atlético de Madrid el pasado verano desde el Almería, en un fichaje que casi fue para el Wolverhampton antes de que los colchoneros se adelantaran.

Diego Simeone le reconvirtió de lateral derecho a central -una posición que apenas había trabajado hasta entonces- y en diciembre ya era el mejor jugador del equipo según la valoración del club.

Hoy, con 22 años, habla de la selección española y de un Mundial como objetivos inmediatos. Detrás de cada uno de esos pasos, hay un padre que aprendió las cosas de la manera más dura posible y que decidió que su hijo no tendría que aprenderlas igual.