El frikandel con patatas es el plato favorito de Thibaut Courtois

El frikandel con patatas es el plato favorito de Thibaut Courtois EE

Fútbol

Marta, cocinera, sobre el plato favorito de Thibaut Courtois: "El mejor frikandel no se hace solo con carne de cerdo"

El portero del Real Madrid es un enamorado de un plato típico belga y lo come cuando el calendario y la dieta se lo permiten.

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P. M.
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Thibaut Courtois ha repetido en más de una ocasión que, cuando el calendario y la dieta se lo permiten, su capricho está lejos de la alta cocina de vanguardia.

Nacido en Bree, en la frontera entre Bélgica y Países Bajos, el guardameta del Real Madrid se declara fan absoluto del frikandel con patatas fritas, esa salchicha frita que se sirve abierta por arriba y rebosante de salsa, emblema de la comida rápida de su país.

Ese bocado grasiento y crujiente convive hoy con la disciplina nutricional que exige la élite, pero sigue siendo el premio que el portero se permite "si puede elegir" después de un partido.

Y para quienes quieran replicar ese gusto tan belga en casa, la cocinera y divulgadora Marta Miranda, autora del blog Cocina y Aficiones, ha desarrollado una versión casera del frikandel con patatas fritas a la belga y kétchup propio.

El perrito belga

La propuesta de Miranda parte de la receta "secreta" que circula en foros del norte de Francia y el sur de Bélgica, donde se discute el origen exacto de este perrito sin pan.

En su versión, la salchicha se elabora con carne picada (idealmente mezcla de cerdo y ternera), pan remojado en leche, cebolla pochada, huevo y una pizca de nuez moscada, para después formarla en cilindros, reposarla en frío y rematarla con una fritura en aceite abundante.

Junto a la carne, no faltan las patatas fritas "a la belga", con doble fritura para conseguir un interior tierno y un exterior muy crujiente, ni un kétchup casero que se prepara en pocos minutos a base de puré de tomate, miel, vinagre y especias.

Es exactamente el trío que Courtois asocia con sus recuerdos de infancia y con las paradas gastronómicas que todavía hace cuando vuelve a casa.

Ingredientes

Para los frikandel

  • 300 g de carne picada (ideal mezcla cerdo/ternera al 50%)
  • 125 g de pan rallado
  • 1 vaso de leche
  • 1 huevo
  • 1 cebolla
  • 30 g de mantequilla
  • 50 g de aceite de oliva virgen extra
  • 100 g de harina
  • Nuez moscada o macis (al gusto)
  • Sal
  • Pimienta

Para las patatas fritas "a la belga"

Para el kétchup casero

  • 1 taza de puré de tomate orgánico
  • 1 cucharada de miel
  • 1 cucharada de vinagre de manzana
  • 1/4 de cucharadita de mostaza
  • 1/2 cucharadita de sal marina
  • Especias (al gusto)
  • 1/4 de taza de agua

Paso 1

Hidrata el pan rallado con la leche, deja que absorba y escúrrelo bien; pocha la cebolla picada en mantequilla y algo de aceite hasta que esté muy tierna y tritúrala junto con el pan escurrido hasta obtener una pasta.

Paso 2

Maja en un mortero la nuez moscada (o macis), la sal y la pimienta; mezcla en un bol la carne picada con el huevo, la pasta de cebolla y pan y las especias del mortero, y amasa hasta conseguir una masa uniforme.

Paso 3

Forma cilindros alargados con la masa del tamaño de una salchicha, envuélvelos en film y deja reposar en la nevera unos 30 minutos (puedes escaldarlos 10 minutos envueltos si quieres más firmeza, y secarlos después).

Paso 4

Desenvuelve los frikandel, pásalos por harina y fríelos en abundante aceite caliente hasta que estén dorados por fuera; escúrrelos sobre papel absorbente.

Paso 5

Pela las patatas, córtalas en bastones gruesos, lávalas bajo el grifo para quitar almidón y sécalas; fríelas primero a fuego medio hasta que queden blandas, escúrrelas y déjalas reposar unos 30 minutos.

Paso 6

Da una segunda fritura a las patatas a fuego fuerte hasta que queden muy doradas y crujientes, escúrrelas de nuevo sobre papel y sazónalas con sal.

Paso 7

Prepara el kétchup casero mezclando en un cazo el puré de tomate, miel, vinagre de manzana, mostaza, sal, especias y agua; cocina a fuego suave hasta que reduzca y espese aproximadamente a la mitad.

Paso 8

Abre cada frikandel con un corte longitudinal, rellena con mahonesa, kétchup y mostaza, añade por encima cebolla morada y pepinillo muy picados, y sirve acompañado de las patatas fritas y más kétchup casero en un bol.

Un capricho muy humano

Para servir, cada frikandel se abre con un corte longitudinal y se rellena con mahonesa, kétchup, mostaza, cebolla morada y pepinillo picado, acompañado de una buena ración de patatas fritas y un bol extra de salsa.

Es un plato que poco tiene que ver con la pauta diaria de un profesional que cuida su peso y su composición corporal, pero que explica por qué, cuando Courtois habla de comida favorita, sus ojos se iluminan con un recuerdo de fritura, salsa y papel de cucurucho.