Kylian Mbappé, junto al CEO de Messika

Kylian Mbappé, junto al CEO de Messika

Fútbol

Ni Tiffany, ni Swarowski: la visita de Mbappé a una lujosa joyería en París mientras se recupera de su lesión

El delantero del Real Madrid pasó unos días en Francia en búsqueda de soluciones para sus problemas en la rodilla.

Más información: La cruz de Mbappé: cronología de sus dolores en la rodilla y la búsqueda de respuestas en una eminencia para llegar al City

J. P.
Publicada

Kylian Mbappé vuelve a estar en el centro de las miradas. Mientras el Real Madrid aguarda su regreso tras el esguince en la rodilla izquierda que lo mantiene fuera de los terrenos de juego, el francés ha sido 'cazado' esta semana en París entrando en una de las joyerías más exclusivas de la capital francesa.

Se trata de Messika, una firma asociada al 'high-end' del lujo europeo, con clientela de alfombra roja y un fuerte vínculo con el universo de la moda. La visita se produce en pleno debate sobre el verdadero alcance de su lesión y los plazos de recuperación.

Con ese telón de fondo, Mbappé decidió utilizar el permiso del club para desplazarse a París y seguir allí parte del tratamiento con especialistas franceses.

Así, Mbappé también ha tenido tiempo para pasearse por la capital: primero en la prensa francesa se habló de restaurantes y de un ambiente casi de "vida social de estrella", y ahora las cámaras le han seguido el rastro hasta Messika, en plena ruta parisina junto a su madre, Fayza Lamari.

La elección de la firma no es casual. Messika se ha consolidado en los últimos años como una de las casas de alta joyería más influyentes de París, presente en la Fashion Week y con desfiles en los que se reúnen cantantes, actores y modelos de primer nivel.

Mbappé, saliendo de la joyería Messika en París

Mbappé, saliendo de la joyería Messika en París Gtres

Su universo de diamantes y piezas de diseño ha seducido a figuras del deporte y del entretenimiento; el propio Mbappé ya había sido fotografiado luciendo joyas de la marca en eventos públicos, reforzando una relación que se mueve entre la fascinación por el lujo y la construcción de imagen.

La secuencia es clara: París en plena efervescencia de moda, Mbappé fuera de las convocatorias del Madrid y las cámaras captando su paso por una boutique donde los diamantes se exhiben casi como trofeos.

Más allá de la anécdota puntual, la escena encaja con la construcción de imagen que Mbappé ha ido tejiendo en los últimos años, cada vez más ligada al universo de la moda y el lujo.

El delantero del Real Madrid es embajador de Dior desde 2021 y se ha convertido en uno de los rostros principales de la maison, hasta el punto de protagonizar la campaña Primavera-Verano 2026 bajo la dirección creativa de Jonathan Anderson, en la que el propio diseñador lo definió como "la voz de una generación y una inspiración para muchas personas en el mundo del deporte y más allá".

Su presencia recurrente en desfiles de París, campañas de sastrería y editoriales de moda lo ha consolidado como un icono de estilo dentro y fuera del vestuario, con una estética que mezcla sobriedad de traje a medida y códigos de streetwear.

En ese contexto, su paso por Messika se entiende también como una extensión natural de ese personaje público que se mueve con comodidad entre el césped del Bernabéu y el 'front row' de la Fashion Week.

Firmas de alta joyería como la casa francesa han reforzado su visibilidad en eventos deportivos y pasarelas, y el hecho de que Mbappé se deje ver en una boutique de diamantes en pleno corazón de París no solo remite a un momento de ocio, sino a un futbolista que se asume como figura global del entretenimiento, donde el look, las colaboraciones de marca y las elecciones de estilo forman parte de la misma narrativa que sus goles.