Montaje de Simeone con su casa de fondo.

Montaje de Simeone con su casa de fondo.

Fútbol

La casa de Simeone en una zona exclusiva de Madrid: lujo minimalista y un jardín de 300 m2 con parrilla argentina

El entrenador del Atlético de Madrid vive en La Finca y cuenta además con un campo de fútbol.

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La casa de Diego Pablo Simeone está a la altura de su figura como entrenador del Atlético de Madrid: un refugio de lujo en una de las zonas más exclusivas de la capital, con un estilo sobrio y minimalista que encaja con la imagen que proyecta en los banquillos.

Lejos del ruido del Metropolitano pero muy ligada a su día a día profesional, la vivienda se ha convertido en el centro de su vida familiar junto a Carla Pereyra y sus hijas pequeñas. Allí combina tranquilidad, privacidad y todos los detalles propios de una gran estrella del fútbol europeo.

Simeone eligió para vivir una urbanización exclusiva de La Finca, a las afueras de Madrid, conocida por su seguridad, su privacidad y por concentrar a deportistas de élite, empresarios y celebridades.

No es una zona cualquiera: se trata de uno de esos enclaves donde las calles son amplias, el tráfico es reducido y los controles de acceso garantizan que solo entren vecinos e invitados.

Es un entorno pensado para quienes buscan pasar desapercibidos y moverse sin cámaras ni curiosos en cada esquina, algo fundamental para un entrenador tan expuesto mediáticamente como él.

Diego Pablo Simeone, celebrando un gol del Atlético de Madrid

Diego Pablo Simeone, celebrando un gol del Atlético de Madrid Europa Press

El interior está marcado por un estilo minimalista donde predominan los blancos, los beiges y otros tonos neutros, combinados con detalles en negro y madera que aportan calidez. Los espacios son amplios y diáfanos, pensados para que la familia pueda compartir tiempo en común sin renunciar a la sensación de orden.

El salón principal funciona como el corazón de la casa: una estancia con sofás de grandes dimensiones, muebles de líneas sencillas y una decoración cuidada pero sin excesos. Nada está colocado al azar, pero tampoco hay sensación de ostentación, sino de comodidad elegante.

En esa planta principal se integran también un comedor luminoso y una zona de estar que se abre directamente al jardín a través de puertas correderas de cristal. 

La cocina, moderna y funcional, sigue la misma línea de diseño: armarios lisos, electrodomésticos de alta gama integrados y una isla central que hace las veces de espacio de trabajo y punto de encuentro en las mañanas más tranquilas.

En las plantas superiores se distribuyen los dormitorios y zonas más privadas. El propio Simeone y Carla Pereyra mantiene la estética general de la casa: cama de gran tamaño, textiles claros, pocos elementos decorativos y mucha importancia a la luz natural. 

Uno de los grandes atractivos de la casa de Simeone está precisamente en el exterior. El jardín, de unos 300 metros cuadrados aprovechados al máximo, se ha dividido en diferentes ambientes. Hay una zona de césped bien cuidado que sirve como espacio de juego para las niñas y como lugar de desconexión para el propio entrenador.

En un lateral se encuentra la piscina, rodeada de una pequeña zona de solárium con tumbonas, pensada para el verano y para sacar partido al clima de Madrid durante la buena parte del año. Es aquí donde la familia disfruta de los días libres y de los parones de selecciones con algo más de calma.

Pero si hay un rincón que define el carácter argentino de Simeone es la zona de la parrilla. El entrenador ha querido mantener en su hogar una tradición muy arraigada en su país: los asados con familia y amigos.

En el jardín se ha reservado un espacio específico para la barbacoa, con una parrilla de buen tamaño, encimera de apoyo y mesa grande para compartir carnes, charlas de fútbol y largas sobremesas.

No es solo un elemento decorativo, sino un punto de reunión que habla de sus raíces, de su forma de entender la amistad y de cómo se construyen los vínculos lejos de los focos.