Carvajal saluda a Pedro Sánchez en la recepción de la Eurocopa.

Carvajal saluda a Pedro Sánchez en la recepción de la Eurocopa. EFE

Fútbol

De futbolista a presidente del Gobierno, ¿realidad o ficción?: "No estamos tan lejos de que esto pueda pasar"

EL ESPAÑOL habla con los creadores y actores de 'El Partido del Poder', un relato sonoro que mezcla política y deporte y plantea profundas reflexiones.

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Un futbolista de leyenda que se retira y, aprovechando su increíble popularidad, pretende convertirse en presidente del Gobierno. Esa es la trama, de un brochazo gordo, de El Partido del Poder, una ficción sonora que toca por dentro e invita al oyente a una reflexión profunda.

Hugo Silva es quien le pone voz a Santiago Galán, un exjugador ambicioso que ahora quiere manejar el país a base de soflamas populistas. En su carrera hacia el trono debe superar a su gran rival, Miguel Cebrián, encarnado por Claudio Serrano, la voz de Christian Bale en Batman Begins, y con quien habla EL ESPAÑOL.

Seis episodios construidos, dirigidos y guionizados por el periodista Joan Prats, el alma de este proyecto que inquieta la mente de cualquiera, y que también charla con EL ESPAÑOL para contar todos los secretos.

¿Una ficción posible?

Esa es la pregunta que busca -y consigue- dejar este relato sonoro que está en las principales plataformas de audio. ¿Es suficiente la popularidad de un personaje en el mundo actual para llegar a un cargo tan relevante como el de presidente de Gobierno?

"El futbolista representa un tipo de figura pública muy típica en España: ídolo, querido, pero muchas veces muy alejado de la realidad cotidiana. Y cuando alguien así entra en política, todo se mezcla: fama, narrativa, ego, necesidad de reconocimiento", cuenta Joan Prats.

Santiago Galán podría ser cualquiera de los grandes futbolistas, o deportistas en general, que la masa idolatra. Les cuesta a los protagonistas, no obstante, hacer una comparación actual y mojarse con ella.

"No sabría decir quién podría ser el que pudiera dar el salto a la política, y mira que me gusta el fútbol. Tendría que ser alguien capaz de afrontar un reto como este a pesar de tener carisma", cuenta Claudio Serrano.

Lo que coinciden en señalar es que, aunque el relato sonoro sea una ficción bien aderezada, puede que no sea algo tan alejado de la realidad.

"Cuando lees el guion dices: 'No estamos tan lejos de que esto pueda pasar'. Y esto hace cuestionarte muchas cosas. Tengo interés en ver cómo responde la gente a esto, porque yo creo que es posible", dice Serrano, voz inconfundible del doblaje.

Prats, el 'padre de la serie', lanza otra reflexión: "Hay jugadores con una formación espectacular y otros que han vivido toda la vida dentro de una burbuja. El personaje se basa en esto último, pero no pretende generalizar. El problema no es el futbolista: es que confundimos popularidad con capacidad. Eso pasa en la política y en muchos sectores."

Choque de intereses

El personaje Santiago Galán se presenta en la ficción como uno de los jugadores más aclamados de España. Campeón de todo con su equipo y con una imagen pública inmaculada, es el rostro perfecto y sin fallos con el que gran parte de la población se identifica.

Sin embargo, guarda secretos que pueden destruir su reputación. Es ahí donde entran en juego muchos más factores, una pelea de poderes en la que se mezclan la política, los medios de comunicación y el deporte, intereses particulares, al fin y al cabo.

"La idea nace de observar cómo funciona hoy el juego del poder. No sólo en la política, también en el deporte, en los medios, en la vida pública. Me interesaba explorar qué ocurre cuando alguien con un carisma enorme, pero muy poca preparación, decide dar un salto hacia la política. No es un juicio contra nadie, es un espejo de nuestro tiempo", revela Joan Prats.

"Esto no tiene tanto de ficción como un mundo alternativo al que vivimos, que es casi distópico a veces. No diría que esto es imposible", cuenta en una misma línea Claudio Serrano.

Populismo y polarización

Hay dos conceptos que envuelven esta trama que mezcla deporte y política. Uno es el populismo, la posibilidad de conseguir grandes logros a través de mensajes vacíos y rimbombantes. Otro es la polarización, el hecho de que cada vez hay bandos más diferenciados.

"Está todo muy polarizado. Por desgracia la gente vive en un ecosistema en el que lo único que busca es ratificar su idea, no contrastarla ni cuestionarla, y la polarización está en los dos lados igual", dice con cierta resignación Claudio Serrano.

"El mensaje está, pero no es un panfleto. Lo que buscamos es que el público piense: '¿Qué mecanismos permiten que alguien así llegue tan lejos?' Es entretenimiento, pero con reflexión. Eso no es de izquierdas ni de derechas, es sano para cualquier democracia", cuenta por su parte Joan Prats.

La serie termina con un debate político en el que se terminarán de decidir miles de votos de cara a las elecciones. En él se enfrentan Hugo Silva (Santiago Galán) y Claudio Serrano (Miguel Cebrián) con todas sus armas en un final despiadado.

"Esta ficción plantea una hipótesis que es factible, y la trama acaba en un episodio que la gente va a flipar. Para mí ha sido un gustazo tener un papelito secundario pero con peso", relata Serrano para EL ESPAÑOL.

"El debate es el espejo: ahí se ve cómo funciona el populismo a pleno rendimiento. No gana el mejor argumento, gana quien sabe manejar las emociones. Ese es el verdadero peligro. Queríamos mostrar cómo un debate puede convertirse en un espectáculo donde lo importante no siempre es la verdad, sino la percepción", finaliza Prats.