Christian Seifert, director ejecutivo de la Bundesliga

Christian Seifert, director ejecutivo de la Bundesliga

Fútbol BUNDESLIGA

La Bundesliga rechaza jugar partidos en EEUU: "Es una falta de respeto"

Ha sido la polémica de los últimos días. La decisión de jugar partidos de La Liga en Estados Unidos ha creado muchísima controversia, especialmente entre los hinchas, quien no justifican la incomodidad -o imposibilidad- de viajar al país norteamericano para apoyar a su equipo con los ingresos económicos que la competición pueda obtener.

En torno a esto fue preguntado Christian Seifert, vicepresidente de la Asociación Alemana de Fútbol y del Consejo de la Bundesliga. En un foro organizado por el periódico alemán Die Ziet, Seifert ha afirmado que "nunca jugaremos un partido oficial fuera de Alemania. Ese es un límite que no cruzaremos".

"Que un partido de campeonato oficial, donde los puntos están en juego, que decidirá después un ascenso, descenso o participación en un competición internacional, se juegue en el extranjero es, en mi opinión, una falta de respeto hacia sus propios aficionados, los jugadores y, en última instancia, la Major League Soccer", explicó el directivo, haciendo mención a la liga estadounidense y descartando la posibilidad de que la máxima categoría del fútbol alemán siga el ejemplo de la española.

Innecesario

Para justificar su decisión, además, hizo mención al buen momento económico que atraviesa la Bundesliga. Según datos dados en dicho foro, la liga alemana canjea, acutualmente, 240 millones de euros cada año tan solo dentro de sus fronteras. La expansión internacional de clubes como el Bayern de Múnich, el Borussia Dortmund o el Schalke 04 ha generado unos ingresos de 1.140 millones de euros por temporada.

De esta forma, Seifert ve innecesario que la liga alemana requiera de ingresos extra trasladándose a otros países. Por otro lado, el directivo también descartó que la Bundesliga vaya a seguir el modelo de horario de España, en el que hay partidos ligueros los lunes por la noche -otra decisión que irrita especialmente a los aficionados.