Diego Pablo Sevilla, líder de la montaña del Giro de Italia.

Diego Pablo Sevilla, líder de la montaña del Giro de Italia. REUTERS

Ciclismo GIRO DE ITALIA

Diego Sevilla, el hombre que mira al podio del Giro de Italia: "Han sido los días más especiales de mi carrera"

El ciclista madrileño, que corre en el Polti de Alberto Contador, desgrana en EL ESPAÑOL sus seis días como líder de la montaña en la Corsa Rosa y sus opciones de ser reconocido en Roma.

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Diego Pablo Sevilla (San Martín de la Vega, 1996) es el 'hombre fuga' de este Giro de Italia. No hay otro corredor que, hasta el momento, haya rodado durante más kilómetros por delante del pelotón.

Fue el gran animador de la primera semana de carrera, se ha colado ya hasta en cinco escapadas y además ha vestido con la preciosa maglia azzurra que distingue al mejor escalador del Giro de Italia.

Porque eso es lo que fue durante casi una semana entera, el hombre más fuerte de la montaña de la Corsa Rosa. Fue así hasta que Jonas Vingegaard se puso el mono de trabajo en los días grandes, se cruzó en su camino y le arrebató el liderato.

Su experiencia como hombre distinguido de este Giro no se la quita nadie y, como confiesa en su entrevista desde Italia con EL ESPAÑOL, fueron los días más emotivos de su carrera.

Ahora, el ciclista del Polti, el equipo de Alberto Contador, sueña con terminar la carrera como el hombre con más kilómetros acumulados en fuga. Eso le valdría un reconocimiento final, subirse al podio de Roma y llevarse para casa una foto imborrable que permanecería en su memoria para siempre.

¿Cómo están las piernas después de dos semanas de competición?

Bien, lo he gestionado bien. Es verdad que gastado bastante, que he estado en fugas en las que tocaba dar presencia al equipo. Han sido figas en las que gran parte del pelotón menos dos o tres corredores aprovechaban para guardar fuerzas, pues a mí esos días me ha tocado gastarlas y después recuperar en días en los que no es tan fácil.

Pero habiendo vestido durante varios días el maillot de mejor escalador del Giro de Italia, se lleva todo mejor, ¿no?

Llevarlo durante seis etapas para mí ha sido un orgullo. Estoy corriendo una gran vuelta, es mi segunda grande, y al final es una de las mejores carreras del mundo. Ser protagonista seis días subiendo al podio... Para mí ha sido importante y para el equipo también.

El pasado viernes pude coger una buena fuga que llegó hasta meta. Es verdad que estuve lejos de Bettiol (el ganador), pero llevarte un top10 en una etapa del Giro es increíble.

¿Era ese el plan del equipo, el de lanzarle a usted por delante durante estos días?

He sido el elegido por el equipo. Eran fugas en las que bastaba con atacar nada más bajar la bandera. He disputado bastantes montañas, vengo de ganarla en la Tirreno-Adriático, y el equipo ha apostado por mí.

Sabemos que la montaña del Giro es muy complicada, porque en cuanto llegan los finales en alto de primera categoría, Vingegaard empieza a sumar de 50 en 50, y un día en Aosta Ciccone sacó 60 puntos. Ahora, con la Cima Coppi habrá gente que sumará 150 puntos más.

Sabíamos que no soy escalador puro, pero que en la primera semana podría gestionarlo y tener el maillot durante un tiempo, que para nosotros era importante.

Los días que ha vestido el maillot de líder de la montaña en el Giro de Italia, ¿han sido los días más especiales de su carrera?

Sí, podemos decir que si porque no soy un corredor que tenga grandes resultados y estar en el podio varios días seguidos, que te conozca la gente, es importante.

El Giro es una carrera muy bonita, pero a mí me falta solo una cosa, que no estoy en casa, en España. Aquí cuando llegas a las salidas o a las metas no te encuentras con aficionados españoles que te conocen. En España, conozco a gente en todos los sitios.

Es bonito que, con el esfuerzo y luchando, te ganas que te reconozcan y que la gente te llame por tu apellidos, eso es muy bonito. El día del Blockhaus, por ejemplo, la gente no paraba de animarme.

Esos días en los que se forman fuga de dos o tres corredores, ¿no echa en falta más combatividad de otros equipos?

Sí, pero se tienen que dar muchos factores. En la primera semana hay muchas fuerzas todavía en el pelotón y todo el mundo sabe que la carrera es larga. Muchas veces ni se intenta porque saben que se va a controlar desde el pelotón.

Después, un equipo pierde un sprinter, el otro tiene tres corredores menos, otros se han puesto enfermos... y no se calculan igual las fuerzas. El pasado domingo se dejaron tres minutos a la fuga y fallaron los cálculos, así que la escapada llegó a meta.

Cuenta que le falta disfrutar de esto en España, ¿sueña con poder correr La Vuelta?

Tendría el sueño de poder ganar, pero el nivel del pelotón es altísimo y sé cuál es el mío. Por suerte, es verdad que no siempre gana el mejor y estando en fuga puedes sorprender.

Pero por supuesto, en cuanto a participación me encantaría poder correr una Vuelta porque al final sería correr en casa. La de este año es muy bonita y acaba en Granada. Si la corro algún año, ojalá que acabe en Madrid para poder terminar en casa. Pasar por las calles por las que has pasado toda la vida cuando has ido al centro...

Ya estamos en la tercera semana de competición, quedan días muy duros por delante. ¿Cómo los plantea, seguirá buscando fugas?

Yo sé cómo piensa el equipo y el equipo sabe cómo pienso yo. Las etapas del miércoles y del jueves son las que se adaptan un poco más a mi perfil. Obviamente, todo depende del nivel de los corredores que luego se vayan en la fuga, si se hace en una subida o no... Pero la idea es buscar una fuga parecida a la del pasado viernes, con gente más rodadora pero que me haga sufrir menos en las subidas.

Está liderando la clasificación que reconoce a los ciclistas que llevan más kilómetros en fuga, ¿cuánta ilusión le hace la idea de poder subir al podio final de Roma?

Subir al podio sería la guinda. No es un gran premio que los mejores busquen, pero sí que es una recompensa a todos esos kilómetros que hice al principio cuando nadie quería ir en las fugas. Es un gran premio para corredores como yo.

¿Qué balance hace de la actuación del ciclismo español en este Giro de Italia?

Creo que en general estamos haciendo una buena carrera. Una victoria de etapa para Igor Arrieta, Enric Mas está siendo protagonista y le ha faltado poco para ganar... Además, creo que se puede llevar la victoria con lo que queda esta semana. Ha demostrado que tiene el nivel, quizás no el que buscaba para la general, que sabemos que lo puede hacer, pero viene de un parón muy largo y el ciclismo es muy duro.

Además está Juanpe, Romo se tuvo que ir para casa, Cortina está trabajando bastante para Aular y ha habido días que ha seleccionado mucho la carrera. Está Markel, está David que ha hecho varios días cerca del top10... El nivel está muy alto.

Para terminar, ¿usted también ve a Jonas Vingegaard como campeón del Giro?

Sí, en lo que queda, no veo a su equipo controlando para ganar la etapa con él. Es verdad que hasta ahora lo han hecho, pero ya va teniendo una buena renta. Creo que tiene la cabeza un poco en el Tour de Francia, y son un equipo que les gusta gestionar y no volverse locos.

Sí que va a haber una buena pelea por el podio porque están todos juntos, e incluso cualquiera que esté décimo puede adelantar a cuatro o cinco corredores de golpe, así que ahí sí que va a haber espectáculo.