Vingegaard celebra su triunfo en Corno alle Scale.

Vingegaard celebra su triunfo en Corno alle Scale. GIRO DE ITALIA

Ciclismo

Jonas Vingegaard es el jefe del Giro: se anota su segunda etapa en Corno alle Scale y da otro golpe a sus rivales

El ciclista danés se impuso en el segundo gran final en alto y Felix Gall se confirmó como la gran alternativa. El portugués Eulalio mantiene la maglia rosa.

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Era el gran favorito y está decidido a cumplir con los pronósticos más optimistas. Jonas Vignegaard va directo y sin frenos hacia su primer Giro de Italia y la meta de completar la triple corona de las grandes vueltas esta misma temporada.

El ciclista danés se llevó la victoria en la novena etapa con final en Corno alle Scale y se adjudicó el que ya es su segundo triunfo en este Giro de Italia. Y los que quedan, porque no será el último.

Vingegaard corrió con sangre fría e inteligencia. Se aprovechó del ímpetu de Felix Gall, confirmado ya como el gran aspirante al segundo puesto en la carrera, y terminó por darle el golpe definitivo dentro del último kilómetro para aventajarle en 12 segundos más la bonificación.

Giulio Pellizzari también confirmó su hundimiento. Se dejó de nuevo más de un minuto con respecto a Jonas Vingegaard, mientras que Afonso Eulálio, el portugués, fue capaz de mantener la maglia rosa.

Un día en el que la fuga llegó con vida hasta el último puerto con Ciccone como último superviviente, pero finalmente los hombres de la general impusieron su ley.

Una gran batalla

Llegaba el segundo final en alto importante del Giro de Italia para cerrar el segundo bloque de competición antes del segundo día de descanso. No era seguramente el día más duro, pero sí iba a servir para seguir poniendo las cosas en su sitio en esta carrera de eliminación.

Intentó una fuga aprovecharse del terreno para buscar su oportunidad. Una escapada en la que se filtró Giulio Ciccone, héroe local apartado de la pelea por la general después de su descalabro del día anterior. Quizás nunca sea ese su sitio natural.

De nuevo, como el día anterior, varios intentos necesitaron los valientes para unirse poco a poco en la cabeza de carrera. Movistar consiguió poner a Einer Rubio y Milesi en cabeza, mientras que también estaban otros como Toon Aerts, Diego Ulissi o Ballerini.

Por detrás fue Decathlon el que, de manera sorprendente, se puso al frente del pelotón durante buena parte de la jornada. Muchos se preguntaban qué es lo que buscaban. No había otra que endurecer la carrera pensando en favorecer a Felix Gall y sus buenas sensaciones mostradas en el Blockhaus.

De ese trabajo terminaron aprovechándose Bahrein, que salvó la maglia rosa con un gran Eulálio, y también Visma, porque Vingegaard supo mantener la sangre fría hasta el momento exacto.

La ascensión final a Corno alle Scale seleccionó la carrera definitivamente. A falta de 12 kilómetros para la meta Ciccone dinamitó el grupo que aguantaba por delante y tan sólo Einer Rubio aguantó ese ritmo.

No fue eterno, porque otro cambio de Ciccone hizo que el italiano se marchara en solitario soñando con la victoria. El sueño, sin embargo, tenía los kilómetros contados.

Por detrás Visma se unió a la fiesta, aunque fue el propio Felix Gall el que, a falta de algo más de 2 kilómetros para la cima, hizo el ataque definitivo.

Por supuesto, Vingegaard fue capaz de salir a su rueda, pero nadie más lo hizo. Pellizzari ya venía dejándose tiempo desde hacía varios kilómetros para confirmar su adiós como alternativa en este Giro de Italia.

Jonas Vingegaard, en el podio del Giro de Italia 2026.

Jonas Vingegaard, en el podio del Giro de Italia 2026. EFE

A dúo, Gall y Vingegaard tomaron la cabeza de carrera, con el danés negándole el relevó. Esperaba el momento justo Jonas para dar el hachazo definitivo, y este llegó dentro del último kilómetro. El de Visma soltó de rueda a Felix Gall y se marchó directo hacia su segunda victoria en este Giro de Italia.

Rascó 12 segundos más la bonificación sobre Gall, segundo, y amplió así su diferencia. Sobre él y sobre el resto de favoritos. Eulálio, solvente, consiguió salvar la maglia rosa, pero Vingegaard lo tiene todo bajo control.