Josh Kushner; e Infantino con Trump.

Josh Kushner; e Infantino con Trump. Diseño: EE

Baloncesto

La relación entre la venta de los Lakers y el plan fallido de Infantino: Josh Kushner y la 'sombra' familiar de Trump

El inversor que iba a entrar en el negocio de Infantino reaparece días después como futuro dueño de los Lakers, mientras su nexo familiar con Trump levanta sospechas.

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El fútbol y el baloncesto siguen en estado de shock. Al proyecto (fallido) de Infantino de comercializar el Mundial con inversores privados se ha sumado la venta de Los Lakers por 12.500 millones de dólares (unos 10.840 millones de euros) por Mark Walter a Bob Iger y Joshua Kushner.

En el epicentro de estas operaciones hay una persona: Joshua Kushner, fundador de Thrive Capital. El hermano de Jared Kushner y, por tanto, cuñado de Ivanka Trump, tiene lazos familiares con el presidente norteamericano; mientras que Mark Walter se encuentra bajo investigación federal de la administración Trump por presunto fraude fiscal.

Ante este escenario, en Estados Unidos han surgido los rumores de que Trump ha intervenido con esta investigación para facilitar la compra de los Lakers por parte del hermano de su yerno.

A ello se añade que Josh Kushner le ha salido mal el negocio de adquirir parte de los derechos del Mundial, pues el nuevo dueño de la franquicia angelina era el inversor líder en el fallido plan de Infantino.

El dirigente suizo impulsó la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial destinada a concentrar los derechos comerciales de las principales competiciones de la FIFA, entre ellas los Mundiales y el Mundial de Clubes.

El proyecto contemplaba vender alrededor del 20% de la nueva sociedad a inversores privados. La operación podía generar hasta 4.200 millones de dólares y las 211 federaciones miembro de la FIFA habrían recibido acciones o incentivos económicos vinculados a la nueva estructura.

Thrive Capital aparecía como uno de los principales protagonistas del grupo inversor. La firma fue fundada por Joshua Kushner, uno de los grandes inversores tecnológicos estadounidenses. JPMorgan, por su parte, ejercía como asesor financiero de la operación.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA, junto a Ceferin en un Congreso de la UEFA.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA, junto a Ceferin en un Congreso de la UEFA. Reuters

El plan, sin embargo, encontró una fuerte oposición dentro del fútbol internacional. UEFA, Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol cuestionaron tanto el procedimiento como las consecuencias que podía tener para la gobernanza del fútbol mundial.

El principal temor no era únicamente financiero: las confederaciones consideraban que la FIFA podía comprometer algunos de sus activos comerciales más importantes sin suficientes garantías de transparencia y control institucional.

La presión obligó a Infantino a retirar la propuesta, aunque el daño ya estaba hecho. El episodio abrió una nueva crisis en torno al modelo de gobierno de la FIFA y al liderazgo del dirigente suizo. Y en el centro de aquel proyecto estaba Kushner.

El bombazo en la NBA

Pocos días después del fracaso de FFE, Joshua Kushner reapareció en otro de los grandes movimientos económicos del deporte estadounidense.

Kushner y Bob Iger, exconsejero delegado de Disney, han acordado comprar los Lakers a Mark Walter por 12.500 millones de dólares, una valoración récord para una franquicia deportiva. La operación todavía está pendiente de la aprobación de la Junta de Gobernadores de la NBA.

El contraste con la operación de la FIFA es importante. En el proyecto de Infantino, Thrive aspiraba a adquirir una participación minoritaria en una sociedad comercial que explotaría los principales torneos de la FIFA.

En Los Lakers, en cambio, Kushner e Iger se disponen a adquirir el control de una de las franquicias más emblemáticas del deporte mundial.

Demasiada casualidad que el mismo inversor que estaba llamado a participar en el intento de Infantino de captar capital privado para el negocio de la FIFA aparece inmediatamente después en una de las mayores operaciones de la historia del deporte.

La sombra de Trump

La historia adquiere una dimensión política por el apellido Kushner. Joshua es hermano de Jared Kushner, asesor de Donald Trump durante su primera presidencia y marido de Ivanka Trump.

Esa relación familiar ha hecho que la participación de Thrive en el proyecto de Infantino recibiera una atención especial, sobre todo porque el presidente estadounidense mantiene una relación estrecha con el máximo dirigente de la FIFA como ya se vio durante el Mundial.

La presencia del hermano de Jared Kushner en una operación promovida por Infantino añadió, inevitablemente, otro elemento de interés político.

Jared Kushner, yerno de Donald Trump

Jared Kushner, yerno de Donald Trump .

No obstante, cabe destacar que Joshua Kushner no forma parte de la Administración Trump y su trayectoria empresarial es independiente de la de su hermano.

La venta de los Lakers también ha generado preguntas por la situación del vendedor, Mark Walter. El estadounidense se hizo con el control de la franquicia en 2025 tras comprársela a la familia Buss por unos 10.000 millones de dólares y ahora ha acordado venderla por una cifra muy superior.

Paralelamente, sus negocios de seguros han estado sometidos a investigaciones por posible fraude fiscal. Esa situación ha alimentado especulaciones sobre los motivos y el momento de la venta.

Los hechos permiten dibujar una secuencia clara: Infantino intenta abrir una parte del negocio comercial de la FIFA al capital privado; Joshua Kushner aparece como pieza relevante del grupo inversor; las principales confederaciones se rebelan; el proyecto fracasa; y, pocos días después, Kushner emerge como futuro propietario de los Lakers junto a Bob Iger por 12.500 millones de dólares.

Dos negocios diferentes. Un mismo protagonista. Y una sombra familiar que, por ahora, se mantiene en un segundo plano sin acaparar el protagonismo que siempre le gusta tener.