Los jugadores del Real Madrid de baloncesto en un Movistar Arena sin público frente al Hapoel Tel Aviv

Los jugadores del Real Madrid de baloncesto en un Movistar Arena sin público frente al Hapoel Tel Aviv Europa Press

Baloncesto

El Real Madrid - Hapoel Tel Aviv de Euroliga se jugará con público y medidas excepcionales de seguridad

Este jueves se celebró una reunión entre la Delegación del Gobierno, el club blanco y los cuerpos de seguridad.

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El Real Madrid - Hapoel Tel Aviv de los cuartos de final de la Euroliga se jugará finalmente con público en el Movistar Arena, pero bajo un férreo dispositivo de control y acceso restringido.

La Delegación del Gobierno en Madrid ha formalizado este jueves el cambio de criterio tras rebajar el nivel de riesgo de alto a medio y consensuar con el club blanco un protocolo específico de seguridad y de identificación de los asistentes.

La reunión de coordinación celebrada por la mañana en la sede de la Delegación del Gobierno ha sido clave para desbloquear la situación. Sobre la mesa estaban los últimos informes policiales y la valoración de la Oficina Nacional de Deportes, que consideran que el contexto actual ya no justifica el mismo grado de alerta que en los anteriores partidos de equipos israelíes en la capital.

A partir de esa rebaja de riesgo, se abrió la puerta a un escenario intermedio que evitara otro partido a puerta vacía sin renunciar a un control exhaustivo.

En el encuentro, presidido por el delegado del Gobierno, Francisco Martín, y con la presencia de representantes del Real Madrid, se acordó que los partidos se disputen con público, pero únicamente con aficionados previamente identificados.

De esta forma, se intenta conciliar el derecho de los abonados a animar a su equipo en unos cuartos de final de máxima exigencia con las obligaciones de seguridad que asumen Interior y los cuerpos policiales ante posibles protestas o incidentes derivados de la situación en Oriente Medio.

Público sí, pero muy controlado

El modelo pactado dibuja un Palacio con ambiente, pero muy distinto al de un partido habitual de Euroliga. No habrá venta de entradas ni presencia de aficionados visitantes: el acceso quedará limitado a los abonados del Real Madrid que se identifiquen con su DNI, así como a quienes acudan con abonos cedidos, siempre que presenten también su documentación y el justificante de cesión.

Los palcos VIP se mantendrán operativos, pero todos sus ocupantes deberán estar igualmente identificados.

Calentamiento del Real Madrid de baloncesto en el Movistar Arena

Calentamiento del Real Madrid de baloncesto en el Movistar Arena AFP7 / Europa Press

Dentro del recinto, se adoptarán medidas adicionales. Las primeras filas permanecerán vacías, creando un cordón de seguridad entre la pista y el público. Se reforzará el control en los accesos, con una revisión más estricta y con la restricción de los elementos de animación a aquellos que se consideren exclusivamente deportivos.

Además, está previsto abrir las puertas con más antelación de la habitual para escalonar la entrada y evitar aglomeraciones en los alrededores del pabellón.

El dispositivo contará con 450 efectivos policiales y un refuerzo significativo de seguridad privada, en coordinación con los servicios del club y del propio recinto.

La Delegación del Gobierno subraya que, con este despliegue, los partidos podrán celebrarse en condiciones de seguridad y de forma compatible con el ejercicio del derecho de reunión y manifestación en el exterior del Movistar Arena, donde se prevé que continúen las concentraciones propalestinas.

El Madrid recupera a su afición

El acuerdo supone una victoria parcial para el Real Madrid y su afición, que llevaban semanas reclamando poder estar en los cuartos de final. El club consideraba injusto que, tras haberse ganado el factor cancha durante la temporada, el equipo tuviera que afrontar el tramo decisivo sin el empuje de su gente en las gradas.

Los jugadores, por boca de Sergio Scariolo, habían recordado que tanto el vestuario como la hinchada se habían "ganado" ese derecho en la pista y en la grada.

Desde la Delegación del Gobierno se ha agradecido públicamente la "voluntad de colaboración y responsabilidad" del Real Madrid en la negociación del dispositivo. El desenlace, con el Palacio abierto pero blindado, alivia la tensión con el club y reduce el choque institucional con el Ayuntamiento, que defendía con contundencia que el partido debía jugarse "en abierto".

Ahora, el protagonismo vuelve al baloncesto: el campeón de Europa recupera a su público para unos playoffs marcados hasta última hora por la política y la seguridad.