La Real Sociedad ha doblegado al Celta (3-1), que jugó toda la segunda parte con un jugador más pero que sucumbió a la magia de un Mikel Oyarzabal omnipresente y que fue el autor de dos goles sobresalientes para dejar los tres puntos en Anoeta.
El internacional español había adelantado a su equipo en el primer tiempo, pero el choque se complicó para los intereses donostiarras con la expulsión directa de Caleta-Car al filo del descanso y empeoró con el empate de Borja Iglesias que amenazaba la alegría local.
Cuando todo apuntaba a que los vigueses voltearían el marcador llegó la contra realista, mediada la segunda parte, en la que reapareció Oyarzabal para casi calcar el gol que había marcado antes desde fuera del área para batir por bajo a un Radu que se limitó a seguir la trayectoria del tanto del delantero txuri urdin con la mirada.
En el descuento un penalti sobre Odriozola significó el tercer gol, obra de Brais Méndez.